{"id":1825,"date":"2017-07-05T07:00:12","date_gmt":"2017-07-05T05:00:12","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=1825"},"modified":"2017-07-04T19:15:27","modified_gmt":"2017-07-04T17:15:27","slug":"teilhard-de-chardin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=1825","title":{"rendered":"El despertar del genio de Pierre Teilhard de Chardin"},"content":{"rendered":"<p><strong>(Por <u>Leandro Sequeiros<\/u>) Un libro reci\u00e9n publicado (Trotta, 2017) recupera <em>La Vida c\u00f3smica<\/em> y otros seis ensayos teilhardianos del tiempo de la primera guerra mundial. En el a\u00f1o 1916, Pierre Teilhard de Chardin lleva m\u00e1s de un a\u00f1o ejerciendo de camillero en el frente de batalla. Es entonces cuando se despliega el \u201cgenio teilhardiano\u201d. Su primer ensayo de tipo espiritual, filos\u00f3fico y m\u00edstico es <em>La Vida c\u00f3smica <\/em>del que se han cumplido cien a\u00f1os en 2016. Presentamos en este trabajo el contexto en el que se escribe este ensayo, as\u00ed como la presentaci\u00f3n de las ideas m\u00e1s sobresalientes del mismo con unas notas sobre su importancia para el futuro de las tradiciones religiosas.<\/strong><\/p>\n<p>En junio de 2017, con ocasi\u00f3n de la Feria del Libro de Madrid, se ha hecho la presentaci\u00f3n de una nueva edici\u00f3n de algunos de los primeros escritos de Pierre Teilhard de Chardin. Con el t\u00edtulo gen\u00e9rico de <a href=\"https:\/\/www.trotta.es\/libros\/la-vida-cosmica\/9788498797015\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u201cLa Vida c\u00f3smica. Escritos del tiempo de la guerra (1916-1917)\u201d<\/a>, este volumen incluye los siete primeros ensayos de Teilhard de Chardin, escritos entre 1916 y 1917, desde el frente de batalla. Posiblemente escribi\u00f3 muchas m\u00e1s reflexiones, pero las contenidas en este libro han llegado hasta nosotros gracias a que los borradores se los hizo llegar a su prima Margarita en estos a\u00f1os cruciales para \u00e9l.<\/p>\n<p>Durante el a\u00f1o 2015 se publicaron en la revista digital <a href=\"http:\/\/www.tendencias21.net\/TENDENCIAS-DE-LAS-RELIGIONES_r18.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Tendencias21 de las religiones<\/a> tres art\u00edculos sobre el jesuita cient\u00edfico y m\u00edstico Pierre Teilhard de Chardin con ocasi\u00f3n de los 60 a\u00f1os de su fallecimiento. Dos de ellos se refer\u00edan a la vigencia de su pensamiento (<a href=\"http:\/\/www.tendencias21.net\/La-aportaciones-de-Teilhard-forman-ya-parte-del-patrimonio-cultural-humano_a39356.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">13 de enero de 2015<\/a>, <a href=\"http:\/\/www.tendencias21.net\/Teilhard-de-Chardin-unifico-ciencia-filosofia-y-mistica_a40158.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">7 de abril de 2015<\/a>) y el tercero se refiere al <a href=\"http:\/\/www.tendencias21.net\/forum\/Teilhard-de-Chardin-unifico-ciencia-filosofia-y-mistica_m216736.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">debate sobre la vigencia de su pensamiento dentro del foro de la revista<\/a>.<\/p>\n<p>En este a\u00f1o 2016 recordamos en esta revista digital con el t\u00edtulo \u201c<a href=\"http:\/\/www.tendencias21.net\/Se-cumplen-100-anos-del-despertar-del-genio-de-Teilhard-de-Chardin_a41617.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">se cumplen 100 a\u00f1os del despertar del genio de Teilhard de Chardin<\/a>\u201d el centenario de la redacci\u00f3n de diversos escritos de Teilhard originados en un contexto terrible: el de las trincheras francesas contra los alemanes durante la llamada Primera Guerra Mundial. Teilhard fue movilizado y debido a su condici\u00f3n de sacerdote fue destinado a una unidad sanitaria como camillero.<\/p>\n<p>Durante estos a\u00f1os pre\u00f1ados de metralla, odio, dolor y violencia su interior se transforma. Emerge lo que se ha dado en llamar el \u201cgenio teilhardiano\u201d. De su pluma van brotando ensayos, pensamientos, versos, relatos apasionados. Muchos autores, como el profesor <a href=\"http:\/\/apl.archimadrid.com\/Libros\/Teilhard_de_Chardin.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Alfonso P\u00e9rez de Laborda<\/a>, han indagado en las razones de este \u201cdespertar\u201d volc\u00e1nico.<\/p>\n<p>Teilhard fue un escritor fecundo. Muchos de sus manuscritos se han perdido. Pero hasta nosotros han podido llegar \u2013gracias a su prima Margarita Chambon- tres ensayos escritos en 1916 y publicados en sus obras en la edici\u00f3n francesa y se presentan ahora con una traducci\u00f3n revisada. Son estos: \u201cLa Vie Cosmique\u201d (firmado el 24 de abril) [en el volumen <em>12 <\/em>de las <a href=\"http:\/\/www.teilhard.fr\/ses_oeuvres\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Oeuvres de Teilhard<\/a>, p\u00e1g. 19-81] seguido por \u201cNote \u00e0 La Vie Cosmique\u201d (17 de mayo) [<em>12, <\/em>81-82], \u201cLa Ma\u00eetrise du monde et le regne de Dieu\u201d (20 septembre) [<em>12, <\/em>87-105], y \u201cLe Christ dans la Mati\u00e8re. Trois histoires comme Benson\u201d (14 octubre) [<em>12, <\/em>113-127].