{"id":1432,"date":"2017-04-26T07:00:51","date_gmt":"2017-04-26T05:00:51","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=1432"},"modified":"2017-04-22T10:35:54","modified_gmt":"2017-04-22T08:35:54","slug":"estrategia-geopolitica-iglesia-catolica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=1432","title":{"rendered":"La estrategia geopol\u00edtica de la Iglesia Cat\u00f3lica"},"content":{"rendered":"<p><strong>(Por <u>Javier Monserrat<\/u>) Manlio Graziano, de nacionalidad italiana, es profesor de geopol\u00edtica de las religiones en la Universidad de Paris IV de la Sorbona. Su obra titulada <a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/siglo-catolico-estrategia-geopoli-geopol%C3%ADtica\/dp\/8490062471\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>El siglo cat\u00f3lico. La estrategia geopol\u00edtica de la iglesia<\/em><\/a>, publicada primero en italiano en 2006 y traducida al espa\u00f1ol en 2012 (aparecida en la editorial RBA), ha sido para m\u00ed interesante porque muestra c\u00f3mo un profesor universitario presenta su visi\u00f3n de la iglesia cat\u00f3lica. Graziano quiere describir lo que de hecho constituye la geopol\u00edtica de la iglesia cat\u00f3lica (una geopol\u00edtica que viene de lejos y en la actualidad se mantiene). Quiere hacer constataciones objetivas: lo que de hecho sucede. Pero, adem\u00e1s, lo valora cr\u00edticamente en forma positiva. No cabe duda de que, ante todo, Graziano pretende presentar la geopol\u00edtica cat\u00f3lica en forma objetiva. Quiere describir lo que ha pasado y sigue pasando. Pensamos que probablemente es as\u00ed en parte. Pero debe tenerse en cuenta que hacer historia involucra siempre inevitables factores subjetivos que nos inducen a considerar que en la presentaci\u00f3n de Graziano pudiera haber sesgos subjetivos, de uno u otro tipo. Por ello, siempre cabe preguntarse: la geopol\u00edtica cat\u00f3lica, \u00bfha sido y sigue siendo como Graziano la describe?<\/strong><\/p>\n<h2><strong>OBJETIVIDAD Y SUBJETIVIDAD VALORATIVA<\/strong><\/h2>\n<p>En todo caso no cabe la menor duda de que la presentaci\u00f3n \u201cobjetiva\u201d de Graziano tiene inter\u00e9s evidente. Por otra parte, la interpretaci\u00f3n valorativa que de ella hace es ya totalmente subjetiva: es decir, la valoraci\u00f3n presentada del acierto, o desacierto, de esa geopol\u00edtica, para el pasado, el presente y el futuro de la iglesia cat\u00f3lica, no tiene m\u00e1s valor que representar la opini\u00f3n de Graziano. Su opini\u00f3n es sin duda valiosa, pero no m\u00e1s all\u00e1 del valor que le confiere su mera subjetividad. Es lo que podemos decir siempre de las opiniones, incluida la m\u00eda, que expondr\u00e9 en este art\u00edculo. Pero lo que en todo caso cuenta son los argumentos, formulados objetivamente, que muestran el apoyo racio-emocional que soporta las propias opiniones. El hecho de presentar los argumentos en una exposici\u00f3n objetiva es lo que hace que otros puedan valorar las opiniones, para asumirlas o distanciarse de ellas, siempre de una forma racional y cr\u00edtica, aunque incluya aspectos emocionales.<\/p>\n<p>Concuerdo globalmente con los grandes perfiles de la descripci\u00f3n, \u201cobjetiva\u201d en la intenci\u00f3n, que Graziano hace de la geopol\u00edtica cat\u00f3lica. Creo que en gran parte, prescindiendo de detalles, lo que Graziano constata ha sido y sigue siendo efectivamente as\u00ed. Por esto precisamente nos ha interesado su obra: porque confirma lo que nosotros hemos expuesto en otros lugares (principalmente en <a href=\"http:\/\/www.sanpablo.es\/editorial\/f\/hacia-el-nuevo-concilio\/9788428536271\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>Hacia el Nuevo Concilio <\/em><\/a>y en <a href=\"http:\/\/www.sanpablo.es\/editorial\/f\/el-gran-enigma\/9788428547123\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>El gran enigma<\/em><\/a>) sobre la situaci\u00f3n de la iglesia actual dentro de lo que he llamado el <em>paradigma greco-romano<\/em>. No obstante, debemos manifestar tambi\u00e9n nuestra disconformidad con sus valoraciones globales sobre el acierto o desacierto de la geopol\u00edtica descrita, o sea, con la interpretaci\u00f3n personal, o subjetiva, que nos ofrece. Expondr\u00e9 aqu\u00ed esta disconformidad, as\u00ed como las razones que sustentan mis puntos de vista (obviamente tambi\u00e9n subjetivos, como digo, pero ofrecidos a la valoraci\u00f3n de los dem\u00e1s, como leg\u00edtimamente hace Graziano, en el marco de lo que constituye una exposici\u00f3n argumentada).<a href=\"http:\/\/www.sellorba.com\/el-siglo-catolico.-la-estrategia-geopoli_la-estrategia-geopolitica-de-la-iglesia_manlio-graziano_libro-ONFI475-es.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-1453 size-full\" title=\"Graziano\" src=\"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/04\/Captura-de-pantalla-2017-04-22-a-las-10.18.45.png\" alt=\"\" width=\"201\" height=\"296\" \/><\/a><\/p>\n<p>Quiero observar tambi\u00e9n que s\u00f3lo conozco del autor de <em>El siglo cat\u00f3lico<\/em>, de Manlio Graziano, su identificaci\u00f3n universitaria y la trayectoria de sus libros. La visi\u00f3n muy positiva, optimista, sobre el futuro cat\u00f3lico no permite conocer si es un creyente cat\u00f3lico o si tiene alg\u00fan tipo de adscripci\u00f3n a alguna organizaci\u00f3n religiosa cat\u00f3lica. Pero en todo caso, puesto que soy creyente, y miembro de la iglesia cat\u00f3lica desde una persuasi\u00f3n personal, no puedo dejar de mirar con simpat\u00eda el inter\u00e9s por lo cat\u00f3lico y las actitudes valorativas de Graziano, aunque discrepe seriamente de ellas.<\/p>\n<h2><strong>LA TESIS DE MANLIO GRAZIANO<\/strong><\/h2>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es, pues, la tesis del libro de Graziano? La obra comienza con un Pr\u00f3logo escrito por Lucio Caracciolo, conocido experto en geopol\u00edtica, periodista, escritor y profesor universitario, muy influyente en Italia. En muy pocas palabras Caracciolo recoge la tesis de Graziano con toda correcci\u00f3n. \u00bfPodemos considerar el siglo XX como el siglo cat\u00f3lico? Muchos piensan que no, incluso que representa el siglo en que el catolicismo ha entrado en una marcada crisis y en un retroceso hist\u00f3rico significativo. Frente a esta tesis Graziano defiende que el siglo XX es el siglo cat\u00f3lico porque en \u00e9l est\u00e1 prosperando la estrategia ideada por la iglesia romana universal, desde hace siglos, para fortalecer y ampliar su difusi\u00f3n en el mundo. En el siglo cat\u00f3lico, piensa Graziano, la iglesia no s\u00f3lo ha resistido su \u201cadaptaci\u00f3n\u201d a la modernidad, sino que comienza a conseguir que la modernidad deba adaptarse a la iglesia de siempre.