{"id":1969,"date":"2017-09-13T07:00:20","date_gmt":"2017-09-13T05:00:20","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=1969"},"modified":"2017-09-12T23:36:57","modified_gmt":"2017-09-12T21:36:57","slug":"neuroteologia-fundamental-una-via-repensar-lo-humano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=1969","title":{"rendered":"Neuroteolog\u00eda fundamental, una v\u00eda para repensar lo humano"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>(Por <span style=\"text-decoration: underline\">Montserrat Escribano-C\u00e1rcel<\/span>) Las neurociencias con su innovadora presencia nos acercan a la fisiolog\u00eda y arquitectura cerebral, pero tambi\u00e9n definen nuestra intimidad. Su influencia se deja sentir en la opini\u00f3n p\u00fablica y se expande a trav\u00e9s de m\u00faltiples disciplinas que surgen bajo el t\u00e9rmino \u201cneuro\u201d. Entre otras aparece la neuroteolog\u00eda que se sit\u00faa en medio del conocimiento cient\u00edfico y la disciplina teol\u00f3gica. Su prioridad es describir la actividad neurocient\u00edfica correspondiente a las experiencias religiosas, meditativas o espirituales. La neurobiolog\u00eda permite ahora un conocimiento mayor de estas actividades y plantea cuestiones novedosas acerca del ser humano. Mi propuesta es desarrollar una <em>neuroteolog\u00eda fundamental<\/em>. Considero que las teolog\u00edas disponen de modos racionales propios para crear pensamiento y elaborar propuestas cr\u00edticas. En este art\u00edculo planteo algunas de las posibilidades que la neuroteolog\u00eda ofrece a las neurociencias. Por \u00faltimo, sostengo que la racionalidad teol\u00f3gica elaborada por las teolog\u00edas contextuales se convierte en una fuente propositiva y disruptiva de descripciones neurocient\u00edficas que naturalizan al ser humano.<\/strong><\/p>\n<p>Vivimos con entusiasmo y expectaci\u00f3n todo aquello que tiene que ver con el sistema nervioso. Tras el auge de la gen\u00e9tica, las neurociencias son ahora una fuente constante de innovaci\u00f3n y su irrupci\u00f3n es tal que influye sobre el resto de disciplinas. De modo paralelo asistimos a un despliegue tecnol\u00f3gico en el que la ingenier\u00eda describe con minuciosidad la actividad cerebral mientras \u00e9sta acontece. Distintas t\u00e9cnicas, como las de neuroimagen funcional fMRI, <em>miden<\/em> la funcionalidad, la espacialidad y la arquitectura de nuestros cerebros. Por primera vez, como se\u00f1ala Hanna Damasio, nos asomamos al interior del cerebro para comprender <em>qu\u00e9<\/em> y <em>c\u00f3mo<\/em> sucede la actividad neuronal<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Esta <em>visualizaci\u00f3n<\/em> m\u00e1s precisa nos dispone, por ejemplo, a se\u00f1alar las \u00e1reas funcionales relacionadas con nuestras decisiones cotidianas, con las opciones de consumo o con las preferencias pol\u00edticas. Pero al mismo tiempo, apunta tambi\u00e9n a otras funciones que en principio parec\u00edan poco relacionadas con el cerebro como son: el deseo, las pasiones, la sexualidad o los sentimientos religiosos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1972\" aria-describedby=\"caption-attachment-1972\" style=\"width: 290px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1972 size-medium\" src=\"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/09\/20170913-HDamasio-300x193.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/09\/20170913-HDamasio-300x193.jpg 300w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/09\/20170913-HDamasio.jpg 350w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1972\" class=\"wp-caption-text\">Hanna Damasio<\/figcaption><\/figure>\n<p>Las neurociencias disfrutan de una presencia excepcional. Ejercen su influencia sobre en el resto de \u00e1reas de conocimiento, impactan en la opini\u00f3n p\u00fablica y transforman la comprensi\u00f3n de nuestra interioridad. Se extienden a trav\u00e9s de una compleja infraestructura nutrida por enormes cantidades de dinero presupuestado mediante Estados, gobiernos, laboratorios farmac\u00e9uticos e industria tecnol\u00f3gica. El resultado es una institucionalizaci\u00f3n del conocimiento neurocient\u00edfico que camina pareja a la explosi\u00f3n de las llamadas \u201cciencias de la vida\u201d. Esta institucionalizaci\u00f3n est\u00e1 tejida por una pl\u00e9yade de \u00e1reas de conocimiento reunidas bajo el prefijo <em>neuro<\/em>\u2013, y entre ellas aparece tambi\u00e9n la neuroteolog\u00eda fundamental que propongo<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<h2><strong><em>El conocimiento neurocient\u00edfico. un conocimiento pol\u00edtico<\/em><\/strong><\/h2>\n<p>La influencia de las neurociencias se traduce en aplicaciones m\u00e9dicas, en m\u00e9todos de intervenci\u00f3n y en nuevas t\u00e9cnicas de diagn\u00f3stico que ahora afloran. Caminan de la mano de tecnolog\u00edas m\u00e9dicas y de neurof\u00e1rmacos de enorme precisi\u00f3n. Todo ello ensancha las esperanzas de millones de enfermos que padecen alg\u00fan tipo de dolencia mental o de disfunci\u00f3n cognitiva<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Al mismo tiempo, un conocimiento mayor de nuestra arquitectura y fisiolog\u00eda provoca un \u201cdesplazamiento cognitivo\u201d. Es un deslizamiento que va desde el inter\u00e9s por la materia biol\u00f3gica que forma nuestro cuerpo hasta una comprensi\u00f3n nueva de lo humano, centrada casi exclusivamente, en los datos obtenidos en el cerebro<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Este \u201cdesplazamiento cognitivo\u201d, que a principios del siglo XX se situ\u00f3 en la biolog\u00eda y la psicolog\u00eda, desliza ahora su centro de atenci\u00f3n hacia el cerebro.<\/p>\n<p>Por ello, uno de los objetivos de este art\u00edculo es destacar que en estos momentos, las neurociencias no solo ofrecen innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica y avances m\u00e9dicos, sino tambi\u00e9n una nueva <em>racionalidad cient\u00edfica<\/em>. Es decir, un modo comprensivo propio desde el cual se define la intimidad y las relaciones sociales. El segundo objetivo es plantear la neuroteolog\u00eda fundamental como un espacio pertinente para repensar estos marcos neurocient\u00edficos y proponer la racionalidad teol\u00f3gica como un modo disruptivo de pensamiento.<\/p>\n<p>La racionalidad cient\u00edfica sit\u00faa el punto de partida en lo que la biolog\u00eda neuronal manifiesta logrando as\u00ed un \u201cestilo neuromolecular de pensamiento<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>\u201d que influye sobre el resto de disciplinas y conocimientos. Desde este nuevo paradigma releemos las capacidades, los comportamientos y las creencias que se inscriben en nuestros cuerpos. As\u00ed, los datos revelados por los marcadores neuronales se traducen en el <em>discurso<\/em> <em>leg\u00edtimo<\/em> que <em>describe<\/em> qui\u00e9nes somos, <em>determina<\/em> las ra\u00edces de nuestras enfermedades cognitivas, <em>anticipa<\/em> nuestras decisiones de consumo e incluso <em>localiza<\/em> nuestras experiencias de fe.<\/p>\n<p>Cada uno de estos verbos \u00ad\u2013<em>describir<\/em>, <em>determinar<\/em> y <em>localizar\u00ad<\/em>\u2013 construye la \u201cmirada cerebroc\u00e9ntrica\u201d. A trav\u00e9s de ella percibimos con mayor precisi\u00f3n la realidad material de nuestro cerebro, pero tambi\u00e9n construye una aproximaci\u00f3n ontol\u00f3gica con la que <em>anticipar<\/em> y acotar qui\u00e9nes seremos. Este desvelamiento del presente quiere serlo tambi\u00e9n del futuro. As\u00ed el desplazamiento cognitivo tiene grandes efectos pol\u00edticos y supone tambi\u00e9n la apertura de extensos nichos de mercado que dejan paso a una posible monetizaci\u00f3n de nuestra intimidad<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. Teniendo en cuenta la l\u00f3gica capitalista en la que nos encontramos y la fuerza descriptiva que alcanzan las neurociencias asistimos a la elaboraci\u00f3n de nuevas taxidermias de la poblaci\u00f3n elaboradas a partir de guiones biopol\u00edticos.