\u00a0Del a\u00f1o 1917 se conservan cuatro ensayos: \u201cLa Lutte contre la multitude\u201d [<em>12, <\/em>129-152]<em>, <\/em>\u201cLe Milieu mystique\u201d [<em>12<\/em>, 153-192]. \u201cL\u00b4Union cr\u00e9atrice\u201d [<em>12, <\/em>193-224], y \u201cLa Nostalgie du front\u201d [<em>12, <\/em>225-241].<\/p>\n<p>Todos ellos se contienen en el volumen reci\u00e9n publicado y que aqu\u00ed comentamos <a href=\"https:\/\/www.trotta.es\/libros\/la-vida-cosmica\/9788498797015\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u201cLa Vida c\u00f3smica. Escritos del tiempo de la guerra (1916-1917)\u201d<\/a>.<\/p>\n<h2><strong>Teilhard y <em>La Vida c\u00f3smica<\/em><\/strong><\/h2>\n<p>En abril de 1916, mientras en el frente de batalla de Francia act\u00faa heroicamente como camillero, Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955) escribe a mano, en un sencillo cuaderno que env\u00eda a su prima Margarita, el primer ensayo de cierta entidad en el que se expresa barroco, m\u00edstico y desbordante el \u201cgenio teilhardiano\u201d.<\/p>\n<p>Parece que el \u201cbautismo de lo real\u201d \u2013como \u00e9l mismo escribe- hizo que en su interior se desencadenasen unas misteriosas energ\u00edas capaces de revolucionar su mente. Y tuvo la capacidad inmensa de intentar plasmar en un brillante franc\u00e9s las vivencias m\u00e1s hondas de su alma de poeta m\u00edstico y cient\u00edfico.<\/p>\n<p>En la introducci\u00f3n a un ensayo posterior, \u201cEl dominio del mundo y el reino de Dios\u201d (firmado el 26 de septiembre de 1916) reconoce que \u201cal escribir <em>La Vida<\/em><em> c\u00f3smica<\/em> he pretendido llamar la atenci\u00f3n sobre la posibilidad de una sana reconciliaci\u00f3n entre Cristianismo y Mundo, sobre el terreno de la prosecuci\u00f3n leal y convencida del Progreso, en comuni\u00f3n sincera con una fe en la Vida y en el valor de la Evoluci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>En este art\u00edculo situamos el ensayo \u201cLa Vida c\u00f3smica\u201d dentro del contexto de la obra de Teilhard y en el marco de la experiencia personal de la guerra europea (1914-1919).<\/p>\n<p>Los ocho ensayos de Teilhard de Chardin incluidos en este volumen, al que hemos denominado <em>La Vida C\u00f3smica<\/em>, <em>Escritos del tiempo de la guerra (1916-1917)<\/em> fueron escritos en el frente de batalla durante la primera guerra mundial entre 1916 y 1917. Forman parte del grupo de 20 ensayos escritos entre 1916 y 1919 publicados en franc\u00e9s en <em>\u00c9crits du temps de la guerre. <\/em>Hemos preferido separar en dos vol\u00famenes diferentes estos ensayos por una raz\u00f3n: al incluir en nuestra edici\u00f3n las mutilaciones que sufri\u00f3 la primera, el volumen resultar\u00eda excesivamente extenso y los nuevos lectores iban a encontrarse ante un texto demasiado largo.<\/p>\n<h2><strong>Algunos rasgos biogr\u00e1ficos<\/strong><\/h2>\n<p>Pero recordemos algunos rasgos de su biograf\u00eda: Marie-Joseph Pierre Teilhard de Chardin nace el 1 de mayo 1881 en la casa solariega de la familia en Sarcenat, cerca de Orcines (Puy-de-D\u00f4me). Era el cuarto de los hijos de Emmanuel Teilhard de Chardin y Berthe-Ad\u00e8le de Dompierre d\u00b4Hornoy. Una familia muy religiosa y bien establecida. Una selecci\u00f3n de datos nos ayuda a centrar su figura.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1899, ingresa (con 18 a\u00f1os) en el noviciado de la \u00a0 Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas en Aix-en-Provence.\u00a0 Posteriormente realiza estudios de filosof\u00eda en Jersey y entre 1905-1908 ejerce como profesor de qu\u00edmica en el Colegio de la Sagrada Familia en El Cairo. M\u00e1s tarde, entre 1908 y 1932 realiza sus estudios de Teolog\u00eda en Ore Place (Hasting, Sussex). En 1911 es ordenado sacerdote y sus superiores lo destinan a estudiar ciencias en Par\u00eds.<\/p>\n<p>Podemos considerar que, entre 1912 y 1923 se desarrolla la etapa inicial de la formaci\u00f3n cient\u00edfica de Teilhard y de la publicaci\u00f3n de los primeros trabajos geol\u00f3gicos y paleontol\u00f3gicos en Europa. En 1912 tiene lugar la primera entrevista con Marcellin Boule, profesor de paleontolog\u00eda en el Museo de Historia Natural de Par\u00eds. Bajo su direcci\u00f3n, asiste a cursos de Geolog\u00eda y Paleontolog\u00eda.<\/p>\n<p>Al estallar la Primera Guerra Mundial Teilhard, a pesar de su condici\u00f3n de sacerdote, fue movilizado. Desde 1915 act\u00faa como camillero en el 21 regimiento mixto de zuavos y tiradores, situado en la primera l\u00ednea de fuego. Est\u00e1 en el frente de batalla hasta 1919 en que es desmovilizado.<\/p>\n<p>Posteriormente regresa a la Universidad y obtiene en la Sorbona la licenciatura en Ciencias Naturales. Desde 1920 se dedica intensamente a las tareas de la Tesis Doctoral. Esta Tesis es defendida en 1922 con el t\u00edtulo <em>Los Mam\u00edferos del Eoceno inferior franc\u00e9s y sus yacimientos.<\/em> Inicia la docencia universitaria y es nombrado Encargado de curso de paleontolog\u00eda y geolog\u00eda en el Instituto Cat\u00f3lico de Par\u00eds.