<\/p>\n<p>En este \u201csiglo cat\u00f3lico\u201d la iglesia estar\u00eda superando la crisis de los \u00faltimos a\u00f1os, que indudablemente se produjo, estar\u00eda entrando en un per\u00edodo de estabilidad y asentamiento interno, de crecimiento en relaci\u00f3n al exterior, y de aumento considerable de un prestigio que la constituir\u00eda en el futuro como eje en torno al cual se producir\u00eda una convergencia de las religiones. En definitiva, ya en una perspectiva global, como \u00fanico punto de referencia fiable para dar respuesta a las preguntas de un mundo secular cada vez m\u00e1s perdido, y a la deriva de la historia.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo podr\u00e1 llegarse a todo esto? Para Graziano ser\u00e1 una consecuencia de la estrategia geopol\u00edtica de la iglesia (que no es nueva, sino que responde a cuanto se ha mantenido y se ha venido haciendo en los \u00faltimos siglos). Ahora bien, \u00bfen qu\u00e9 consiste la estrategia cat\u00f3lica? B\u00e1sicamente responder\u00eda Graziano: en una fidelidad a sus antiguos e innegociables principios fundacionales. Es la \u00fanica estrategia de mantener con firmeza el recto tim\u00f3n de su barco y no sucumbir a halagos temporales, a seducciones ni modas. No debe pretender adaptarse al mundo, sino adaptar el mundo al evangelio, sin ni siquiera diluir los principios tradicionales cat\u00f3licos, ni en lo doctrinal ni en lo moral.<\/p>\n<p>La estrategia, por tanto, es la de hacerse fuerte en una seguridad absoluta en los propios principios. No hay que darles vueltas, discutirlos o problematizarlos porque est\u00e1n ah\u00ed en la tradici\u00f3n de la iglesia. No hay m\u00e1s que adherirse a estos principios. La actitud creyente que se promueve es la de aceptar con entrega y sencillez \u201clo que de hecho la iglesia ha sido y sigue siendo\u201d, renunciando incluso a plantear preguntas cr\u00edticas que solo causar\u00edan desestabilizaci\u00f3n e inquietud innecesaria. Ser cat\u00f3lico es, pues, entregarse \u201cciegamente\u201d con confianza total a la fe tradicional de la iglesia. Esta oferta de seguridad incondicionada y absoluta hecha por la iglesia acabar\u00e1 atrayendo a un mundo inseguro y en crisis. El hombre angustiado busca seguridad y acabar\u00e1 adhiri\u00e9ndose a la \u00fanica instituci\u00f3n que se la ofrece de forma incondicionada.<\/p>\n<p>Que esta es, en efecto, la tesis fundamental de Graziano se muestra al considerar las tres citas iniciales con que se encabeza su estudio. Una es de Peter L. Berger en su obra <a href=\"https:\/\/www.amazon.com\/Desecularization-World-Resurgent-Religion-Politics\/dp\/0802846912\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>The Desecularization of the World<\/em><\/a>. Nos dice:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cEn realidad, lo que ocurri\u00f3 fue que las comunidades religiosas sobrevivieron e incluso prosperaron, pues no intentaron adaptarse a las supuestas necesidades de un mundo secularizado. La modernidad, por razones totalmente comprensibles, mina las viejas certezas, y la incertidumbre es una condici\u00f3n dif\u00edcil de soportar para muchos. Por eso, los movimientos (no solo religiosos) que prometen aportar o renovar certezas tienen ante s\u00ed un mercado abierto\u201d.<\/p>\n<p>La segunda cita es del Cardenal Vincenzo Vannutelli, en marzo de 1917: \u201cLa historia nos ense\u00f1a que la providencia se sirve de los grandes des\u00f3rdenes sociales para favorecer a su iglesia\u201d. Es obvio que Graziano aduce esta cita para avalar su tesis de que un mundo sin orden ni sentido acabar\u00e1 favoreciendo la vuelta de los ciudadanos hacia la \u00fanica instituci\u00f3n que ofrece seguridad. Por \u00faltimo, en el mismo sentido, recuerda la conocida cita del arzobispo de Par\u00eds en la Semana Santa de 1976: \u201cDebemos adaptar nuestras sociedades al Evangelio, no adaptar el Evangelio a los usos del tiempo\u201d.<\/p>\n<p>Este cerrar filas, aceptar incondicionalmente la fe, tal como la expone la iglesia seg\u00fan su tradici\u00f3n, sin cuestionamiento ninguno que la debilitar\u00eda en su posici\u00f3n social, no deja de recordar las estrategias de otros grupos seculares. En concreto, recordemos la estrategia comunista de reprimir todo tipo de \u201crevisionismos\u201d que, en el fondo, acabar\u00edan debilitando la posici\u00f3n social del partido. Lo recordamos para advertir que la estrategia de \u201ccerrar filas\u201d responde a principios de sociolog\u00eda pol\u00edtica ordinaria.<\/p>\n<p>Seguidamente, voy a presentar un conjunto de textos de Graziano en <em>El siglo cat\u00f3lico. La estrategia geopol\u00edtica de la iglesia<\/em>. Es la forma de ver en directo la forma y nitidez, el radicalismo, con que presenta sus ideas. Sin ninguna clase de represi\u00f3n. Haremos alguna anotaci\u00f3n para encuadrar los textos y, por \u00faltimo, una valoraci\u00f3n final en que expondremos nuestra posici\u00f3n personal ante las importantes cuestiones planteadas por Manlio Graziano.<\/p>\n<h3><strong><em>Hacer frente a la crisis con la religiosidad popular<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>A lo largo de toda su obra, Graziano insiste lo que, en su opini\u00f3n, ha sido el error de ciertas tendencias dentro de la iglesia cat\u00f3lica: hacer un esfuerzo por alcanzar una adaptaci\u00f3n \u201cintelectual\u201d a la modernidad. Tomarse en serio la tarea de repensar el cristianismo en los nuevos tiempos ha sido el gran error de los intelectuales cat\u00f3licos. Se produjo este error en el siglo XVI y se reprodujo en el siglo XX. Pero la iglesia supo atajar a tiempo estas tentativas err\u00f3neas por medio de la insistencia en la religiosidad popular, ajena a las cuestiones intelectuales.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cDelio Cantimori recuerda que, en el siglo XVI, cuando el declive de la estructura institucional cat\u00f3lica parec\u00eda irreversible, la vida religiosa popular en Italia era \u201cardiente e intensa\u201d y se manifestaba sobre todo a trav\u00e9s de pr\u00e1cticas rituales supersticiosas y propiciatorias. Frente a la Reforma, la Iglesia se dividi\u00f3 entre quienes pretend\u00edan eliminar la superstici\u00f3n de la fe, dejando as\u00ed sin justificaci\u00f3n el movimiento de Lutero, y quienes deseaban apoyarse en la religiosidad popular para frenar la erosi\u00f3n de la autoridad de Roma. Se impuso la segunda tendencia, y la Contrarreforma conden\u00f3 la soberbia intelectual y se apresur\u00f3 a ayudar a la <em>sancta simplicitas<\/em>, que se opon\u00eda a las \u201cdiscordias, cismas y herej\u00edas pestilentes\u201d procedentes de los hombres letrados\u201d (144).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cAl encauzar y alentar la proliferaci\u00f3n de cultos, milagros y revelaciones, la creaci\u00f3n espont\u00e1nea de nuevos santos, el florecimiento de im\u00e1genes prodigiosas y de reliquias, la Iglesia afianzaba su v\u00ednculo con el pueblo y, al mismo tiempo, se alejaba de la pureza g\u00e9lida y as\u00e9ptica de la Reforma. Estatuas, frescos, brocados, ornamentos, terciopelos, incienso y m\u00fasica siempre han representado las formas externas de la religiosidad cat\u00f3lica, y su objetivo principal es hacer vibrar las cuerdas \u00edntimas y emotivas de los fieles\u201d (144).