<\/p>\n<p>En estos momentos, el marco neurocient\u00edfico crea <em>narraciones<\/em> <em>autorizadas<\/em> acerca de nuestro comportamiento individual, social y eclesial. <em>Naturaliza<\/em> <em>modelos<\/em> que asume como universales mientras patologiza otros que se\u00f1ala como anormales. El resultado es que podemos estar asistiendo a un <em>neurodeterminismo<\/em> en el que las personas seamos clasificadas seg\u00fan determinados rasgos de nuestra vida cerebral, lo que acrecentar\u00edan a\u00fan m\u00e1s nuestras desigualdades sociales, pol\u00edticas o econ\u00f3micas<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>. Todo ello hace de las neurociencias una cuesti\u00f3n \u00e9tica, pol\u00edtica y tambi\u00e9n una preocupaci\u00f3n teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Como vemos el marco de la <em>racionalidad<\/em> <em>neuro<\/em> tiene hondas consecuencias. De ah\u00ed que debamos buscar <em>otras<\/em> racionalidades, adem\u00e1s de la cient\u00edfica, que ayuden a pensar estos discursos propuestos como \u00fanicos, leg\u00edtimos y universales<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>. Las teolog\u00edas no pueden quedar al margen de estos debates.<\/p>\n<h2><strong><em>La racionalidad cient\u00edfica y su construcci\u00f3n jer\u00e1rquica de la realidad<\/em><\/strong><\/h2>\n<p>Las neurociencias, entre las que se incluye la neuroteolog\u00eda\u00ad muestran, a pesar de su diversidad, objetivos comunes para desentra\u00f1ar nuestra vida mental. La tecnolog\u00eda y la ingenier\u00eda son claves, y por primera vez, facilitan el acceso a un nivel distinto de aproximaci\u00f3n a nuestra biolog\u00eda: el nivel neuromolecular. Este nuevo nivel supone un modo de medici\u00f3n y de comprensi\u00f3n que antes no ten\u00edamos. As\u00ed por una parte, las neurociencias exponen procesos bioqu\u00edmicos pero, a la vez, tambi\u00e9n provocan modos propios de comprender la intimidad.<\/p>\n<p>Estos sistemas de calibrado van desde las prote\u00ednas, medidas en nan\u00f3metros, hasta la totalidad del cerebro calculada en cent\u00edmetros<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>. La variedad de niveles genera un conocimiento edificado a partir de patrones dispuestos \u201cen cascada\u201d que jerarquiza su comprensi\u00f3n. Nos encontramos con que las relaciones entre cada uno de los niveles y la influencia que ejercen los unos sobre los otros provoca, como describe la te\u00f3loga Nancey Murphy, al menos dos modos de aproximaci\u00f3n. Uno primero que es una <em>causalidad<\/em> <em>ascendente<\/em> y otro segundo que denomina <em>causalidad<\/em> <em>descendente<\/em><a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>. En ellos, cada nivel inferior o superior influye sobre el resto. El resultado, como describe Arthur Peacocke, es una aproximaci\u00f3n a la materia tambi\u00e9n jerarquizada:<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] las ciencias naturales y las humanas nos dan cada vez m\u00e1s una imagen del mundo formada por una compleja jerarqu\u00eda \u2013o m\u00e1s exactamente jerarqu\u00edas\u2013 de una serie de niveles de organizaci\u00f3n y de materia en las cuales cada miembro sucesivamente es un todo constituido por las partes que lo preceden en la serie\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La materia se presenta como un \u201csistema emergente\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>. La cuesti\u00f3n de fondo es c\u00f3mo entender la relaci\u00f3n entre cada uno de sus niveles organizativos y c\u00f3mo describir esta la materia emergida. La complejidad de la vida se establece a trav\u00e9s de un ritmo de variaciones, relaciones, causalidades y restricciones. Dependiendo de c\u00f3mo sean entendidas \u00e9stas abordaremos de un modo u otro la relaci\u00f3n entre mente-cerebro, o entre los procesos mentales y fen\u00f3menos como la conciencia, la espiritualidad, la corporalidad o la sexualidad. Entonces, seg\u00fan establecemos la relacionalidad definimos la materia. Sin embargo, definir, interpretar y describir la materia depende y se\u00f1ala tambi\u00e9n nuestra comprensi\u00f3n del mundo. Definir la materia es mostrar la concepci\u00f3n de cuanto existe. Aproximarnos a sus niveles y descripciones es asumir un modelo de ultimidad. No estamos, por lo tanto, ante un tema menor.