<\/p>\n<p>Pero esta tarea va a durar poco tiempo para el joven Teilhard: los superiores lo destinan a China. Se inicia la estancia en Tientsin, entre 1923 y 1931. M\u00e1s tarde, reside en Pek\u00edn hasta que es repatriado en 1946 tras la Segunda Guerra Mundial. Durante estos casi 25 a\u00f1os realiza <a href=\"http:\/\/www.bubok.es\/libros\/172328\/TEILHARD-EN-MI-CORAZON\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">una ingente labor como cient\u00edfico<\/a> y escribe la mayor parte de sus ensayos filos\u00f3ficos, m\u00edsticos y po\u00e9ticos.<\/p>\n<p>Los \u00faltimos diez a\u00f1os de la vida de Teilhard discurren entre Estados Unidos y Francia, con viajes cient\u00edficos espor\u00e1dicos a otros pa\u00edses. En el a\u00f1o 1955, Teilhard muere repentinamente de infarto en Nueva York el d\u00eda 10 de Abril (d\u00eda de Resurrecci\u00f3n).<\/p>\n<h3><strong>Teilhard en la primera Guerra Mundial<\/strong><\/h3>\n<p>Hemos considerado de inter\u00e9s para los lectores situar a Teilhard en el marco global de su vida para entender c\u00f3mo, \u201cLa Vida c\u00f3smica\u201d, su primer ensayo de s\u00edntesis, fue el punto de partida de toda su gran aventura intelectual. \u201cLa Vida c\u00f3smica\u201d nace de una doble experiencia interior: por un lado, la vivencia terrible de la muerte, la violencia irracional y la degradaci\u00f3n humana trabajando como camillero en el frente de batalla; por otra parte, los densos y largos per\u00edodos de honda presencia de Dios que lo muestran como m\u00edstico. Teilhard, en el frente de batalla, fue testigo de excepci\u00f3n del primer gran conflicto armado del siglo XX, la Primera Guerra Mundial. Esta moviliz\u00f3 a m\u00e1s de 70 millones de soldados de los cinco continentes y dej\u00f3 cerca de diez millones de muertos y 20 millones de soldados heridos. La guerra tambi\u00e9n dej\u00f3 millones de muertos civiles y provoc\u00f3 la ca\u00edda de los i<a href=\"http:\/\/www.teinteresa.es\/mundo\/triple-alianza-triple-entente-Europa-Primera-Guerra-Mundial_0_1161483985.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">mperios ruso, austro-h\u00fangaro, alem\u00e1n y otomano.<\/a><\/p>\n<p>La Primera Guerra Mundial, tambi\u00e9n conocida como \u201cGuerra Europea\u201d o la \u201cGran Guerra\u201d, fue un conflicto armado desarrollado principalmente en <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Europa\">Europa<\/a>, que dio comienzo el <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/28_de_julio\">28 de julio<\/a> de <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/1914\">1914<\/a> y finaliz\u00f3 el <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/11_de_noviembre\">11 de noviembre<\/a> de <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/1918\">1918<\/a>, cuando Alemania pidi\u00f3 el armisticio y m\u00e1s tarde el <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/28_de_junio\">28 de junio<\/a> de <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/1919\">1919<\/a>, los pa\u00edses en guerra firmaron el <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Tratado_de_Versalles\">Tratado de Versalles<\/a>.<\/p>\n<p>Entre 1914 y 1919, Pierre Teilhard de Chardin permanece movilizado en el frente como camillero recibiendo la Medalla al M\u00e9rito Militar y Legi\u00f3n de honor. Precisamente, entre estos a\u00f1os, 1916 y 1919, Teilhard redacta sus 18 primeros ensayos de s\u00edntesis luminosa en ellos ya se transluce lo que ser\u00e1 el n\u00facleo de su pensamiento.<\/p>\n<p>Una vez movilizado, el 20 de enero de 1915 ya es camillero de segunda clase en el 8\u00ba regimiento de choque de tiradores marroqu\u00edes. Este regimiento se convierte desde el 22 de junio de 1915, en el 4\u00ba regimiento de zuavos y tiradores. Los primeros meses de 1915 los pasa Teilhard en los confines de Oise y del Somme, aproximadamente en el \u00e1ngulo que formaba la l\u00ednea del frente que, procedente del este, se remontaba hacia el norte de Francia. En abril y mayo y en agosto de 1915, el 4\u00ba mixto est\u00e1 en el sector de Ypes. Luego, en septiembre del mismo a\u00f1o participa en la gran ofensiva de Champa\u00f1a, especialmente brutal y mort\u00edfera, a la que hemos aludido. En junio, en agosto, en octubre, y en diciembre de 1916 nuevos actos heroicos en el frente, le cubre de gloria en Verd\u00fan.<\/p>\n<p>En 1917 volvemos a encontrarlo en Champa\u00f1a, en la regi\u00f3n del Chemin-des-Dames, cerca del Ainse, y despu\u00e9s, en las pendientes septentrionales al oeste de Soissons, participa de lleno en la segunda batalla del Marne y m\u00e1s tarde, participa en la contraofensiva.<\/p>\n<p>En octubre de 1918 goza de una especie de vacaciones muy cerca de la Alta Alsacia y de la frontera suiza. A la noticia del armisticio, el regimiento se mueve hacia Alsacia y una delegaci\u00f3n del 4\u00ba mixto de zuavos y tiradores asiste, el 25 de noviembre de 1918, a la memorable entrada en Estrasburgo. El 30 de enero de 1919, el regimiento penetra en Alemania, en Baden, por el puente de Kehl. Para Teilhard, la guerra ha terminado.<\/p>\n<p>Una guerra parece que, en principio, es incompatible con la vida intelectual. Pero durante los per\u00edodos de reposo, Teilhard \u2013seg\u00fan sus bi\u00f3grafos y sus cartas- llen\u00f3, con su letra a la vez menuda, r\u00e1pida, en\u00e9rgica y distinguida, cuadernos enteros en los que confiere a su pensamiento una formulaci\u00f3n ya compleja y rica.