<\/p>\n<p>Graziano compara la situaci\u00f3n en el siglo XVI con tendencias del siglo XX.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">En la iglesia cat\u00f3lica, \u201ca lo largo del siglo XX, se fue extendiendo una tendencia a abandonar esa identidad espec\u00edfica, tendencia que, no sin raz\u00f3n, se ha definido como una protestantizaci\u00f3n solapada del catolicismo. El primero que intent\u00f3 oponerse a la misma fue Pablo VI, que ensalz\u00f3 las virtudes de la piedad popular en <em>Evangeli Nuntiandi<\/em> y cre\u00f3 con espectacular rapidez nuevos santos, 84 en total, todos los que hab\u00edan proclamado sus antecesores en el siglo XX. Por su parte, Juan Pablo II, para quien la religiosidad popular era el \u201cverdadero tesoro del pueblo de Dios\u201d, cre\u00f3 482 santos, sin contar los 1.340 beatos, m\u00e1s que todos sus predecesores juntos\u201d (145).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cLa Iglesia de Pio XI consideraba al padre P\u00edo un charlat\u00e1n y le prohibi\u00f3 decir misa en p\u00fablico. En cambio, la Iglesia de Pablo VI lo rehabilit\u00f3 en 1964 y promovi\u00f3 su proceso de beatificaci\u00f3n en 1969. Juan Pablo II, que hizo santo al padre P\u00edo en 16 de junio de 2002 en una retransmisi\u00f3n mundial, jam\u00e1s ocult\u00f3 su inclinaci\u00f3n por todas las muestras y formas de religiosidad popular, sobre todo si formaban parte de imponentes manifestaciones de masas. Como escribe Alberto Melloni, con Juan Pablo II el magisterio verbal del papado del siglo XX llev\u00f3 hasta el extremo un proceso que hab\u00eda comenzado cuando el papado, despojado de la soberan\u00eda temporal, experiment\u00f3 antes que otras instituciones la transformaci\u00f3n del poder en im\u00e1genes, siguiendo axiomas comunicativos cuyas gram\u00e1ticas descubri\u00f3 el soci\u00f3logo (cat\u00f3lico por m\u00e1s se\u00f1as) Marshall McLuhan\u201d (145).<\/p>\n<p>La actitud de entrega popular, firme y segura, a la fe de la iglesia, sin problemas intelectuales ficticios, es caracterizada por Graziano como \u201csanta simplicidad\u201d.<\/p>\n<h3><strong><em>El ant\u00eddoto de la \u201csancta simplicitas\u201d <\/em><\/strong><\/h3>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cDos reacciones semejantes (nos dice Graziano), aunque con tiempos distintos, provocadas por dos traumas profundos y potencialmente letales: la Reforma y el caos que sigui\u00f3 al concilio Vaticano II. Podr\u00edamos afirmar que recurrir a la <em>sancta simplicitas<\/em> es uno de los ant\u00eddotos m\u00e1s eficaces en la crisis del catolicismo\u201d (145).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cAs\u00ed -prosigue Graziano-, los partidarios de una religiosidad abierta, razonable, problem\u00e1tica, tolerante y aceptable para todo el mundo \u2013que culturalmente son el origen del mencionado caos\u2013 deben replegarse, perseguidos por las armas m\u00e1s deplorables. A finales de la d\u00e9cada de 1990, Peter L. Berger constat\u00f3 que \u201cen el escenario religioso internacional, los movimientos conservadores, ortodoxos y tradicionalistas est\u00e1n creciendo por doquier\u201d, mientras que \u201clos movimientos religiosos que han hecho grandes esfuerzos para adaptarse a lo que se percib\u00eda como modernidad est\u00e1n decayendo por doquier\u201d(145).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cDiez a\u00f1os m\u00e1s tarde, Micklethwait y Wooldridge repiten la misma idea: \u201clas que prosperan son las religiones \u201cmalas\u201d. En los a\u00f1os sesenta, muchos estudiosos imaginaban que, si la religi\u00f3n sobreviv\u00eda, ser\u00eda en sus formas m\u00e1s razonables y ecom\u00e9nicas. En realidad, las religiones de las certezas son las que han encontrado un mercado m\u00e1s propicio\u201d (146).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cLa par\u00e1bola del anglicanismo es un ejemplo muy elocuente. Su tentativa de reciclarse abrazando las tendencias culturales m\u00e1s liberales tuvo como consecuencia la secesi\u00f3n de la comuni\u00f3n oficial de una parte de los fieles estadounidenses y una ruptura con parte de la comunidad africana, adem\u00e1s de la vuelta al reba\u00f1o cat\u00f3lico de un grupo de eclesi\u00e1sticos y fieles brit\u00e1nicos. Seg\u00fan estad\u00edsticas recientes, en Inglaterra, el n\u00famero de practicantes cat\u00f3licos supera el n\u00famero de practicantes anglicanos. Por otra parte, los pa\u00edses luteranos del norte de Europa son aquellos en los que la religi\u00f3n tiene menor importancia\u201d (146).<\/p>\n<p>Un concepto importante uesado por Graziano es el de \u201creligi\u00f3n mala\u201d (<em>bed religion<\/em>) o \u201creligi\u00f3n fallida\u201d (<em>wrong religion<\/em>). Por tal, en general, puede entenderse todo tipo de religi\u00f3n que se asienta solo en la fe ciega de sus fieles que administra y potencia, al margen de la raz\u00f3n y de la cultura. Puede darse una interpretaci\u00f3n m\u00e1s peyorativa de las \u201cwrong religions\u201d si se entiende que sus l\u00edderes explotan y manipulan la fe ciega de sus fieles. En el conjunto, aunque parezca sorprendente, da la impresi\u00f3n de que Graziano defiende que la mejor forma de prosperar para la iglesia cat\u00f3lica sea la de convertirse en una religi\u00f3n ciega, en una \u201cbed religi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<h3><strong><em>Apuesta por las \u201cwrong religions\u201d: el pentecostalismo <\/em><\/strong><\/h3>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cPara subrayar la victoria de las \u201cwrong sorts of religions\u201d, Micklethwait y Wooldridge a\u00f1aden una consideraci\u00f3n que merece ser desarrollada. \u201cEl \u00e9xito religioso m\u00e1s notable del siglo pasado lo obtuvo la religi\u00f3n que m\u00e1s apela a las emociones: el pentecostalismo\u201d. En realidad, hist\u00f3ricamente, la religi\u00f3n que m\u00e1s apela a las emociones es el catolicismo, solo que, con el tiempo, dicha caracter\u00edstica se ha ido atenuando. Un estudioso del Pentecostalismo, Andr\u00e9 Corten, se\u00f1ala que la relativa p\u00e9rdida de influencia de la Iglesia de Roma en beneficio de las tendencias carism\u00e1ticas en Latinoam\u00e9rica tiene que ver con el hecho de que, en los \u00faltimos siglos, el catolicismo y el protestantismo cl\u00e1sicos \u201cse han visto arrastrados a una creciente racionalizaci\u00f3n, a un desencanto \u2026 y ya no ofrecen calor ni consuelo\u201d (146).