<\/p>\n<p>En el caso de la <em>racionalidad neurocient\u00edfica<\/em> el punto de partida son los neurodatos, es decir, algoritmos obtenidos en laboratorios. Desde ellos se describe nuestro comportamiento, la subjetividad, las creencias o la identidad sexual. Por ello, si como afirman algunos autores, las neurociencias aspiran a ser un conocimiento revolucionario que nos trasladar\u00e1 a un \u201cnuevo humanismo\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a> ser\u00e1 necesario pues que revisemos los marcos, las descripciones de la materia y los modos de elaborar estos discursos ya que, como todo lenguaje cient\u00edfico, est\u00e1 siempre pol\u00edticamente saturado y nunca es inocente<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>. Entonces cada disciplina responsablemente, entre otras tambi\u00e9n la neuroteolog\u00eda, debe explorar y repensar sus marcos de conocimiento a partir de los que construye el presente y el futuro.<\/p>\n<h2><strong><em>Una neuroteolog\u00eda fundamental<\/em><\/strong><\/h2>\n<p>Mi inter\u00e9s es desarrollar el potencial cr\u00edtico y propositivo que ofrece la neuroteolog\u00eda. Seg\u00fan Andrew Newberg \u00e9sta se halla en medio de las ciencias, las tradiciones religiosas y las teolog\u00edas<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>. A pesar de su corta edad ya ha diversificado objetivos, orientaciones y metodolog\u00edas. Muestra dos grandes \u00e1reas de investigaci\u00f3n. Una primera, interesada por las experiencias del dolor y sus posibles relaciones con las creencias religiosas o espirituales. Otra segunda que pone el acento en describir la actividad neurocient\u00edfica que el cerebro refleja mientras se reviven alguna de estas experiencias. Ambas perspectivas neuroteol\u00f3gicas son por primera vez un estudio cient\u00edfico de lo religioso. Su objetivo es alcanzar una descripci\u00f3n neurofisiol\u00f3gica que <em>sit\u00fae<\/em> y <em>localize<\/em> estas experiencias. Las consecuencias y l\u00edmites que se\u00f1alan son notables y ampl\u00edan en mucho el estudio de lo religioso o espiritual.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1975\" aria-describedby=\"caption-attachment-1975\" style=\"width: 269px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1975 size-medium\" src=\"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/09\/20170913-Principles-Neurotheology-279x300.jpg\" alt=\"\" width=\"279\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/09\/20170913-Principles-Neurotheology-279x300.jpg 279w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/09\/20170913-Principles-Neurotheology.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 279px) 100vw, 279px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1975\" class=\"wp-caption-text\">Principles of Neurotheology. Andrew B. Newberg<\/figcaption><\/figure>\n<p>Por primera vez, tenemos una disciplina, la neuroteolog\u00eda, elaborada a partir de estudios neurobiol\u00f3gicos y cuyos objetivos proyectan c\u00f3mo responde nuestra vida neuronal ante creencias y experiencias de trascendencia<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>. Simult\u00e1neamente, se presenta la posibilidad de que podamos <em>intervenir<\/em> sobre el cerebro para paliar el dolor padecido o bien modificar la percepci\u00f3n de sentimientos como la rabia, la frustraci\u00f3n o la ira y acercarlas a vivencias m\u00e1s creativas como son la misericordia y la reconciliaci\u00f3n<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>.<\/p>\n<p>A mi parecer, la disciplina neuroteol\u00f3gica no agota sus posibilidades en estas dos perspectivas anteriores. De ah\u00ed que quiera desarrollar una <em>neuroteolog\u00eda<\/em> <em>fundamental<\/em> situada entre las neurociencias y la tradici\u00f3n cat\u00f3lica<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>. Como sabemos la teolog\u00eda es un modo peculiar de elaborar el conocimiento. Se trata de una disciplina \u201cescandalosa\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a> ya que su discurso es siempre imposible y a menudo tambi\u00e9n \u201cindecente\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>. Carece de un idioma propio y ha de pedirlo prestado a otras disciplinas, de ah\u00ed que tenga un car\u00e1cter interdisciplinar y secular. Pero, a mi parecer, una de las dimensiones m\u00e1s importantes de la racionalidad teol\u00f3gica es que est\u00e1 atravesada por una perspectiva <em>fundamental<\/em> que interroga la posibilidad y la credibilidad de su fe. Esta caracter\u00edstica cuestiona cu\u00e1les son sus lenguajes y pr\u00e1cticas, y a la vez le recuerda su orientaci\u00f3n \u00e9tica hacia la promoci\u00f3n de la justicia social y el reconocimiento de toda vida.