<\/p>\n<h3><strong>Leer, reflexionar, orar y escribir<\/strong><\/h3>\n<p>El frente de batalla no es siempre un espacio de confrontaci\u00f3n directa. Hay semanas de tensa espera. Y Teilhard las aprovecha para leer, reflexionar, orar y escribir. Como escribe su bi\u00f3grafo <a href=\"http:\/\/www.redcientifica.com\/doc\/doc200212020310.html\">Claude Cu\u00e8not<\/a> (p\u00e1g. 68) Teilhard hizo suyo lo que dec\u00eda Baudelaire, \u201cme has dado tu cieno y yo lo he convertido en oro\u201d. Hizo oro del cieno de las trincheras, porque pose\u00eda el don sobrenatural de extraer de las cosas y de los seres la savia mediante la cual crec\u00eda para Dios.<\/p>\n<p>Pero eso no es todo. Se cree que fue la lectura <a href=\"http:\/\/figuras.liccom.edu.uy\/_media\/figari:anexos:bergson_henri_-_la_evolucion_creadora.pdf\">de <em>L\u00b4\u00e9volution cr\u00e9atrice <\/em>de Henri Bergson<\/a> realizada en sus a\u00f1os de estudio de Teolog\u00eda hacia 1910, la que influy\u00f3 de modo radical sobre la cosmovisi\u00f3n de Teilhard. \u201cLa lectura de La Evoluci\u00f3n creadora de Bergson fue m\u00e1s bien la ocasi\u00f3n de una toma de conciencia personal, encuentro de una evidencia interior y de la simple necesidad de comprender los datos de la ciencia, que solo el evolucionismo hace inteligibles (\u2026) A partir de entonces, la unidad del mundo es a sus ojos de naturaleza din\u00e1mica o evolutiva, el universo no es ya un cosmos inm\u00f3vil, sino una cosmog\u00e9nesis, y todo se desarrolla en un \u201cespacio-tiempo\u201d biol\u00f3gico. No sabr\u00edamos establecer un paralelo entre los conceptos bergsonianos y teilhardianos de evoluci\u00f3n\u201d, escribe Claude Cu\u00e8not. .<\/p>\n<p>Como reconoce el mismo Teilhard en \u201c<a href=\"http:\/\/www.tendencias21.net\/Un-ensayo-basico-actualiza-la-filosofia-de-Teilhard_a4455.html\">El Coraz\u00f3n de la Materia\u201d,<\/a> en sus a\u00f1os de Teolog\u00eda en Hasting (1909-1912) la lectura de Bergson le impuls\u00f3 a \u201cla conciencia de una Deriva profunda, ontol\u00f3gica, total, del Universo\u201d. En Teilhard se produce el \u201cdespertar c\u00f3smico\u201d y, como escribe el \u201cLa Vida c\u00f3smica\u201d, experimenta \u201cel valor beatificante de la Santa Evoluci\u00f3n\u201d. Todo en \u00e9l \u201cexpresa felizmente el sentimiento de la omnipresencia de Dios, el abandono total del m\u00edstico a la voluntad divina, y ese esfuerzo por comulgar con lo Invisible por intermedio del mundo visible, reconciliando as\u00ed el Reino de Dios con el amor c\u00f3smico\u201d.<\/p>\n<h2><strong><em>La Vida c\u00f3smica<\/em> (1916) de Pierre Teilhard de Chardin <\/strong><\/h2>\n<p>Escribe Cu\u00e8not: \u201cEn un principio, la vida en las trincheras parece obrar como un catalizador sobre el esp\u00edritu del joven jesuita, y la primera s\u00edntesis es <em>La Vida<\/em><em> c\u00f3smica <\/em>(24 de marzo de 1916), compuesta sin duda en los alrededores de Nieuport. El Padre Teilhard quiere dejar que se desborde su amor a la materia y a la vida y armonizarlo con la adoraci\u00f3n a la \u00fanica, absoluta y definitiva Divinidad. Parte del hecho inicial, fundamental, de que cada uno de nosotros est\u00e1 ligado, a trav\u00e9s de todas sus fibras materiales, org\u00e1nicas, ps\u00edquicas, a todo lo que le rodea. La m\u00f3nada humana, como toda m\u00f3nada, es esencialmente c\u00f3smica\u201d (p\u00e1g. 69).<\/p>\n<p>Esta intuici\u00f3n intelectual, po\u00e9tica, espiritual y m\u00edstica inicial le acompa\u00f1ar\u00e1 toda la vida. De forma que a\u00f1os m\u00e1s tarde, lo expresa. Muy expl\u00edcita es su confesi\u00f3n en <em>Como yo creo<\/em> (escrita en octubre de 1934):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abLa originalidad de mi creencia consiste en esto: que arraiga en dos dimensiones de la vida, consideradas habitualmente como antag\u00f3nicas. Por mi educaci\u00f3n y formaci\u00f3n intelectual, pertenezco a los \u00ab<strong>hijos del cielo<\/strong>\u00ab, pero por mi car\u00e1cter y mis estudios profesionales soy un \u00ab<strong>hijo de la Tierra<\/strong>\u00bb (\u2026) Al t\u00e9rmino de mi experiencia, despu\u00e9s de treinta a\u00f1os consagrados a la b\u00fasqueda de la unidad interior, tengo la impresi\u00f3n de que se ha realizado de modo natural, una s\u00edntesis entre las dos corrientes que tiran de m\u00ed: la una no ha ahogado a la otra. Hoy creo, probablemente, m\u00e1s que nunca en Dios, y al propio tiempo, m\u00e1s que nunca, en el mundo\u00bb.<\/p>\n<p>Este doble impulso hacia Dios y hacia los humanos, hacia lo material y hacia lo espiritual, hacia lo trascendente y lo inmanente, hacia lo f\u00edsico y lo metaf\u00edsico le acompa\u00f1ar\u00e1 siempre. Y su s\u00edntesis es un intento de armonizaci\u00f3n entre ambas tendencias. De alguna manera, todo lo material, lo humano, lo inmanente, lo terreno est\u00e1 apuntando, creciendo, evolucionando hacia lo espiritual, lo ultrahumano, lo sobrenatural, lo metaf\u00edsico, lo teol\u00f3gico, lo divino\u2026 Esa fue una de sus primeras intuiciones.