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cAdem\u00e1s, debemos recordar que, al hablar de pentecostalismo no nos referimos a una iglesia en particular (existen cientos de ellas), sino a un sentimiento com\u00fan de los fieles de las religiones organizadas, incluidos los cat\u00f3licos. Seg\u00fan una encuesta de Pew Forum on Religion, en Brasil se sienten pr\u00f3ximos a dicha tendencia 8 de cada 10 protestantes y 1 de cada 2 cat\u00f3licos\u201d (147).<\/p>\n<p>Recordemos las fechas en que se escribe el libro de Graziano, y la anterioridad de sus citas.<\/p>\n<h3><strong><em>Pentecostalismo y teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n<\/em><\/strong><\/h3>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cAhora bien, el crecimiento del movimiento evang\u00e9lico pentecostal no se debe \u00fanicamente a su car\u00e1cter emocional\u201d. \u201cEl libro de Micklethwait y Wooldridge comienza por un encuentro entre los autores y los miembros de una comunidad de hombres de negocios cristianos de Shangh\u00e1i: \u201cLos pa\u00edses con muchos cristianos \u2013afirmaban los chinos\u2013 son m\u00e1s poderosos. Estados Unidos se hizo fuerte porque era cristiano. Cuanto m\u00e1s cristiana sea China, m\u00e1s fuerte ser\u00e1\u201d. Si cambiamos de continente y de testimonios, el resultado es el mismo. Para Filippo Santoro, obispo de Petr\u00f3polis (Brasil), la difusi\u00f3n del Pentecostalismo \u201csupone un gran golpe para la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n. Los pobres con los que contaban para un cambio revolucionario han elegido el rescate capitalista y han preferido abrazar la teolog\u00eda de la prosperidad\u201d. De hecho, poco tiene que ver aqu\u00ed la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, ya que \u2013como sostienen entre otros Paul Freston y Sandro Magister\u2013 su impacto en la realidad religiosa y social ha sido m\u00ednimo. En realidad, la discriminaci\u00f3n se produce entre quienes han obstaculizado las tendencias al desarrollo y quienes las han favorecido, es decir, tiene lugar dentro de la iglesia cat\u00f3lica entre quienes est\u00e1n bajo la \u00f3rbita de los jesuitas y las que est\u00e1n bajo la \u00f3rbita del Opus Dei\u201d (147).<\/p>\n<h3><strong><em>Jesuitas y Opus Dei: raz\u00f3n y \u201csimplicitas\u201d<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>A lo largo de su obra insiste tambi\u00e9n Graziano en identificar a los jesuitas con la pretensi\u00f3n de que la iglesia se adapte a la modernidad, emprendiendo esfuerzos racionales fallidos que han concluido en el fracaso y en la crisis de la orden fundada por Ignacio de Loyola. En cambio, considera que el Opus Dei es el representante de la opci\u00f3n institucional por la \u201csancta simplicitas\u201d, en los t\u00e9rminos que hemos venido exponiendo. Por esto ha triunfado y prosperado.<\/p>\n<p>Esta identificaci\u00f3n de bloques y la asignaci\u00f3n de posiciones cerradas a cada uno es proseguida por Graziano al identificar a los jesuitas con la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n y al Opus Dei con una propuesta de progreso social basada en los principios econ\u00f3micos liberales.<\/p>\n<p>A mi modo de ver, se trata de una agrupaci\u00f3n impropia e injusta, ya que los jesuitas nunca han defendido posiciones institucionales cerradas y \u00fanicas. Han estado abiertos a la opini\u00f3n, muy diversificada de sus miembros, que, en direcciones distintas, en lo teol\u00f3gico y en lo socio-pol\u00edtico, siempre se han sido respetadas. Por su parte, dentro del Opus Dei puedo decir, por mi experiencia personal, que no todos piensan lo mismo y hay quienes coincidir\u00edan con puntos de vista propios de ciertos jesuitas (como individuos). Creo, sin embargo, que el Opus Dei como instituci\u00f3n ejerce realmente una mayor presi\u00f3n sobre sus miembros (hoy decreciente) para que respondan a una posici\u00f3n que, sin fisuras, responde m\u00e1s o menos a lo que ha entendido Graziano y expone en su obra.<\/p>\n<p>A principios de la d\u00e9cada de 1980, nos dice Manlio Graziano, Jos\u00e9 Casanova escribi\u00f3 que:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201csi se hubiera impuesto el modelo del Opus Dei, el catolicismo habr\u00eda podido contribuir a la modernizaci\u00f3n de las sociedades latinoamericanas en direcci\u00f3n tecnocr\u00e1tico-capitalista\u201d. Para conseguirlo, se habr\u00edan tenido que romper las tradicionales resistencias anticapitalistas cat\u00f3licas, representadas esencialmente por los jesuitas. Esta interpretaci\u00f3n ayuda a comprender mejor las conocidas simpat\u00edas de Karol Wojtyla hacia el movimiento fundado por Josemaria Escrib\u00e1 de Balaguer (fallecido en 1975 y canonizado en 2002) y los frecuentes encontronazos entre el papa y la orden fundada por Ignacio de Loyola. Seg\u00fan Casanova, el modelo del Opus Dei es una combinaci\u00f3n entre un \u201cethos econ\u00f3mico moderno y laico\u201d y el respeto escrupuloso de \u201cdogmas, moral y estructuras eclesi\u00e1sticas tradicionales\u201d [notemos que aqu\u00ed se apunta la \u201csancta simplictas\u201d]. No se pod\u00eda ofrecer nada mejor a un papa restaurador de dogmas, moral y estructuras eclesi\u00e1sticas tradicionales que, al mismo tiempo, apoyaba el desarrollo (148).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cDe Lee Kuan Yew a Micklethwait y Wooldridge, pasando por Peter Berger y Samuel Huntington, cada vez se difunde m\u00e1s la idea de que el cristianismo es la mayor contribuci\u00f3n de Occidente a las sociedades en r\u00e1pido crecimiento econ\u00f3mico. Probablemente, tal convicci\u00f3n puso fin a las dudas de las jerarqu\u00edas eclesi\u00e1sticas entre la modernizaci\u00f3n del catolicismo y la catolizaci\u00f3n de la modernidad, impuls\u00e1ndolas a abrazar sin reservas la segunda opci\u00f3n\u201d (148).<\/p>\n<h2><strong>VALORACI\u00d3N DE LA TESIS DE GRAZIANO<\/strong><\/h2>\n<p>Por lo que llevamos dicho y por lo que <strong>passim<\/strong> se va recogiendo en la lectura de la obra, destaca la estrategia de que la iglesia no debe plantearse ning\u00fan problema intelectual, ya que tiene cerrada su doctrina y est\u00e1 absolutamente segura de lo que debe defender. Ponerse a pensar y a revisar las posiciones s\u00f3lo conducir\u00eda a debilitar la posici\u00f3n de la iglesia, mucho m\u00e1s si la revisi\u00f3n llevara impl\u00edcita la pretensi\u00f3n de adaptar la iglesia a un mundo secularizado. No me atrevo a decir que Graziano defienda un anti-intelectualismo, pero es contrario a toda revisi\u00f3n o replanteamiento de las posiciones intelectuales tradicionales de la iglesia. No hay que razonar nada, no se debe buscar ninguna novedad racional porque la raz\u00f3n cat\u00f3lica ya est\u00e1 dada en la doctrina y en la moral, en que la iglesia se instala con toda seguridad desde siempre. Esta doctrina tradicional es la que hay que apoyar y argumentar racionalmente.