<\/p>\n<p>Concretamente, la disciplina llamada teolog\u00eda fundamental describe aquello que sucede refiri\u00e9ndolo a la divinidad y lo hace siempre echando mano de los esquemas sociales, econ\u00f3micos o sexuales disponibles. Esta cualidad <em>fundamental <\/em>la sit\u00faa en un espacio fronterizo y epist\u00e9mico interesante para cuestionar \u00e9ticamente los modos en los que se produce el conocimiento tanto neurocient\u00edfico como teol\u00f3gico. Siendo esto as\u00ed, la neuroteolog\u00eda fundamental se presenta como un espacio deliberativo donde repensar los modos en que las neurociencias clasifican y definen a las personas.<\/p>\n<p>Mi inter\u00e9s es cartografiar estas propuestas y descripciones neurocient\u00edficas desde la perspectiva que ofrece la racionalidad teol\u00f3gica cr\u00edtica. Este modo de hacer neuroteolog\u00eda cuestiona, revisa y abre concepciones fundamentales sobre las que se construyen las pr\u00e1cticas discursivas mayoritarias o leg\u00edtimas. Frente a ellas, la racionalidad teol\u00f3gica ofrece creativamente sus propias respuestas e introduce una perspectiva diferente para analizar la relacionalidad, la causalidad y la corporalidad humana.<\/p>\n<p>En estos momentos son las teolog\u00edas cr\u00edticas las teolog\u00edas de la liberaci\u00f3n, las teolog\u00edas feministas, las teolog\u00edas <em>queer<\/em> y las teolog\u00edas postcoloniales las que aportan un conocimiento m\u00e1s amplio de la corporalidad. El punto de partida son especialmente las mujeres y todos aquellos que son invisibilizados o considerados no-personas. Para ello recurren al esquema precartesiano que ofrecen los textos b\u00edblicos sobre el cuerpo humano [<em>basar\/nephes<\/em>]. El mundo b\u00edblico, en su enorme variedad, entiende el cuerpo humano como un sistema integral definido por su relacionalidad, alteridad y agencia ante la trascendencia.<\/p>\n<p>Estas teolog\u00edas fronterizas subrayan que la vitalidad del cuerpo se percibe como un espacio abierto que genera identidades diversas, fluidas contradictorias y que siempre se muestran con un espacio pol\u00edtico<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>. Una comprensi\u00f3n de la <em>vitalidad<\/em> <em>nom\u00e1dica<\/em> de la corporalidad<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a> contrasta con los marcos neurocient\u00edficos anteriores y nos ofrece al mismo tiempo la posibilidad de integrar el conocimiento neurocient\u00edfico y teol\u00f3gico. Una de las v\u00edas que abre es explorar una comprensi\u00f3n de la materia m\u00e1s all\u00e1 de modelos jer\u00e1rquicos emergentes<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>. A esto podr\u00edan ayudar algunos de los modelos utilizados para entender las relaciones trinitarias. Un ejemplo es el modelo de ontolog\u00eda relacional desarrollado por la te\u00f3loga Sarah Coakley<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>. Estas teolog\u00edas al igual que las neurociencias comparten t\u00e9rminos como \u201ccausalidad\u201d y \u201crelaci\u00f3n\u201d, y recurren a modelos de relaci\u00f3n. Otra posibilidad a explorar es recordar que la plasticidad, la epig\u00e9nesis o la neuroregeneraci\u00f3n suceden siempre de modo encarnado y en un contexto determinado. Considerar estas perspectivas permite inaugurar modos diversos en las que las teolog\u00edas y las neurociencias pueden ir m\u00e1s all\u00e1 del di\u00e1logo o acercamiento.<\/p>\n<p>Para realizar esta propuesta cr\u00edtica y propositiva la <em>neuroteolog\u00eda fundamental<\/em> incorpora herramientas y modos epist\u00e9micos teol\u00f3gicos. Dispone de una amplia trayectoria en el manejo de m\u00e9todos exeg\u00e9ticos, lenguajes simb\u00f3licos y met\u00e1foras prof\u00e9ticas que le sirven para ahondar en la humanidad y en la posibilidad de la trascendencia<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>. Esta disciplina entiende que un mejor conocimiento funcional cerebral puede mejorar nuestra comprensi\u00f3n \u2013cient\u00edfica y teol\u00f3gica\u2013 de lo humano y que descubrir c\u00f3mo se construye el conocimiento neurocient\u00edfico nos permitir\u00e1 elaborar modelos de ultimidad m\u00e1s \u00e9ticos.