<a href=\"http:\/\/www.trotta.es\/libros\/la-vida-cosmica\/9788498797015\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-1846\" title=\"teilhard\" src=\"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/07\/FullSizeRender.jpg\" alt=\"\" width=\"267\" height=\"409\" srcset=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/07\/FullSizeRender.jpg 832w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/07\/FullSizeRender-196x300.jpg 196w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/07\/FullSizeRender-768x1177.jpg 768w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/07\/FullSizeRender-668x1024.jpg 668w\" sizes=\"auto, (max-width: 267px) 100vw, 267px\" \/><\/a><\/p>\n<h3><strong>El texto de <em>La Vida<\/em> <em>c\u00f3smica<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>El texto de \u201cLa Vida c\u00f3smica\u201d se inicia con una dedicatoria muy significativa: \u201c<strong>LA VIDA C\u00d3SMICA.<\/strong> A la <em>Terra Mater<\/em> y por\u00a0 medio de ella sobre todo a Cristo Jes\u00fas\u201d. Este t\u00edtulo es ya un resumen apretado de su intento en este ensayo. Es la declaraci\u00f3n de intenciones de Teilhard, su deseo m\u00e1s profundo al redactar este texto: que el gusto por las cosas de la tierra le lleven a sentir la densidad del Dios profundo que se muestra en las cosas.<\/p>\n<p>Se ha discutido mucho sobre el posible pante\u00edsmo de Teilhard. Pero \u2013como m\u00e1s adelante comentamos- su postura se distancia claramente del \u201ctodas las cosas son Dios\u201d de los fil\u00f3sofos pante\u00edstas para percibir \u2013como escribe Sa Ignacio en el Libro de los Ejercicios Espirituales \u2013 que Dios est\u00e1 y se manifiesta en todas las cosas. Las cosas no son Dios; Dios est\u00e1 en las cosas.<\/p>\n<p>La estructura del texto es simple: tras una introducci\u00f3n, divide su exposici\u00f3n en cuatro cap\u00edtulos, cada uno de ellos con ep\u00edgrafes:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">Cap\u00edtulo I: El despertar c\u00f3smico. Con tres apartados: A. La visi\u00f3n. B. La sensaci\u00f3n. C. La llamada.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">Cap\u00edtulo II: La comuni\u00f3n con la Tierra. Con dos apartados: A. La tentaci\u00f3n de la Materia. B. Hacia el Superhombre.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">Cap\u00edtulo III: La comuni\u00f3n con Dios. Con tres apartados: A. El mundo de las almas. B. El Cuerpo de Cristo. C. El esc\u00e1ndalo del Reino de Dios.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">Cap\u00edtulo IV: La comuni\u00f3n con Dios a trav\u00e9s de la Tierra. Con dos apartados: A. El Cristo C\u00f3smico. B. La Santa Evoluci\u00f3n.<\/p>\n<h3><strong> La introducci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p>Muy probablemente, la introducci\u00f3n \u2013por el estilo m\u00e1s maduro y elaborado- pudo ser escrita con posterioridad al texto completo. Esta Introducci\u00f3n es una s\u00edntesis de las ideas principales desarrolladas m\u00e1s adelante y pretende introducir a lector en los objetivos de su reflexi\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cEscribo estas l\u00edneas movido por la exuberancia que muestra la vida y por la necesidad de vivir; &#8211; deseo manifestar una visi\u00f3n apasionada de la Tierra, y para buscar una soluci\u00f3n a las dudas sobre mi acci\u00f3n -; escribo porque amo al Universo, a sus energ\u00edas, a sus secretos, a sus esperanzas, y porque, al mismo tiempo, estoy entregado a Dios, el \u00fanico Origen, la \u00fanica Salida, el \u00fanico T\u00e9rmino. Yo quiero dejar libre aqu\u00ed mis sentimientos de mi amor hacia la materia y hacia la vida, y armonizar todo esto, si fuera posible, con la adoraci\u00f3n hacia la Divinidad, que es la \u00fanica absoluta y definitiva\u201d.<\/p>\n<p>Y expone su hip\u00f3tesis:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cYo parto de este hecho inicial, fundamental: que cada uno de nosotros, lo quiera o no, se encuentra enlazado a todo lo que le rodea por todas sus fibras materiales, org\u00e1nicas, ps\u00edquicas. No s\u00f3lo se halla atrapado en una red, sino que se ve arrastrado por la corriente de un r\u00edo. Por todas partes a nuestro alrededor no hay m\u00e1s que enlaces y corrientes. Nos encadenan mil determinismos, pesan sobre nuestro presente mil herencias, mil afinidades padecidas nos dislocan y nos acosan hacia un fin ignorado. En medio de todas estas fuerzas que interfieren, el individuo no aparece m\u00e1s que como un centro imperceptible, un punto de vista que ve, un centro de repulsi\u00f3n y de atracci\u00f3n que siente, que busca y que da bandazos, que escoge entre las innumerables energ\u00edas que a trav\u00e9s de \u00e9l irradian, que busca y que confunde, que torna sobre s\u00ed y se orienta para captar m\u00e1s o menos, y en sentidos diversos, la atm\u00f3sfera activa que le ba\u00f1a y en la que \u00e9l es un punto singular y consciente\u2026. \u201c<\/p>\n<p>Y prosigue: \u201cY as\u00ed es la condici\u00f3n exterior que nos ha sido dada. Nos hallamos, por as\u00ed decirlo, mucho m\u00e1s fuera de nosotros, en el tiempo y en el espacio, que dentro de nosotros mismos, desde el instante en que vivimos: la persona, la m\u00f3nada humana, como toda m\u00f3nada es esencialmente c\u00f3smica\u201d.