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cEn opini\u00f3n del soci\u00f3logo Enzo Pace -nos dice Graziano-, para que una religi\u00f3n pueda \u201cafianzarse socialmente\u201d son necesarias tres condiciones: esta debe ser convincente desde el punto de vista emotivo, debe serlo tambi\u00e9n desde el punto de vista racional y debe \u201cproducir efectos socialmente \u00fatiles en t\u00e9rminos colectivos e individuales\u201d. Al recuperar la dimensi\u00f3n carism\u00e1tica la iglesia cumple la primera condici\u00f3n. Imputando las debilidades y las cat\u00e1strofes colectivas al abandono de Dios (sic) la iglesia ofrece una dimensi\u00f3n racional a la desorientaci\u00f3n contempor\u00e1nea. Con sus campa\u00f1as a favor de la natalidad y su extensa red de estructuras sociales (guarder\u00edas, escuelas, dispensarios, hospitales, centros de acogida y de rehabilitaci\u00f3n, sanatorios y hospicios), produce efectos socialmente \u00fatiles y tambi\u00e9n pol\u00edticamente indispensables\u201d (151).<\/p>\n<p>Emoci\u00f3n, raz\u00f3n y utilidad social son, pues, para Graziano, los ejes que pueden hacer que la iglesia recupere su papel en la sociedad y lo logre por una estrategia de mantenimiento y fidelidad a s\u00ed misma. La racionalidad que asume tambi\u00e9n Graziano no es di\u00e1logo con la modernidad (b\u00fasqueda, digamos, de una nueva o m\u00e1s profunda racionalidad), sino argumentar los principios tradicionales y ofrecer seguridad frente a un mundo en caos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1459\" aria-describedby=\"caption-attachment-1459\" style=\"width: 264px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/www.manliograziano.eu\/index.php?lang=en\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1459\" title=\"Graziano\" src=\"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/04\/mg.jpg\" alt=\"\" width=\"274\" height=\"301\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1459\" class=\"wp-caption-text\">Manlio Graziano<\/figcaption><\/figure>\n<p>En todo caso, da la impresi\u00f3n de que lo propio de Graziano es la geopol\u00edtica, la sociolog\u00eda, los compromisos sociales, las decisiones de gobierno, la estrategia, los programas de acci\u00f3n expl\u00edcitos e impl\u00edcitos, el pragmatismo. Las ideas, la ciencia, la cultura, la filosof\u00eda y la teolog\u00eda, le interesan poco. Es una cuesti\u00f3n zanjada. Las ideas son las que siempre ha tenido la iglesia, ya est\u00e1n formuladas, son seguras y no cabe sino esperar que los hombres deseosos de seguridad se acerquen a la iglesia para aceptarlas.<\/p>\n<p>Pero la impresi\u00f3n es tambi\u00e9n que Graziano ignora no s\u00f3lo muchos principios de la psicolog\u00eda y de la antropolog\u00eda humana, sino incluso la misma estructura l\u00f3gica interna del discurso filos\u00f3fico-teol\u00f3gico cristiano que, desde siempre, explica y da sentido a la geopol\u00edtica cat\u00f3lica. Si la iglesia fuera la que Graziano describe, estar\u00eda envilecida por un pragmatismo de vuelo bajo que no responder\u00eda a la esencia moral de la iglesia cat\u00f3lica. Incluso, si la iglesia se apoyara en la pura fe emocional, la manipulara sin un respaldo apropiado de la raz\u00f3n y buscara el puro apoyo de su utilidad social, entonces se estar\u00eda muy cerca de poder encuadrar a la iglesia dentro de lo que antes hemos llamado, siguiendo a Graziano, una \u201cwrong religi\u00f3n\u201d, una religi\u00f3n fallida. Esto ser\u00eda, a mi entender, muy penoso, puesto que la iglesia no puede ser reducida a ese nivel y dir\u00eda muy poco a favor de los dirigentes que, conscientemente y sabiendo lo que hacen, aceptaran este planteamiento. Lo iremos viendo en las consideraciones que siguen.<\/p>\n<h3><strong><em>La geoestrategia de hecho, en el pasado y en el presente<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>Estamos de acuerdo con Manlio Graziano en que la estrategia de la iglesia, en el pasado y en la actualidad, responde a la descripci\u00f3n que nos ofrece. Es decir, no moverse un \u00e1pice de las posiciones mantenidas durante siglos en lo doctrinal y en lo moral (las transformaciones habidas, el \u201caggiornamento\u201d, se han dado en zonas colaterales). Los textos, citas y referencias, mencionados por Graziano a lo largo de su obra muestran este inmovilismo de la iglesia oficial. Graziano describe y concuerda con lo que ya sab\u00edamos (y nosotros hemos mencionado en otros contextos). En este sentido, las constataciones de Graziano contribuyen a dejar sentado que es un hecho (que \u00e9l ve positivamente) el inmovilismo cerrado de la iglesia cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>Esto supone obviamente hacer algunas salvedades y matizaciones. No negamos que muchos pensadores, cient\u00edficos, fil\u00f3sofos y te\u00f3logos, cristianos se hayan esforzado en plantearse formas nuevas de entender la armon\u00eda del cristianismo con el mundo moderno, con mayor o menor acierto; pero se ha intentado. Yo mismo creo haber contribuido a esta tarea. Pero la posici\u00f3n y el mensaje comunicado oficialmente por la iglesia ha ignorado, y sigue ignorando, con persistencia, totalmente, los intentos de b\u00fasqueda que se han emprendido. Se ha mantenido en \u201clo de siempre\u201d y ha buscado apoyarse en la gran fe residual todav\u00eda presente en los creyentes. Graziano dir\u00eda se ha apoyado en la necesidad de religi\u00f3n y en las emociones de la gente (<em>bed religion<\/em>). La estrategia de buscar la \u201csancta simplicitas\u201d y el cultivo de las emociones en la gente tradicionalmente creyente no ha sido s\u00f3lo propia del Opus Dei (donde, seg\u00fan Graziano, se dar\u00eda una forma radical de establecerla como forma de comportamiento cristiano y de espiritualidad), sino que, al margen del Opus, ha sido promovida por sectores conservadores mucho m\u00e1s amplios de la iglesia, en la pol\u00edtica vaticana, en los obispados, en las parroquias y en el clero conservador en general. Puede decirse que la estrategia conservadora de \u201cmantenella y no enmendalla\u201d est\u00e1 extendida en toda la iglesia cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>Aunque, como acabo de decir, hay te\u00f3logos que se han preocupado por hallar el logos, la racionalidad, del cristianismo en el mundo moderno, sin embargo, el hecho es que hoy, en mi opini\u00f3n, la inmensa mayor parte de la teolog\u00eda se limita a enunciar y estudiar, en su perspectiva b\u00edblica y patr\u00edstica, con referencias a los grandes te\u00f3logos que trabajaron tambi\u00e9n en la \u00f3rbita cl\u00e1sica, el puro kerigma cristiano. Por ello, en otros sitios, he descrito este tipo de teolog\u00eda como <em>teolog\u00eda kerigm\u00e1tica<\/em> (un ejemplo sobresaliente de ella ser\u00eda la forma de teolog\u00eda de Benedicto XVI).