<\/p>\n<p>La disciplina teol\u00f3gica fundamental goza tambi\u00e9n de una dilatada tradici\u00f3n en cuanto al estudio de los afectos, las pasiones, el deseo, la imaginaci\u00f3n, la voluntad o las emociones como medios para la trascendencia. Pero son ahora las neurociencias las que de nuevo cuestionan c\u00f3mo sucede esto en nuestro cerebro. Sin embargo, el discurso neurocient\u00edfico a pesar de la novedad que presenta se elabora a menudo a partir de matrices heterosexistas y de concepciones heredadas que muestran sesgos de g\u00e9nero<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>. Preconcepciones como \u00e9stas crean situaciones parad\u00f3jicas y, como se\u00f1ala Sarah Coakley, exigen continuar con el an\u00e1lisis sobre las creencias, la racionalidad, la afectividad y el g\u00e9nero<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>. Nos encontramos en los inicios de esta disciplina de ah\u00ed que debamos esforzarnos para que las neurociencias no repitan patrones neurosexistas<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, la <em>neuroteolog\u00eda fundamental cr\u00edtica<\/em> se ve obligada a revisar su propio discurso teol\u00f3gico. T\u00e9rminos como relevaci\u00f3n, ley natural, salvaci\u00f3n, gracia o pecado han de ser repensados, por ejemplo, a la luz de la plasticidad que muestran nuestros cerebros. De este modo, recordar la irreductibilidad del ser humano y su neurodiversidad es una tarea compleja, pero ha de servir para experimentar otros modos de relaci\u00f3n entre las ciencias y la teolog\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de descripciones jer\u00e1rquicas o en cascada entre los distintos niveles de la materialidad.<\/p>\n<p>El aparato cr\u00edtico del que dispone la <em>neuroteolog\u00eda fundamental <\/em>le brinda inesperadas propuestas y empuja algunos de los l\u00edmites de lo humano. Por todo ello, a pesar de sus debilidades epist\u00e9micas y de su invisibilidad cient\u00edfica, la <em>neuroteolog\u00eda<\/em> <em>fundamental<\/em> es una propuesta disruptiva y desestabilizadora capaz de cuestionar criterios construidos \u00fanicamente a partir de lo que nuestro cerebro manifiesta. Precisamente porque la subjetividad es inaprensible y permanece siempre abierta a posibles transformaciones que esculpen la existencia. La tarea ahora es hacer una propuesta \u00e9tica que desaf\u00ede descripciones neurocient\u00edficas que naturalizan y esencializan la vida humana reduci\u00e9ndola a su <em>biovalor<\/em><a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Dam\u00e1sio, H., \u201cEl sue\u00f1o de visualizar la funci\u00f3n cerebral\u201d. [En l\u00ednea] http:\/\/www.uoc.edu\/portal\/es\/sala-depremsa\/actualitat\/noticies\/2012\/noticia_143\/acceptacion_es.pdf. [Consultado: 3 marzo 2016].<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Escribano, M., <em>Identidad y naturaleza humana desde una perspectiva neuroteol\u00f3gica fundamental<\/em>, Tesis doctoral, Universitat de Val\u00e8ncia, Val\u00e8ncia, 2015.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Novas, C., \u201cThe Political Economy of Hope: Patients\u2019 Organizations, Science and biovalue\u201d, en: <em>BioSocieties<\/em>, 1, 2006, pp. 289-305. DOI: 10.1017\/S1745855206003024; Baqu\u00e9, P., \u201cEl Alzheimer, una enfermedad pol\u00edtica\u201d, en: <em>Le Monde Diplomatique<\/em>, febrero 2016, pp. 22-24.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Vidal, F., \u201cBrainhood, anthropological figure of modernity\u201d, en: <em>History of the Human Sciences<\/em> 22, 2009, pp. 5\u00ad-36. DOI: 10.1177\/0952695108099133.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Rose N., y Abi-Rached, J., <em>Neuro. The New Brain Science and the Management of the Mind<\/em>, Princeton University Press, Princeton, 2013.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Cooper, M., <em>Life as surplus. Biotechnology and Capitalism in the Neoliberal era<\/em>, University of Washington Press, Seattle, 2008.