<\/p>\n<p>Y con un lenguaje cercano al de los gn\u00f3sticos, prosigue:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cMucho antes de que la reflexi\u00f3n, la ciencia, la historia, las necesidades sociales experimentadas, vengan a precisar en nosotros la conciencia de ese inmenso dominio del \u00abnosotros que se encuentra fuera de nosotros\u00bb y del \u00abnosotros que se halla en nosotros a pesar de nosotros\u00bb, una llamada secreta, \u00edntima, que dilata nuestro ego\u00edsmo, nos advierte de que somos, en virtud de nuestras almas inmortales, los centros innumerables de una misma esfera, identificados [id\u00e9nticos] mediante todo lo que no sea su incomunicable psiquismo, &#8211; los elementos encadenados de una misma curva que se prolonga por delante y por detr\u00e1s de nosotros. Por una innata y oscura afinidad, por una necesidad inmanente de palpar lo estable y lo absoluto, sentimos que en nuestro coraz\u00f3n se incuba o irrumpe bruscamente el deseo de transformar el aislamiento que nos concentra sobre nosotros mismos en una existencia m\u00e1s amplia, en una unidad de orden superior, haci\u00e9ndonos capaces de poder participar en la Totalidad de lo que nos arrastra y nos embarga. La aspiraci\u00f3n pante\u00edsta hacia la fusi\u00f3n de todos en todo, tal es el aspecto inmanente de nuestra naturaleza c\u00f3smica, la una como prueba de la otra, tan innegable \u00e9sta para nuestras voluntades como aqu\u00e9lla para nuestras inteligencias,\u2026 pero s\u00f3lo para los que miran, s\u00f3lo para los que sienten\u201d.<\/p>\n<p>No deja de haber un ligero deseo apolog\u00e9tico, posiblemente fruto de su contacto con hombres descre\u00eddos en el frente de batalla:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cHacer mirar, hacer sentir, vengarme, mediante una profesi\u00f3n de fe inflamada en la fecundidad y el valor del Mundo, de los que sonr\u00eden y menean la cabeza cuando se les habla de una nostalgia vaga por algo oculto en nosotros que nos sobrepasa y nos culmina, triunfar incluso sobre esos hombres mostr\u00e1ndoles hasta la saciedad que su envanecida individualidad no es m\u00e1s que una brizna de paja en el seno de las energ\u00edas que pretenden ignorar, o de las que se burlan si les hablamos de levantar un templo en su honor: esa es mi primera intenci\u00f3n. Es preciso, si el ser Humano quiere alcanzarse a s\u00ed mismo, que despierte a la conciencia de sus infinitas prolongaciones, a sus deberes, a su embriaguez. \u00a1Es necesario que el ser Humano (dando de lado a todas las ilusiones de un individualismo estrecho), ampl\u00ede su coraz\u00f3n a la medida del Universo, y arrebatado por el v\u00e9rtigo de su nueva grandeza, no pueda menos de creerse en posesi\u00f3n de lo divino, Dios mismo, o que se crea el forjador de la Divinidad!\u201d<\/p>\n<p>Teilhard expone con claridad los objetivos de su reflexi\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cNo pretendo hacer directamente ni ciencia, ni filosof\u00eda, ni, mucho menos, apolog\u00e9tica. Expongo ante todo unas consideraciones ardientes. Casi sin una actitud de condena por mi parte, desde luego, ver\u00e9, para comenzar, c\u00f3mo reina en el pensamiento y en las pasiones humanas la crisis, compa\u00f1era de todo despertar; como simple observador, ante todo, contemplar\u00e9 nacer y desenvolverse en el secreto de las almas o en medio del tumulto de las multitudes, la tentaci\u00f3n c\u00f3smica; ver\u00e9 doblarse las frentes ante el becerro de oro y al incienso ascender hacia la monta\u00f1a del orgullo humano. Casi sin pruebas, tambi\u00e9n, pero fortalecido con sus propias armon\u00edas con el Resto y con sus propias correspondencias, yo dejar\u00e9 que, en aparente oposici\u00f3n con los sue\u00f1os de la Tierra, que \u00e9l viene a completar y corregir, surja el inefable Cosmos de la materia y de la Vida nueva, el Cuerpo de Cristo, real y m\u00edstico, unidad y mir\u00edada, m\u00f3nada y pl\u00e9yade\u201d.<\/p>\n<p>Se trasluce tambi\u00e9n su sensibilidad de poeta y m\u00edstico: \u201cY, semejante a quienes acunan melod\u00edas sucesivas y diversas, dejar\u00e9, en m\u00faltiples sentidos, hacia el \u00e9ter inicial, hacia el superhombre, hasta el Hombre-Dios, que cante y grite mi vida\u2026 hacia abajo, hacia arriba, por encima&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>Y desde estos sentimientos, expresa sus dudas, el hilo de sus reflexiones en b\u00fasqueda de coherencia existencial:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cPorque, en definitiva, \u00bfes que para ser cristiano hay que renunciar a ser humano, humano en el sentido amplio y profundo de la palabra, desesperada y apasionadamente humano? \u00bfHabr\u00e1 de ser preciso para seguir a Jes\u00fas y tener parte en su cuerpo celeste, renunciar a la esperanza de que palpamos y preparamos algo de lo absoluto cada vez que, bajo los golpes de nuestro esfuerzo, llega a ser dominado un poco m\u00e1s de determinismo, se adquiere un poco m\u00e1s de verdad, se realiza un poco m\u00e1s de progreso? \u00bfEs necesario, para hallarse unido a Cristo, desinteresarse de la marcha propia de este Cosmos embriagador y cruel que nos sostiene y que se alumbra en cada una de nuestras conciencias? Y una operaci\u00f3n como \u00e9sa \u00bfno corre el riesgo de convertir, a quienes la realizaran en s\u00ed mismos, en mutilados, en tibios, en debilitados? He aqu\u00ed el problema de vida en el que entran en conflicto inevitablemente, dentro de un coraz\u00f3n de cristiano, la fe divina que sostiene sus esperanzas individuales y la pasi\u00f3n terrestre que constituye la savia de todo el esfuerzo humano\u201d.