<\/p>\n<p>El actual pont\u00edfice, Francisco, sigue comunic\u00e1ndonos un mensaje kerigm\u00e1tico en t\u00e9rminos teol\u00f3gicos similares a lo que se hac\u00eda hasta el momento. No hay asomo de inter\u00e9s por una b\u00fasqueda en profundidad de la raz\u00f3n del cristianismo en el mundo moderno. La diferencia con anteriores magisterios es su cercan\u00eda al sufrimiento humano, a los problemas sociales y a los contextos sociales. Es su gran sentido de la oportunidad para decir cosas (peque\u00f1as cosas) que impacten y produzcan titulares period\u00edsticos. En su magisterio ordinario se vislumbra un humanismo y un sentido com\u00fan nuevo que ha atra\u00eddo a muchas personas antes alejadas de la iglesia; aunque tambi\u00e9n es verdad que este proceder no ha sido visto bien por quienes exigir\u00edan una \u201csancta simplicitas\u201d m\u00e1s radical. En todo caso, si este pontificado sigue as\u00ed, y no aparecen nuevos factores, pasar\u00e1 pronto y, probablemente, tras otro pont\u00edfice de orientaci\u00f3n m\u00e1s conservadora, ser\u00e1 recordado como un anecdotario singular.<\/p>\n<h3><strong><em>Las razones de esta geoestrategia f\u00e1ctica<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>Ahora bien, \u00bfpor qu\u00e9 la iglesia, durante siglos pasados y en el presente, ha mantenido esta estrategia del inmovilismo doctrinal y moral? El inmovilismo es un hecho, como hemos dicho, aunque en ocasiones la iglesia oficial se ponga de perfil, e incluso trate de disimularlo. La obra de Graziano nos ayuda a establecer este inmovilismo. \u00bfPor qu\u00e9 ha sido as\u00ed?<\/p>\n<p>La tesis de Manlio Graziano es que el hecho constatable ha respondido a un \u201cdeber ser\u201d. La iglesia, en el mundo moderno, no tiene ninguna necesidad de repensar su doctrina y su moral. Es m\u00e1s, no debe hacerlo. Por tanto, ha hecho lo que deb\u00eda hacer y no ten\u00eda sentido hacer otra cosa. Es m\u00e1s, la iglesia no podr\u00eda nunca replantearse su propia doctrina porque es depositaria de una revelaci\u00f3n, que ha sido dada en Cristo y que est\u00e1 cerrada. La tradici\u00f3n est\u00e1 identificada con esta revelaci\u00f3n y la iglesia no puede sino continuarla. As\u00ed presenta las cosas Graziano. La iglesia, como repite, no puede \u201cadaptarse\u201d a la modernidad.<\/p>\n<p>Sin embargo, es probable que la iglesia haya adoptado hasta ahora la estrategia de la \u201csancta simplicitas\u201d porque no ha tenido otra alternativa. Cuando apareci\u00f3 el mundo moderno, y con los siglos fue consolid\u00e1ndose, la iglesia llevaba siglos en el paradigma antiguo (el paradigma greco-romano, en lo filos\u00f3fico-teol\u00f3gico y en lo socio-pol\u00edtico). El mundo moderno hizo intuir a la iglesia que algo hab\u00eda pasado y que era necesaria una conciliaci\u00f3n con la modernidad. Sin embargo, \u00bfc\u00f3mo hacerla? \u00bfEn qu\u00e9 deb\u00eda consistir la armonizaci\u00f3n con el mundo moderno? N\u00f3tese que no decimos \u201cadaptaci\u00f3n\u201d (que es el t\u00e9rmino sesgado que usa Graziano). Sin alternativa objetiva que pudiera satisfacerla, la iglesia no ha podido hacer otra cosa que replegarse en el mantenimiento de lo que hasta entonces se hab\u00eda tenido.<\/p>\n<p>Por tanto, es incorrecto decir, con Graziano, que la \u201csancta simplicitas\u201d responde a un \u201cdeber ser\u201d cristiano. Muy al contrario, no responde a la esencia de la fe cristiana, ni a los principios tradicionales de la teolog\u00eda cat\u00f3lica. Es decir, proceder como propone Graziano no es simplemente cristiano. Es traicionar la esencia del cristianismo. Para denunciar, pues, los argumentos de Graziano debemos hacer algunas observaciones que exponemos seguidamente.<\/p>\n<h3><strong><em>Kerigma y hermen\u00e9utica <\/em><\/strong><\/h3>\n<p>Estamos de acuerdo con Graziano en que la iglesia tiene una doctrina que es innegociable. Pero no lo entendemos (ni nosotros ni la teolog\u00eda cat\u00f3lica m\u00e1s tradicional) como Graziano parece entenderlo. Lo que es innegociable no es \u201cen bloque\u201d, sin matices, todo el cristianismo, toda la teolog\u00eda y la moral cristiana. No es innegociable, sin m\u00e1s, lo que hasta ahora se ha hecho. Graziano parece hablar del catolicismo como un sistema de enunciados y principios, en bloque, donde todo es un\u00edvoco y debe aceptarse con la misma seguridad. Esto no es lo que dice la teolog\u00eda cristiana. Lo que en la iglesia es innegociable es el kerigma: la doctrina, las palabras y los hechos de Jes\u00fas, que son lo que son y no pueden sino proclamarse en el kerigma del que es depositaria la iglesia.<\/p>\n<p>Pero en la teolog\u00eda, y en la doctrina de la iglesia a lo largo de los siglos, hay otro elemento que no debe mezclarse con el puro kerigma: me refiero a la dimensi\u00f3n hermen\u00e9utica que depende de la cultura de cada \u00e9poca y que, en la historia del pensamiento cristiano, ha ido evolucionando desde la patr\u00edstica, por san Agust\u00edn hasta santo Tom\u00e1s, y en otros muchos sistemas hermen\u00e9uticos posteriores, aunque todos ellos hasta el momento deban enmarcarse en lo que he llamado el paradigma greco-romano. La teolog\u00eda de la inspiraci\u00f3n y de la asistencia del Esp\u00edritu permiten a la iglesia tener la seguridad de no errar en la transmisi\u00f3n del kerigma. Pero no puede decirse lo mismo de lo hermen\u00e9utico que depende de la historia y est\u00e1 condicionado por sus contingencias.<\/p>\n<p>Estamos de acuerdo en que la estrategia actual de la iglesia sigue consistiendo de hecho en mantenerse en \u201clo de siempre\u201d, a la espera de que la sociedad, necesitada de seguridad, se entregue a la \u201cseguridad innegociable\u201d que ofrece la iglesia. Creemos que la iglesia debe \u201cmantenerse en lo de siempre\u201d, a saber, en el kerigma de Jes\u00fas que la iglesia custodia. Por tanto, ese \u201cmantenerse en lo de siempre\u201d no puede entenderse como hace Graziano: como el mantenimiento en bloque de todo, sin matices, y con una seguridad global sin fisuras que afecta a \u201ctodo por igual\u201d. Tanto al kerigma como a lo hermen\u00e9utico. La situaci\u00f3n real de la iglesia en la actualidad es de una gran inseguridad que tiene por consecuencia que su posici\u00f3n intelectual sea imprecisa, indefinida, oscura y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, incompleta y desorientadora. La falta de una nueva hermen\u00e9utica apropiada al mundo moderno (que no \u201cadaptaci\u00f3n\u201d) hace que la estrategia de la iglesia se repliegue al conservadurismo que describe Graziano. Me explico.