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Weber, J., \u201cFrom Science and Technology to Feminist Technoscience\u201d, en: Wyer, M., Barbercheck, M., Cookmeyer, D., y Ozturk H., (eds.), <em>Women, Science, and Technology. <\/em><em>A reader in Feminist Science Studies<\/em>, Routledge, Nueva York, 2014, pp. 543-556.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Un ejemplo de estas propuestas dentro de la disciplina filos\u00f3fica son las investigaciones de Jes\u00fas Conill Sancho, Conill, J., \u201cLa realidad personal en perspectiva neurocient\u00edfica. La aportaci\u00f3n zubiriana\u201d en: <em>Pensamiento<\/em>, vol. 71, n\u00fam. 266, 2015, pp. 253-271<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Markram H., (coord.), <em>The Human Brain Project. A Report to the European Commission<\/em>, The HBP-PS Consortium, Lausana, 2012.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Murphy, N., \u201cIntroduction and Overview\u201d, en: Murphy, N., Ellis, G. F. R. y O\u2019Connor, T. (eds.), <em>Downward Causation and the Neurobiology of Free Will<\/em>, Springer-Verlag, Berlin, 2009, pp. 3-8.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Peacocke, A., \u201cEmergence, Mind, and Divine Action: The Hierarchy of the Sciences in Relation to the Human Mind\u2013Brain\u2013Body\u201d, en: Clayton P., y Davies P., (eds.), <em>Re-emergence of Emergence. The Emergentist Hypothesis form Science to Religion<\/em>, Oxford University Press, Oxford, 2006, p. 257.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Deacon, T., \u201cThe Hierarchic Logic of Emergence: Untangling the Interdependence of Evolution and Self-Organization\u201d, en: Weber, B. H. y Depew, D. J. (eds.), <em>Evolution and Learning: The Baldwin Effect Reconsidered<\/em>, Massachusetts Institute Technology Press, Cambridge, 2003; Murphy, N., y Knight, Ch. C., (eds.), <em>Human Identity at the Intersection of Science, Technology and Religion,<\/em> Ashgate, Farnaham, 2010.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Mora, F., <em>Neurocultura. Una cultura basada en el cerebro<\/em>, Alianza, Madrid, 2007; Frazzetto, G., y Anker, S., \u201cNeuroculture\u201d, en: <em>Nature Reviews Neuroscience <\/em>10, 2009, pp. 815-821; Kurzweil, R., <em>\u00bfC\u00f3mo crear una mente? El secreto del pensamiento humano<\/em>, Lola Books, Berl\u00edn, 2013; Jar, N., \u201cCuando entendamos el cerebro, la humanidad se entender\u00e1 a s\u00ed misma\u201d, en: <em>El Pa\u00eds<\/em>, 25 de mayo 2015. <a href=\"http:\/\/elpais.com\/elpais\/2015\/05\/21\/ciencia\/1432224592_729117.html\">http:\/\/elpais.com\/elpais\/2015\/05\/21\/ciencia\/1432224592_729117.html<\/a> [Consultado: 1 febrero 2016].<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Butler, J., <em>Marcos de guerra. <\/em><em>Las vidas lloradas, <\/em>Paid\u00f3s, Barcelona, 2010, pp. 13-17; Haraway, D., \u201cManifesto for Cyborgs: Science, Technology, and Socialist Feminism in the 1980s\u201d, en: <em>Socialist Review <\/em>89, 1985, pp. 65-108.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Newberg, A. B.<em>, Principles of Neurotheology<\/em>, Asgate, Farham, 2010.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> McNamara, P., <em>The neuroscience of religious experience<\/em>, Cambridge University Press, Cambridge, 2009.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Ricard, M., \u201cExperiencia interior y neurociencias\u201d, en: <em>Concilium <\/em>362, 2015, pp. 13-26.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Escribano, M., \u201cNeuroteolog\u00eda: \u201cUn conocimiento cordialmente transformador y sin\u00e1pticamente revolucionario\u201d, en Pic\u00f3, C., (ed.). <em>Resistencia y creatividad. Ayer, hoy y ma\u00f1ana de las teolog\u00edas feministas<\/em>, Verbo Divino, Estella, 2015, pp. 161-186; \u201cDe neuroteolog\u00edas y humanos. Un conocimiento disruptivo de nuestra intimidad\u201d, en:<em> Iglesia Viva<\/em>, 265, 2016, pp. 105-113.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Ward, G. <em>Cities of God<\/em>, Routledge, Londres,2000.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Althaus-Reid, M., <em>La teolog\u00eda indecente: perversiones teol\u00f3gicas en sexo, g\u00e9nero y pol\u00edtica<\/em>, Bellaterra, Barcelona, 2006.