<\/p>\n<p>Y expone sus convicciones:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cEs mi convicci\u00f3n m\u00e1s querida que el desinter\u00e9s por todo lo que constituye lo agradable y el inter\u00e9s m\u00e1s noble de nuestra vida natural no puede ser la base de nuestros crecimientos sobrenaturales. El cristiano, si comprende bien la obra inefable que se cumple a su alrededor y por medio de \u00e9l en \u00abtoda\u00bb la naturaleza, tiene que caer en la cuenta de que los impulsos y los arrebatos suscitados en \u00e9l por el \u00abdespertar c\u00f3smico\u00bb pueden ser considerados por \u00e9l, no solamente en su forma traspuesta sobre un Ideal divino, sino tambi\u00e9n en el tu\u00e9tano de sus objetos m\u00e1s materiales y m\u00e1s terrestres: para ello le basta con penetrarse del valor beatificante y de las esperanzas eternas de la santa Evoluci\u00f3n\u2026\u00bb.<\/p>\n<p>Para concluir:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cY he aqu\u00ed la palabra que quiero hacer escuchar por encima de todo: la de la reconciliaci\u00f3n de Dios y del Mundo, porque es ella la que reconcilia a Dios y al mundo. Estas p\u00e1ginas a las que he querido transmitir, con lo mejor de mi reflexi\u00f3n sobre las cosas, la soluci\u00f3n leal por medio de la cual se ha equilibrado y unificado mi vida interior, se las dedico a aquellos que desconf\u00edan de Jes\u00fas, porque sospechan que pretende desflorar, a sus ojos, el rostro irrevocablemente amado de la tierra, a aquellos tambi\u00e9n que, por amor a Jes\u00fas, se constri\u00f1en a ignorar aquello de que su alma desborda, a aquellos en fin, que, por no haber logrado hacer coincidir el Dios de su fe y el Dios de sus m\u00e1s ennoblecedores trabajos, se fatigan y se impacientan en medio de una vida dislocada por esfuerzos oblicuos. 24 de marzo de 1916. Nieuport\u201d.<\/p>\n<p>Hemos querido reproducir casi completo el texto de la Introducci\u00f3n que hace Teilhard a \u201cLa Vida c\u00f3smica\u201d porque refleja de modo fehaciente sus preocupaciones m\u00e1s \u00edntimas, Aquellas que se ir\u00e1n desvelando, precisando y respondiendo a lo largo de casi medio siglo de reflexi\u00f3n.<\/p>\n<h3><strong>OREMOS: la oraci\u00f3n final de <em>La Vida c\u00f3smica<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>El ensayo de Pierre Teilhard de Chardin \u201cLa Vida c\u00f3smica\u201d se cierra \u2013como en otras ocasiones- con una oraci\u00f3n en la que resume y expresa toda la densidad de sentimientos acumulados en su coraz\u00f3n. Reproducimos un fragmento que parece ser m\u00e1s expresivo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201c\u2026Jes\u00fas, centro hacia el que todo se mueve, d\u00edgnate concedernos a todos, si es posible, un peque\u00f1o rinc\u00f3n entre las m\u00f3nadas escogidas y santas, que una vez desprendidas una a una, por Tu solicitud, del caos actual, se agregan lentamente en Ti en la unidad de la nueva Tierra (&#8230;) Vivir de la vida c\u00f3smica es vivir con la conciencia dominante de que se es un \u00e1tomo del cuerpo de Cristo m\u00edstico y c\u00f3smico. Quien vive as\u00ed tiene en nada una multitud de preocupaciones, que para otros resultan absorbentes; vive m\u00e1s distante y su coraz\u00f3n est\u00e1 siempre m\u00e1s abierto\u201d.<\/p>\n<h3><strong>La vida c\u00f3smica, en el contexto de los primeros ensayos en el frente de batalla<\/strong><\/h3>\n<p>La edici\u00f3n francesa de los 20 ensayos que componen el volumen <em>\u00c9crits du temps de la guerre (1916-1919) <\/em> [Pierre Teilhard de Chardin (1965) <em>\u00c9crits du temps de la guerre (1916-1919)<\/em>. Oeuvres de Teilhard de Chardin, Paris, \u00c9ditions Bernard Grasset, 1965, \u00c9ditions du Seuil, 479 p\u00e1g.] fueron publicados en Par\u00eds en 1965, diez a\u00f1os despu\u00e9s del fallecimiento de Teilhard. La edici\u00f3n se prepar\u00f3 a partir de los manuscritos aut\u00f3grafos que se conservan en los fondos de la Fundaci\u00f3n Teilhard de Chardin.<\/p>\n<p>Entre los miembros del Comit\u00e9 Cient\u00edfico encargado de la edici\u00f3n francesa se encontraba el profesor <a href=\"http:\/\/www.bubok.es\/libros\/239044\/AMIGOS-DE-TEILHARD-EN-ESPANA-Aproximacion-historica\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Miquel Crusafont, que fue el gran impulsor de las traducciones al castellano y al catal\u00e1n de las obras de Teilhard<\/a>. Crusafont estuvo muy influido por el pensamiento cosmol\u00f3gico de Teilhard de Chardin (1881-1955) con el que contact\u00f3 a trav\u00e9s de Georges G. Simpson, de forma que fue el primer espa\u00f1ol que escribi\u00f3 sobre el ideario del jesuita franc\u00e9s.