{"id":2419,"date":"2017-11-22T07:00:57","date_gmt":"2017-11-22T06:00:57","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=2419"},"modified":"2017-11-22T18:01:07","modified_gmt":"2017-11-22T17:01:07","slug":"la-naturaleza-la-consciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=2419","title":{"rendered":"La naturaleza de la consciencia"},"content":{"rendered":"<p><strong>(Por <span style=\"text-decoration: underline\">Ignacio Morgado<\/span>) La consciencia es un estado unificado de la mente, cualitativo y subjetivo. Una de cuyas formas m\u00e1s especiales es la autoconsciencia, que nos permite darnos cuenta de que nos damos cuenta y reflexionar sobre nuestros propios pensamientos. Esta consciencia dota al ser humano de la capacidad para interpretar el mundo y responder a \u00e9l. As\u00ed, gracias a los qualia, tenemos la capacidad de comportarnos circunstancialmente. Es importante conocer los correlatos y las causas cerebrales que dan origen a la consciencia. Es en la corteza cerebral donde radica la capacidad de ser consciente (problema de la unidad de percepci\u00f3n: sincronizaci\u00f3n de neuronas o integraci\u00f3n funcional). Sin embargo, el problema de la consciencia no consiste s\u00f3lo en conocer su naturaleza, sino tambi\u00e9n en conocer c\u00f3mo se produce la emergencia de la imaginaci\u00f3n subjetiva, respuesta que actualmente no existe y que tampoco aportar\u00eda ninguna ventaja pr\u00e1ctica a la\u00a0especie.<\/strong><\/p>\n<h2><strong>\u00bfQu\u00e9 es la consciencia?<\/strong><\/h2>\n<p>La consciencia es un estado de la mente, aquello que perdemos cuando dormimos o nos anestesian. Del mismo modo que el agua puede presentarse en varios estados (s\u00f3lido, l\u00edquido o gaseoso), la mente puede presentarse en estado consciente o inconsciente. Muchos procesos mentales tienen lugar de modo autom\u00e1tico e inconsciente, pero la mayor\u00eda de ellos, como la percepci\u00f3n, la memoria, las motivaciones y las emociones o el lenguaje, tienen tambi\u00e9n lugar de manera consciente. La consciencia es un estado unificado que\u00a0se nos presenta siempre como un todo integrado. Somos conscientes o no lo somos.<\/p>\n<p>La consciencia es adem\u00e1s un estado cualitativo, muy diferente al estado inconsciente, y un estado subjetivo porque s\u00f3lo puede acceder al mismo el propio sujeto que lo percibe. Para ser conscientes no necesitamos ser especialmente estimulados ni forzar el pensamiento y aunque es cierto que la atenci\u00f3n est\u00e1 muy relacionada con la consciencia y puede influir en ella, atenci\u00f3n y consciencia no son la misma cosa. Podemos ser conscientes sin prestar atenci\u00f3n a nada particular, como cuando descansamos relajados con los ojos cerrados, o atender y estar pendientes de cosas sin necesidad de ser conscientes de ellas, como cuando conducimos atendiendo autom\u00e1ticamente a la carretera mientras pensamos en lo que haremos al llegar al destino.<\/p>\n<p>Una forma muy especial de consciencia es la llamada autoconsciencia o metaconsciencia, es decir, el ser conscientes de que somos conscientes, el darnos cuenta de que nos damos cuenta y poder reflexionar sobre nuestros propios pensamientos. No parece posible que ning\u00fan animal inferior sea capaz de algo semejante, pues nadie imagina a un perro o un gato reflexionando sobre su propia mente y sus propios pensamientos. Hay quien cree que animales como los chimpanc\u00e9s o los delfines, al existir pruebas de que podr\u00edan reconocerse a s\u00ed mismos en un espejo, tienen tambi\u00e9n capacidad de\u00a0 autoconsciencia, cosa que no ha podido todav\u00eda\u00a0 demostrarse de un modo convincente.<\/p>\n<p>Un aspecto central a la autoconsciencia es el sentido de estar localizado dentro del propio cuerpo, pues cada uno de nosotros nos sentimos ubicados en los l\u00edmites f\u00edsicos del mismo. Ahora sabemos que ese sentido depende de la combinaci\u00f3n consciente de nuestras percepciones sensoriales, las visuales y som\u00e1ticas especialmente. Determinadas drogas, los ataques cerebrales (apoplej\u00edas) o las convulsiones resultantes de algunas enfermedades pueden alterar ese sentido y crear en los individuos percepciones alteradas de conciencia.<\/p>\n<h2><strong>\u00bfPara qu\u00e9 sirve la consciencia?