<\/p>\n<h3><strong><em>Crisis hermen\u00e9utica y debilidad de la iglesia<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>La iglesia est\u00e1 segura del kerigma y se mantiene en \u00e9l con firmeza (as\u00ed debe ser). Pero la iglesia no est\u00e1 segura de la hermen\u00e9utica que ha mantenido durante siglos. Esta inseguridad hermen\u00e9utica tiene diversas manifestaciones. Por una parte, se tiene conciencia, o al menos se intuye, que la hermen\u00e9utica antigua (paradigma greco-romano) no sirve, no puede ser mantenida en el contexto moderno: por ello se tiende a ocultarla y mantenerla en un discreto segundo plano (por ejemplo: hoy no se puede seguir defendiendo el aristotelismo). Esta desconfianza hermen\u00e9utica se manifiesta en que la iglesia tiende a limitarse a la pura proclamaci\u00f3n del kerigma y, cuando se necesita algo de hermen\u00e9utica, se recurre al paradigma antiguo, aunque con la mayor discreci\u00f3n. Por tanto, esta inseguridad hermen\u00e9utica, \u00bfsignifica que la iglesia ha renunciado de forma expl\u00edcita a la hermen\u00e9utica antigua? No puede hacerlo porque necesita una hermen\u00e9utica y no tiene alternativa, de momento; o, al menos, ninguna de las alternativas propuestas por los te\u00f3logos ha sido asumida por la iglesia oficial.<\/p>\n<p>La iglesia, adem\u00e1s, tiene un temor ancestral a reconocer errores propios, aunque sean en lo hermen\u00e9utico. Prefiere echar tierra encima, para que todo cambie discretamente, sin que se note. Pero el paradigma antiguo, aunque se quiera disimularlo, revive con fuerza constantemente cuando lo exigen las coyunturas concretas y las circunstancias. Es decir, cuando se necesitan referencias hermen\u00e9uticas y no hay otra cosa a la mano. Todo esto tiene por consecuencia lo que antes apunt\u00e1bamos: la sensaci\u00f3n de imprecisi\u00f3n y de indefinici\u00f3n, de oscuridad, ya que en realidad es dif\u00edcil saber d\u00f3nde est\u00e1 la iglesia; es decir, en qu\u00e9 perspectiva hermen\u00e9utica se mueve. En ella se toleran quienes se mueven en posiciones \u201cradicalmente antiguas\u201d (que nunca son apercibidos y parecen suscitar el contento oficial) y quienes se mueven en posiciones \u201creformistas\u201d en busca de una nueva racionalidad arm\u00f3nica con el mundo moderno (que parecen crear inquietud y con frecuencia suscitan llamadas al orden). Pero esta final indefinici\u00f3n de fondo es el hecho.<\/p>\n<h3><strong><em>Obligaci\u00f3n moral cristiana de buscar una nueva hermen\u00e9utica<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>Esta inseguridad, por tanto, que es la verdadera causa de la indefinici\u00f3n, tiene un resultado muy negativo: la iglesia queda en el penoso estado de indefensi\u00f3n hermen\u00e9utica. No posee un instrumento hermen\u00e9utico fuerte para explicar y proclamar el kerigma (esta es su misi\u00f3n) a la altura intelectual del <em>logos<\/em> de nuestro tiempo, a saber, de la cultura de la modernidad. En otros tiempos la iglesia, incluso en el lenguaje de los concilios, asumi\u00f3 la hermen\u00e9utica del paradigma antiguo (no para elevarla a condici\u00f3n de kerigma, sino para exponer la inteligibilidad de \u00e9ste en la cultura de tiempos pasados).<\/p>\n<p>En la modernidad, la iglesia debiera haber hecho algo parecido: asumir un liderazgo intelectual aut\u00e9ntico para decirnos c\u00f3mo y por qu\u00e9 el kerigma cristiano alumbra desde dentro del logos hermen\u00e9utico de la modernidad. Pero no lo ha hecho y se ha replegado insegura a la pura proclamaci\u00f3n del kerigma. Manlio Graziano observa la geopol\u00edtica de la iglesia cat\u00f3lica y el resultado de su observaci\u00f3n confirma lo que aqu\u00ed decimos: el hecho de que la iglesia est\u00e1 \u201cen lo de siempre\u201d, en bloque, sin emprender transformaci\u00f3n alguna que Graziano ver\u00eda como un \u201cvergonzante someterse a la modernidad\u201d.<\/p>\n<p>Queremos decir algo que es muy serio, y que tiene el respaldo de la teolog\u00eda tradicional: que la misi\u00f3n de la iglesia, conferida por Cristo, es la de proclamar el kerigma cristiano (que siempre permanece, del que la iglesia es depositaria y custodia) en cada tiempo, en cada momento de la historia y de la cultura. El kerigma debe ser inteligible y es misi\u00f3n de la iglesia hacerlo inteligible en cada tiempo hist\u00f3rico. Para ello la iglesia debe perfeccionar su hermen\u00e9utica al ritmo del avance del pensamiento humano en la cultura. El kerigma permanece; las hermen\u00e9uticas son coyunturales y cambian. Esto no se puede negar en teolog\u00eda, pero Graziano parece ignorarlo.<\/p>\n<p>El universo y el hombre no han sido creados por Dios como dec\u00eda la filosof\u00eda del paradigma antiguo. Dios ha creado el universo como nos describe hoy la ciencia y es pensado por la filosof\u00eda moderna. El Dios de la creaci\u00f3n no es como se pensaba en la antig\u00fcedad. Por tanto, \u00bfno es necesaria hoy la nueva hermen\u00e9utica que muestre la armon\u00eda entre la Voz del Dios de la Creaci\u00f3n (tal como hoy entendemos) con la Voz del Dios de la Revelaci\u00f3n dada en Jes\u00fas? Afrontar esta nueva hermen\u00e9utica es una obligaci\u00f3n moral del cristianismo. No hay otra alternativa. No hacerlo quiere decir que no se est\u00e1 a la altura de la misi\u00f3n conferida por Cristo a la iglesia. Es m\u00e1s: montar una estrategia para impedir que la iglesia se plantee su armonizaci\u00f3n con la modernidad, siendo esta necesaria para la proclamaci\u00f3n del evangelio en nuestro tiempo, es ir directamente en contra de lo que exige la misi\u00f3n de la iglesia.<\/p>\n<p>Por tanto, como hemos dicho, puede admitirse con una promoci\u00f3n de la \u201csancta simplicitas\u201d como una estrategia de emergencia en una situaci\u00f3n en que, para la iglesia, no existe alternativa. Se hace siempre lo posible en cada momento hist\u00f3rico. De acuerdo. No hay vuelta de hoja. Pero elevar lo que es una situaci\u00f3n coyuntural a un \u201cdeber ser\u201d y darle un respaldo \u201cde derecho\u201d, como hace Manlio Graziano (y quienes, seg\u00fan \u00e9l, tambi\u00e9n lo hacen) no es admisible para la l\u00f3gica de la fe cristiana. Mucho m\u00e1s, si esta estrategia se radicaliza criticando a quienes buscan una \u201craz\u00f3n moderna\u201d como equivocados e inductores del fracaso de la iglesia. En definitiva, desprestigi\u00e1ndolos con todos los medios (como hace Graziano con los jesuitas). Entonces, la estrategia de la \u201csancta simplicitas\u201d deja de ser neutra y se hace beligerante contra el \u00fanico camino que tiene sentido para la l\u00f3gica dela fe: buscar la armon\u00eda con el mundo moderno.<\/p>\n<p>Se promueve entonces una iglesia antinatural, cerrada a la \u00fanica posible evoluci\u00f3n exigida por su propia teolog\u00eda y por la historia. Esta evoluci\u00f3n es la que intuy\u00f3 Juan XXIII al convocar el Concilio bajo el lema de estudiar la forma en que deb\u00eda exponerse la fe en el mundo moderno.