<\/p>\n<p>En 1963, Crusafont tradujo la obra de Teilhard de Chardin\u00a0<em>El fen\u00f3meno humano<\/em>, as\u00ed como otros vol\u00famenes publicados en castellano y en catal\u00e1n. De modo similar a Teilhard, Crusafont estuvo en contacto con altos funcionarios de la UNESCO para colaborar en la creaci\u00f3n de un gran Instituto de Investigaciones sobre la interdisciplinariedad y la unificaci\u00f3n del conocimiento.<\/p>\n<p>Muy probablemente, Crusafont debi\u00f3 contactar con Jes\u00fas Aguirre, director entonces de Editorial Taurus, para publicar en Espa\u00f1a las obras de Teilhard a partir de la traducci\u00f3n de los vol\u00famenes que iban apareciendo en Francia. De esta manera, dentro de la colecci\u00f3n \u201cEnsayistas de Hoy\u201d de Taurus fueron public\u00e1ndose las obras de Teilhard.<\/p>\n<p>Hay varias razones que nos han movido a publicar una nueva edici\u00f3n de estos textos en castellano. La primera raz\u00f3n es el deseo de la Asociaci\u00f3n de Amigos de Teilhard de Chardin (creada en 2013) a llevar a un p\u00fablico m\u00e1s joven el pensamiento teilhardiano que, por lo general, desconoce las ideas interdisciplianares entre ciencia y religi\u00f3n. La segunda raz\u00f3n que ha movido a publicar este volumen es el hecho de que la edici\u00f3n castellana existente tuvo una traducci\u00f3n apresurada que produjo errores de traducci\u00f3n y erratas de impresi\u00f3n. Por otra parte, los nuevos lectores de Teilhard tienen dificultad para encontrar hoy los libros de Teilhard, a no ser en librer\u00edas de ocasi\u00f3n, una nueva edici\u00f3n de estos textos parec\u00eda una demanda en algunos sectores.<\/p>\n<p>Estas razones son las que nos han impulsado a llevar al p\u00fablico de habla castellana estos ensayos de Pierre Teilhard de Chardin que esperamos, un siglo despu\u00e9s de su redacci\u00f3n, a conocer mejor las ra\u00edces del pensamiento teilhardiano.<\/p>\n<h2><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>El ensayo de 1916 \u201cLa Vida c\u00f3smica\u201d se cierra con tres frases cortas que suministran mucha informaci\u00f3n sobre el objetivo del escrito, la fecha y el lugar: \u201cEste es mi testamento de intelectual. <em>24 de abril de 1916. Jueves de Pascua. Fort-Mardik (Dunkerque)<\/em>\u201d \u00bfTal vez pensaba Teilhard que iba a perecer en el frente de batalla? No lo sabemos. El caso es que dese\u00f3 expresar lo que sent\u00eda en esos momentos y poder comunicarlo. En este tiempo a\u00fan no pesaba sobre \u00e9l ninguna prohibici\u00f3n para publicar sus escritos. Parece que lo que deseaba era comunic\u00e1rselo a su prima Margarita para que, de alguna manera, sus sentimientos e intuiciones pudieran servir para provecho espiritual.<\/p>\n<p>Bien sabemos que su vida no se seg\u00f3 en el campo de batalla. Todav\u00eda ten\u00eda por delante su formaci\u00f3n como cient\u00edfico en Par\u00eds, los largos a\u00f1os de permanencia en China, las dificultades para poder dar a conocer sus escritos y los duros diez \u00faltimos a\u00f1os de su vida, con la sensaci\u00f3n \u00edntima de la incomprensi\u00f3n y del desierto exterior e interior. Pero el legado ha podido llegar hasta nosotros.<\/p>\n<p>El pensamiento teilhardiano, que ya se esboza en \u201cLa Vida C\u00f3smica\u201d (1916) muestra una extraordinaria versatilidad para impregnar el di\u00e1logo interreligioso y marcar nuevas tendencias en el futuro de las tradiciones religiosas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Leandro Sequeiros, <em>Academia de Ciencias Exactas, F\u00edsicas y Naturales de la Universidad de Zaragoza. Coeditor de FronterasCTR y miembro del Consejo de la C\u00e1tedra Francisco Jos\u00e9 Ayala de\u00a0Ciencia, Tecnolog\u00eda y Religi\u00f3n.<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Leandro Sequeiros) Un libro reci\u00e9n publicado (Trotta, 2017) recupera La Vida c\u00f3smica y otros seis ensayos teilhardianos del tiempo de la primera guerra mundial. En el a\u00f1o 1916, Pierre Teilhard de Chardin lleva m\u00e1s de un a\u00f1o ejerciendo de camillero en el frente de batalla. Es entonces cuando se despliega el \u201cgenio teilhardiano\u201d. Su &#8230; <a title=\"El despertar del genio de Pierre Teilhard de Chardin\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=1825\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre El despertar del genio de Pierre Teilhard de Chardin\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":1843,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[139],"tags":[225],"class_list":["post-1825","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relacion-entre-ciencia-y-religion","tag-teilhard-de-chardin"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1825","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1825"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1825\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1831,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1825\/revisions\/1831"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1843"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1825"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1825"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1825"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}