<\/strong><\/h2>\n<p>La consciencia dota a los humanos de una extraordinaria capacidad para interpretar el mundo y responder a \u00e9l. Eso lo entendemos bien cuando consideramos que la alternativa a la mente consciente seria un individuo robotizado, dotado de una gran cantidad de mecanismos autom\u00e1ticos inconscientes (zombis) para responder a cada una de las diferentes situaciones\u00a0que tuviera que afrontar a lo largo de su vida. Pero a\u00fan as\u00ed, ese individuo no tendr\u00eda toda la capacidad de un ser consciente para interpretar el mundo y responder flexiblemente a sus novedades e incertezas. Veamos por qu\u00e9.<\/p>\n<p>Cada cosa de la que somos conscientes, sea simple o compleja, tiene una determinada caracter\u00edstica, un modo particular de ser percibida, diferente a cualquier otra. No es lo mismo percibir la rojez del rojo que el picante del picor, lo doloroso del dolor que la emoci\u00f3n de un premio, el sabor de una comida que el malestar de la envidia, el sentir que uno es una persona que el estar enamorado, el vivir la realidad presente que el recordarla m\u00e1s tarde, etc. Cada una de ellas es una percepci\u00f3n \u00fanica y subjetiva, que s\u00f3lo puede sentir quien la tiene, la primera persona.<\/p>\n<p>A los contenidos o cualidades subjetivas de cada experiencia consciente particular se les\u00a0llaman qualia (quale en singular) y su importancia radica en que sirven para integrar una gran cantidad de informaci\u00f3n en una \u00fanica\u00a0percepci\u00f3n instant\u00e1nea. El quale o percepci\u00f3n particular que nos produce, por ejemplo, la imagen de una persona, es una forma sint\u00e9tica e inmediata de informarnos, sin tener que pensar o razonar sobre ello, de todo lo que sabemos\u00a0sobre esa persona en particular y sobre las personas en general, adem\u00e1s de informarnos tambi\u00e9n de todo lo que no es esa persona (por ejemplo, otra persona, un animal o un objeto). Esa integraci\u00f3n de informaci\u00f3n que proporcionan los\u00a0qualia nos permite tomar decisiones o actuar en consecuencia sin tener que perder tiempo en analizar en detalle o profundidad la situaci\u00f3n percibida.<\/p>\n<p>Tal como afirma el profesor Christof Koch, del California Instituto of Technology, la consciencia es un resumen de la realidad con car\u00e1cter ejecutivo. Es decir, gracias a los qualia tenemos una extraordinaria flexibilidad para comportarnos del modo m\u00e1s conveniente en cada circunstancia, algo de lo que carecen los robots y otros automatismos reflejos. Es importante tener tambi\u00e9n en cuenta que la consciencia no es informaci\u00f3n directa sobre el procesamiento f\u00edsico-qu\u00edmico de informaci\u00f3n que tiene lugar en el cerebro, el cual que ocurre de forma totalmente inconsciente. Lo que la consciencia aporta a su modo es el resultado, el producto final de ese procesamiento.una forma de presentar el resultado final de las complejas computaciones y\u00a0tratamiento de la informaci\u00f3n que tiene lugar en sus circuitos electr\u00f3nicos. Es normal, por tanto, como muestran algunos experimentos electrofisiol\u00f3gicos, que el procesamiento de informaci\u00f3n en el cerebro pueda preceder a la propia consciencia, aunque sea s\u00f3lo en pocos milisegundos.<\/p>\n<h2><strong>\u00bfC\u00f3mo el cerebro genera\u00a0 la consciencia?<\/strong><\/h2>\n<p>Al investigar la naturaleza de la consciencia nos proponemos conocer sus correlatos y causas cerebrales, es decir, las estructuras y din\u00e1mica cerebrales que la hacen posible. Comenzamos entonces por preguntarnos si la consciencia emerge de la actividad global del cerebro, de alguna estructura particular del mismo o de determinados circuitos neurales. Algo que parece descartado por falta de pruebas es que la consciencia pudiera radicar en el nivel subat\u00f3mico, es decir, en las part\u00edculas que integran los \u00e1tomos y mol\u00e9culas de las diferentes sustancias bioqu\u00edmicas del contenido o la estructura de las\u00a0neuronas.<\/p>\n<p>Los experimentos consistentes en desactivar un hemisferio cerebral mediante la inyecci\u00f3n de una sustancia anest\u00e9sica en la arteria car\u00f3tida del mismo lado, as\u00ed como las observaciones cl\u00ednicas en individuos a los que, para aliviar sus crisis epil\u00e9pticas, se les han seccionado las fibras nerviosas que comunican entre si los dos hemisferios cerebrales (el llamado cuerpo calloso),\u00a0muestran que cada hemisferio por separado puede mantener su propio grado de consciencia y originar incluso comportamientos incompatibles entre ambas mitades del cuerpo.