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Althaus-Reid, M., y Isherwood, L., <em>The Sexual Theologian<\/em>. <em>Essays on Sex, God and Politics<\/em>, T&amp;T Clark, Londres, 2004.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Braidotti, R., <em>Lo Posthumano<\/em>, Gedisa, Barcelona, 2015.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Juarrero, A., <em>Dynamics in Action: Intentional Behavior as a Complex System<\/em>, Massachusetts Institute Technology Press, Cambridge, 1999.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Coakley, S., \u201cEp\u00edlogo: \u2018Ontolog\u00eda relacional\u2019 Trinidad y ciencia\u201d, en Polkinghorne, J., <em>La Trinidad en un mundo entrelazado<\/em>, Verbo Divino, Estella, 2013.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Rivera, M., <em>The Touch of Transcendence. A Postcolonial Theology of God<\/em>, WJK, Londres, 2007.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Landstr\u00f6m, C., \u201cQueering Feminist Technology Studies\u201d, en Wyer, M., Barbercheck, M., Cookmeyer, D., y Ozturk H., (eds.), <em>Women, Science, and Technology. A reader in Feminist Science Studies<\/em>, cit., pp. 385-399.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Coakley, S. <em>God, Sexuality, and the Self. An Essay \u2018On the Trinity\u2019<\/em>, Cambridge University Press, Cambridge, 2013; <em>The New Asceticism. Sexuality, Gender, and the Quest for God<\/em>, Bloomsbury, Londres, 2015, pp. 29-100.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Schmitz, S., y H\u00f6ppner G., (eds.), <em>Gendered Neurocultures. Feminist and Queer Perspectives on Current Brain Discourses<\/em>, Zaglossus, Viena, 2014; Fine, C., <em>Desilusions of Gender.<\/em> <em>How Our Minds, Society, and Neurosexism Create Difference<\/em>, W.W. Norton, Nueva York, 2010; Jordan-Young, R. M., <em>Brainstorm. The flaws in the science of sex differences<\/em>, Harvard University Press, Cambridge, 2010; Pitts-Taylor, V., <em>The Brain\u2032s Body. Neuroscience and Corporeal Politics<\/em>, Duke University Press, Durham, 2016.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Byung-Chul, H., <em>Psicopol\u00edtica<\/em>, Herder, Barcelona, 2014.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Art\u00edculo elaborado por\u00a0<\/em>Montserrat Escribano-C\u00e1rcel<em>, Universitat de Val\u00e8ncia, Facultad de Teolog\u00eda \u201cSan Vicente Ferrer\u201d. Este art\u00edculo es una adaptaci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n presentada en el Simposio Naturaleza humana 2.0, C\u00e1tedra CTR, Universidad Comillas.<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; (Por Montserrat Escribano-C\u00e1rcel) Las neurociencias con su innovadora presencia nos acercan a la fisiolog\u00eda y arquitectura cerebral, pero tambi\u00e9n definen nuestra intimidad. Su influencia se deja sentir en la opini\u00f3n p\u00fablica y se expande a trav\u00e9s de m\u00faltiples disciplinas que surgen bajo el t\u00e9rmino \u201cneuro\u201d. Entre otras aparece la neuroteolog\u00eda que se sit\u00faa en &#8230; <a title=\"Neuroteolog\u00eda fundamental, una v\u00eda para repensar lo humano\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=1969\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Neuroteolog\u00eda fundamental, una v\u00eda para repensar lo humano\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":1993,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[121],"tags":[63,232,57,255,178],"class_list":["post-1969","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-transhumanismo-y-posthumanismo","tag-cerebro","tag-experiencia","tag-neuronas","tag-teologia","tag-trascendencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1969","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1969"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1969\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2002,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1969\/revisions\/2002"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1993"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1969"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1969"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1969"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}