<\/p>\n<h3><strong><em>Raz\u00f3n y emoci\u00f3n <\/em><\/strong><\/h3>\n<p>Una constante presente en el libro de Manlio Graziano es considerar que quienes tratan de \u201cadaptar\u201d la iglesia a la modernidad (el t\u00e9rmino \u201cadaptar\u201d ya es de por s\u00ed sesgado y muestra la l\u00ednea tendenciosa de Graziano) lo hacen por una racionalizaci\u00f3n de la fe que acaba ahogando la emotividad que necesita una teolog\u00eda popular. Lo hemos visto anteriormente. Esta interpretaci\u00f3n de Graziano es completamente falsa y tendenciosa. Las cosas suceden muy al contrario.<\/p>\n<p>En primer lugar, la raz\u00f3n y la emoci\u00f3n no tienen por qu\u00e9 oponerse, contradecirse o ir por v\u00edas paralelas. Muy al contrario, como hoy dicen la psicolog\u00eda y la antropolog\u00eda, el hombre es una entidad racio-emocional. Una emoci\u00f3n que no conviva arm\u00f3nicamente con la raz\u00f3n no puede sostenerse a medio plazo. Ir\u00e1 decayendo. Por ello, si el cristianismo se armonizara con el mundo moderno por una nueva hermen\u00e9utica, y esa hermen\u00e9utica llegara a la gente, entonces se reforzar\u00eda el mundo emocional de la fe cristiana. La nueva racionalidad no s\u00f3lo lo reforzar\u00eda, sino que le dar\u00eda nueva proyecci\u00f3n que estabilizar\u00eda la conciencia de la armon\u00eda de ser creyente en Dios y cristiano en la modernidad.<\/p>\n<p>Por otra parte, lo que hemos visto en las \u00faltimas d\u00e9cadas con especial fuerza (y esto no son especulaciones sino constataci\u00f3n de hechos sociol\u00f3gicos) es que una iglesia sin logos, sin un fundamento racional expl\u00edcito arm\u00f3nico con la cultura del tiempo, dif\u00edcilmente puede retener a sus fieles. Muchas personas con una experiencia religiosa profunda acaban por abandonar la pr\u00e1ctica religiosa en la iglesia cat\u00f3lica, y se encierran en la religiosidad de su mundo interior. Lo que se dice de la iglesia cat\u00f3lica puede decirse de otras muchas confesiones cristianas y de otras religiones. M\u00e1s y m\u00e1s personas han abandonado hoy la \u201creligi\u00f3n\u201d, las religiones sociales (en nuestro caso, cat\u00f3lica), que no entienden, para vivir una religi\u00f3n natural interior en que sus emociones religiosas anidan. Hoy la crisis ha sido preferentemente de la \u201creligi\u00f3n\u201d, mucho m\u00e1s que de la \u201creligiosidad interior\u201d que sigue presente en la mayor parte de las personas. El abandono de la iglesia en tantos sitios es un resultado de la falta de una hermen\u00e9utica que muestre la armon\u00eda de la fe con la modernidad.<\/p>\n<p>El cristianismo es una religi\u00f3n universal cuya aspiraci\u00f3n es iluminar a todos los hombres, haciendo inteligible el mensaje de Jes\u00fas. La vocaci\u00f3n cat\u00f3lica (universal) es precisamente proclamar el kerigma cristiano de tal manera que la inmensa mayor\u00eda de los hombres pueda entenderlo y dar salida en \u00e9l a sus emociones religiosas. \u00bfEs que Graziano no entiende que reducir la iglesia a grupos minoritarios de poder f\u00e1ctico, orientados por la espiritualidad de la \u201csancta simplicitas\u201d, es rebajar la aspiraci\u00f3n esencial del cristianismo como religi\u00f3n universal? \u00bfNo entiende que propone una estrategia que no es apta para una iglesia universal que quedar\u00eda reducida lamentablemente a una <em>bed church<\/em>?<\/p>\n<h2><strong>CONCLUSI\u00d3N<\/strong><\/h2>\n<p>La obra de Manlio Graziano aporta algo muy importante. Pretende hacer una descripci\u00f3n objetiva de lo que pasa en la iglesia. Lo que, a mi entender, ser\u00eda objeto de preocupaci\u00f3n es que las cosas fueran efectivamente as\u00ed, es decir, como Graziano describe. Y lo peor es que creo son efectivamente as\u00ed. Que Manlio Graziano tiene raz\u00f3n. Hoy la iglesia oficial (dejamos aparte a cient\u00edficos, fil\u00f3sofos y te\u00f3logos cristianos, en sus actuaciones individuales respetables) est\u00e1 siguiendo la estrategia que describe Manlio Graziano y que, con sus mismas palabras, se caracterizar\u00eda como la estrategia de la \u201csancta simplicitas\u201d.<\/p>\n<p>Esta estrategia, elevada err\u00f3neamente a condici\u00f3n \u201cde derecho\u201d, est\u00e1 frenando la evoluci\u00f3n l\u00f3gica que deber\u00eda afrontar la iglesia en nuestros tiempos y la sumir\u00e1 en una crisis creciente, agostada a la pervivencia de grupos minoritarios. Aunque siguiera creciendo en el tercer mundo por razones demogr\u00e1ficas obvias, en el mundo occidental desarrollado seguir\u00eda apag\u00e1ndose, al tiempo en que m\u00e1s y m\u00e1s gente se refugiar\u00eda en una religiosidad natural interior con \u201creligi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Pero es inevitable, as\u00ed pensamos los creyentes, que el Esp\u00edritu de Dios acabar\u00e1 orientando a la iglesia por donde deber\u00eda ir. Cuando la iglesia como tal afronte la tarea pendiente de instalarse arm\u00f3nicamente en el logos de la modernidad, y esto suceder\u00e1 inevitablemente, entonces quienes estuvieron frenando la apertura a ese logos por todos los medios cambiaran de posici\u00f3n y dir\u00e1n que su actitud fue siempre la de \u201cseguir a la iglesia\u201d. De acuerdo. Pero nadie podr\u00e1 quitarles la responsabilidad de haber estado frenando durante d\u00e9cadas el \u00fanico camino que pod\u00eda llevar a la iglesia a cumplir su misi\u00f3n en la historia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><strong>Art\u00edculo elaborado por <\/strong><\/em><strong>Javier Monserrat<\/strong><em><strong>, Universidad Aut\u00f3noma de Madrid, co-editor de FronterasCTR. <\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Javier Monserrat) Manlio Graziano, de nacionalidad italiana, es profesor de geopol\u00edtica de las religiones en la Universidad de Paris IV de la Sorbona. Su obra titulada El siglo cat\u00f3lico. La estrategia geopol\u00edtica de la iglesia, publicada primero en italiano en 2006 y traducida al espa\u00f1ol en 2012 (aparecida en la editorial RBA), ha sido &#8230; <a title=\"La estrategia geopol\u00edtica de la Iglesia Cat\u00f3lica\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=1432\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre La estrategia geopol\u00edtica de la Iglesia Cat\u00f3lica\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":1444,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[142],"tags":[247],"class_list":["post-1432","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-tecnologia-y-sociedad","tag-iglesia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1432","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1432"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1432\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1465,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1432\/revisions\/1465"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1444"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1432"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1432"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1432"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}