<\/p>\n<p>La corteza prefrontal, la parte m\u00e1s evolucionada del cerebro y relacionada estrechamente con la capacidad de pensar, razonar, planificar el futuro y tomar decisiones, tampoco parece absolutamente necesaria para que seamos conscientes pues los individuos que han sufrido traumas o accidentes que han da\u00f1ado esta parte de sus cerebros siguen siendo individuos conscientes, aunque tengan alterada su capacidad de razonamiento.<\/p>\n<p>Tradicionalmente el t\u00e1lamo se ha relacionado con la consciencia. Se trata de una estructura que se localiza en cada hemisferio en el centro del cerebro. El t\u00e1lamo recibe informaci\u00f3n de los \u00f3rganos sensoriales (ojos, o\u00eddos, gusto, tacto) y reenv\u00eda esa informaci\u00f3n algo transformada a la corteza cerebral. Recibe a su vez abundantes proyecciones nerviosas desde la propia corteza cerebral, estando por tanto conectado con ella de manera rec\u00edproca. El t\u00e1lamo y sus abundantes proyecciones nerviosas bidireccionales con la corteza cerebral son la \u00fanica parte del cerebro que no puede da\u00f1arse gravemente sin que se pierda la consciencia. Al t\u00e1lamo se le llamado \u00abel umbral de la consciencia\u00bb, creyendo que hasta que la informaci\u00f3n procedente de los \u00f3rganos de los sentidos no llega al mismo no empieza a hacerse consciente. Sin embargo, cuando nos anestesian se desactiva antes la corteza cerebral que el t\u00e1lamo, el cual puede seguir alg\u00fan\u00a0tiempo activado incluso cuando ya estamos totalmente inconscientes. Parece entonces que la capacidad de ser consciente radica sobre todo en la corteza cerebral, aunque el t\u00e1lamo puede tener un papel importante en el proceso.<\/p>\n<p>Las neuronas de la corteza cerebral est\u00e1n abundantemente interconectadas, lo que permite establecer numerosos circuitos de comunicaci\u00f3n redundante entre ellas. Se ha sugerido entonces que el estado consciente podr\u00eda requerir actividad recurrente (reververante, repetitiva) desde las neuronas de \u00e1reas superiores a las inferiores de procesamiento de informaci\u00f3n en la corteza cerebral y el t\u00e1lamo. De ese modo, una percepci\u00f3n no se har\u00eda consciente hasta que el resultado de su procesamiento en determinadas estructuras superiores no rebotase y volviese hacia las estructuras inferiores que lo originaron.<\/p>\n<p>Por otro lado, para resolver el problema de la unidad de la percepci\u00f3n consciente se han propuesto dos hip\u00f3tesis. Una de ellas dice que los resultados del procesamiento neuronal de las diferentes caracter\u00edsticas de un est\u00edmulo (color, forma, sonido, movimiento\u2026etc) que tiene lugar en diferentes \u00e1reas cerebrales podr\u00edan reunirse en un lugar final com\u00fan capaz de integrar toda la informaci\u00f3n recibida. \u00a0Sin embargo, nunca se ha podido hallar tal lugar en el cerebro, por lo que los cient\u00edficos han sugerido que la unidad perceptiva podr\u00eda lograrse no reuniendo,\u00a0 sino sincronizando la actividad de las neuronas de las diferentes \u00e1reas de la corteza cerebral.<\/p>\n<p>La actividad de las neuronas de las diferentes regiones cerebrales que procesan diferentes caracter\u00edsticas de los est\u00edmulos podr\u00eda originar una percepci\u00f3n consciente unificada cuando resulta sincronizada por alg\u00fan mecanismo del propio cerebro. Es decir, la sincronizaci\u00f3n podr\u00eda ser parte del mecanismo que nos permite unificar las diferentes caracter\u00edsticas de un est\u00edmulo en una percepci\u00f3n consciente \u00fanica e integral, el llamado binding perceptivo. El principal apoyo para esta teor\u00eda es que cuando los individuos son conscientes su electroencefalograma detecta una actividad sincronizada de frecuencia pr\u00f3xima a los 40 herzios (ondas gamma) en amplias regiones de la corteza cerebral.<\/p>\n<p>El neur\u00f3logo colombiano Rodolfo Llin\u00e1s ha sido uno de los principales proponentes de que esa frecuencia de actividad sincronizada podr\u00eda ser necesaria para que el cerebro pueda generar la consciencia. Giulio Tononi, de la universidad de Wisconsin (EEUU), uno de los investigadores que m\u00e1s ha trabajado en el tema, tiene una idea diferente aunque quiz\u00e1 complementaria, pues propone que la clave de la consciencia podr\u00eda radicar en la integraci\u00f3n funcional de la actividad de los m\u00f3dulos o circuitos neuronales de la corteza especializados en procesar diferentes caracter\u00edsticas o tipos de informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La integraci\u00f3n podr\u00eda basarse en un aumento de la conectividad entre las neuronas de esos circuitos, para lo que podr\u00eda ser necesaria la influencia sobre las mismas del t\u00e1lamo, particularmente de las neuronas de sus n\u00facleos intralaminares, y\/o de las neuronas que tambi\u00e9n proyectan a la corteza cerebral desde diferentes n\u00facleos del tronco del enc\u00e9falo (los llamados sistemas de arousal cortical).\u00a0\u00a0En ratas y tambi\u00e9n en humanos se ha observado que, durante el sue\u00f1o, quiz\u00e1 por la desactivaci\u00f3n de los sistemas de arousal del tronco del enc\u00e9falo, y cuando los sujetos son anestesiados, las neuronas de la corteza cerebral y del t\u00e1lamo alteran su actividad dificultando la integraci\u00f3n de la actividad neural que har\u00eda posible la consciencia.<\/p>\n<p>Los investigadores han hallado pruebas a favor de tal integraci\u00f3n en experimentos con neuroim\u00e1genes funcionales donde se ha observado que la actividad cerebral que origina la percepci\u00f3n consciente de una palabra se extiende a muchas regiones cerebrales mientras que las que genera la misma palabra cuando al estar enmascarada no es conscientemente percibida se\u00a0restringe a regiones mucho menos amplias. Otra prueba importante viene de experimentos en los que se estimula magn\u00e9ticamente una parte del cerebro de individuos mientras se registra electroencefalogr\u00e1ficamente la actividad\u00a0de su cerebro. Se observa de ese modo que cuando se aplica mientras el sujeto est\u00e1 despierto y consciente la activaci\u00f3n neuronal magn\u00e9ticamente inducida se extiende ampliamente en la corteza cerebral, pero se restringe a la zona estimulada si se le administra al sujeto cuando est\u00e1 dormido e inconsciente.<\/p>\n<h2><strong>\u00bfC\u00f3mo la materia objetiva se vuelve imaginaci\u00f3n subjetiva?<\/strong><\/h2>\n<p>El problema de la consciencia no se agota en el conocimiento de los circuitos y la actividad cerebrales que la hacen posible, pues lo que m\u00e1s nos intriga a los cient\u00edficos es conocer c\u00f3mo tiene lugar la emergencia o cambio cualitativo que convierte la actividad cerebral en qualia, es decir, c\u00f3mo son posibles las diversas experiencias o percepciones conscientes, reales o ilusorias, que invaden nuestra mente. Es el llamado hard problem o problema dif\u00edcil de la consciencia, frente al soft problem, que se limita a estudiar sus correlatos y\/o causas cerebrales tal como hemos hecho en el apartado anterior.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2431\" aria-describedby=\"caption-attachment-2431\" style=\"width: 290px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2431 size-medium\" src=\"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/11\/20171122-Consciencia2-300x235.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"235\" srcset=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/11\/20171122-Consciencia2-300x235.jpg 300w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/11\/20171122-Consciencia2.jpg 362w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2431\" class=\"wp-caption-text\">Dudo de que sepamos lo que estamos buscando cuando estudiamos la naturaleza \u00edntima de la consciencia<\/figcaption><\/figure>\n<p>Siendo la consciencia un fen\u00f3meno tan genuino y especial, quiz\u00e1 debamos preguntarnos si podemos concebir o puede existir\u00a0alg\u00fan tipo de explicaci\u00f3n inteligible sobre su naturaleza capaz de satisfacer plenamente nuestro inter\u00e9s cient\u00edfico. El propio N\u00f3bel Francis Crick se planteaba esa misma cuesti\u00f3n de este modo: \u00bfpueden los qualia ser explicados por lo que conocemos de la ciencia moderna?<\/p>\n<p>Personalmente, yo dudo de que sepamos lo que estamos buscando cuando estudiamos la naturaleza \u00edntima de la consciencia. Creo, en realidad, que no lo sabemos. Cuando intentamos explicarla, podemos decir que hablar de la consciencia es como hablar de la relaci\u00f3n entre el cerebro y la mente.\u00a0 La consciencia deber\u00eda ser lo mismo que la actividad fisiol\u00f3gica cerebral que la hace posible. No resulta f\u00e1cil conformarse con esa explicaci\u00f3n. Cualquier met\u00e1fora podr\u00eda remitirnos a la propia consciencia sin explicarnos su naturaleza.<\/p>\n<h2><strong>\u00bfHay entonces una soluci\u00f3n posible para el problema de la consciencia?<\/strong><\/h2>\n<p>Yo creo que actualmente no la hay, e intentar\u00e9 explicar por qu\u00e9 mediante una met\u00e1fora. Para preparar una comida sabrosa necesitamos una buena receta,\u00a0adecuados ingredientes y conocer la correcta secuencia y temporalidad para cocinarlos. Pero, \u00bfaportar\u00eda algo al resultado conocer c\u00f3mo la combinaci\u00f3n de ingredientes y el cocinado originan el sabor del producto final? \u00bfPodr\u00eda ese conocimiento mejorar el sabor de lo cocinado? \u00bfLe aportar\u00eda alguna nueva propiedad, ventaja o utilidad pr\u00e1ctica? Probablemente no.<\/p>\n<p>A priori parece m\u00e1s relevante y necesario conocer los ingredientes y la mezcla precisa que hacen posible un sabor que determinar la naturaleza del propio sabor como fen\u00f3meno mental consciente. Pues del mismo modo creo que, aunque pudi\u00e9ramos concebir e incluso conocer alguna explicaci\u00f3n convincente sobre c\u00f3mo la fisiolog\u00eda inconsciente se convierte en psique consciente y en qu\u00e9 consiste esta \u00faltima, ese conocimiento no servir\u00eda para nada m\u00e1s que para satisfacer nuestra curiosidad cient\u00edfica, sin aportar ninguna ventaja pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Y esa es para m\u00ed la clave dado que, a lo largo de la evoluci\u00f3n, la selecci\u00f3n natural tiende a promover cosas \u00fatiles, cosas que sirvan para una mejor adaptaci\u00f3n de los organismos a su medio. De ese modo, aunque conocer los mecanismos del cerebro que hacen posible la consciencia es algo que podemos lograr cient\u00edficamente y que tendr\u00e1 sin duda consecuencias pr\u00e1cticas en la cl\u00ednica o la educaci\u00f3n, conocer la naturaleza \u00edntima de la subjetividad, aparte de satisfacer, como decimos, nuestra curiosidad cient\u00edfica, ser\u00eda de ninguna o poca utilidad pr\u00e1ctica. Quiz\u00e1 esa es la raz\u00f3n por la que la selecci\u00f3n natural\u00a0puede no haber promovido el desarrollo suficiente del cerebro humano que haga posible la comprensi\u00f3n de la naturaleza de la consciencia.<\/p>\n<p>Del mismo modo que un chimpanc\u00e9 no tiene un cerebro capacitado para entender una ra\u00edz cuadrada o el concepto de entrop\u00eda, el cerebro humano no estar\u00eda capacitado para entender la emergencia de la consciencia. \u00c9sta fue promovida por la\u00a0selecci\u00f3n natural en respuesta a los cambios y desaf\u00edos que se produjeron en determinados momentos de la evoluci\u00f3n en el entorno de los animales como un medio para favorecer su adaptaci\u00f3n a esos cambios o desaf\u00edos. Para sobrevivir los animales tuvieron que desarrollar flexibilidad mental y conductual, que es lo que proporciona la consciencia. Nuestra capacidad cerebral para entender la naturaleza de la mente consciente evolucionar\u00e1 cuando nuevas condiciones o desaf\u00edos ambientales hagan verdaderamente necesario ese entendimiento, aunque tambi\u00e9n es posible que entonces surjan nuevas y dif\u00edciles cuestiones que podr\u00edan ser el precio de tal promoci\u00f3n.<\/p>\n<p><em><strong>Art\u00edculo elaborado por\u00a0<\/strong><\/em><strong>Ignacio Morgado Bernal<\/strong><em><strong>, Instituto de Neurociencia (Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona).\u00a0<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Adaptaci\u00f3n para <em>FronterasCTR<\/em> de la publicaci\u00f3n original en\u00a0<em>PENSAMIENTO<\/em>, vol. 73 (2017), n\u00fam. 276 pp. 515-525<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Ignacio Morgado) La consciencia es un estado unificado de la mente, cualitativo y subjetivo. 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