{"id":1182,"date":"2017-03-22T07:00:01","date_gmt":"2017-03-22T06:00:01","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=1182"},"modified":"2017-03-22T15:59:26","modified_gmt":"2017-03-22T14:59:26","slug":"big-bang-mental-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=1182","title":{"rendered":"Por el Big Bang mental la naturaleza nos abre a Dios"},"content":{"rendered":"<p><strong>(Por <u>Juan Jes\u00fas Ca\u00f1ete Olmedo<\/u>) En dos art\u00edculos anteriores nos hemos referido, primero, a las cuestiones epistemol\u00f3gicas que plantea el di\u00e1logo ciencia\/fe y, segundo, al big bang cosmol\u00f3gico y al big bang biol\u00f3gico. Conocerlos es esencial en este di\u00e1logo. Pero tiene especial importancia el tercer Big Bang, a saber, el surgimiento de lo mental, o universo no\u00f3filo, que parece inexplicable desde cualquier perspectiva naturalista. Si a esto le unimos las reflexiones que hemos hecho sobre la cosmolog\u00eda y sobre la biolog\u00eda tenemos una invitaci\u00f3n clara a pensar que la mente y la raz\u00f3n no est\u00e1n s\u00f3lo al final del proceso, sino que est\u00e1n en el mismo origen del proceso. Nagel propon\u00eda una lectura pampsiquista de la realidad, sin embargo, su versi\u00f3n de teleolog\u00eda d\u00e9bil nos parece insuficiente desde el punto de vista metaf\u00edsico. La postura te\u00edsta nos ayuda a ver la realidad de un mundo nuevo y nos aporta la base metaf\u00edsica que nos hace comprensible esta misma realidad. Existe la opci\u00f3n de pensar como Dawkins, Weinberg o Hawking, o cualquier otro cientifista ateo, pero sus visiones no nos parecen las m\u00e1s apropiadas ni desde el punto de vista ontol\u00f3gico, ni desde el epistemol\u00f3gico y, por supuesto, mucho menos desde la perspectiva existencial o humana. La realidad no explica a Dios, aunque podamos encontrar indicios de su presencia, pero Dios s\u00ed explica la realidad. Es bidireccional: creer para comprender y comprender para creer.<\/strong><\/p>\n<h1><b>El Big Bang mental<\/b><\/h1>\n<p>Llegamos a esa tercera novedad emergida en el universo. En el propio proceso evolutivo del universo \u00e9ste ha devenido consciente de s\u00ed mismo en esa singularidad dotada de extraordinarias capacidades que llamamos hombre.<\/p>\n<h2><strong>El ser humano, discontinuidad en la continuidad de lo viviente<\/strong><\/h2>\n<p>El ser humano es una compleja relaci\u00f3n de continuidad y discontinuidad con el resto de los seres vivos del planeta. La paleontolog\u00eda, la biolog\u00eda y la antropolog\u00eda nos hablan de un r\u00e1pido y notable incremento del tama\u00f1o y complejidad cerebral, acompa\u00f1ados del cambio en la posici\u00f3n de la laringe, que posibilitan fisiol\u00f3gicamente la capacidad para el lenguaje. El rubic\u00f3n entre el animal humano y el resto de los animales se encuentra en esa capacidad ling\u00fc\u00edstica, y en la enorme flexibilidad de la conciencia y la autoconciencia que manifiestan un maravilloso esp\u00edritu creativo. Como se\u00f1ala Ian Tattersall de un modo ilustrativo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>El quid de la cuesti\u00f3n es que la especie humana representa una singularidad\u2026 solamente la especie humana ha podido secuenciar el genoma del chimpanc\u00e9 y del ser humano. Ah\u00ed radica la diferencia, por m\u00faltiples que sean los talentos que poseen los chimpanc\u00e9s, el abismo cognitivo permanece abierto<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>La configuraci\u00f3n f\u00edsica, qu\u00edmica o meramente biol\u00f3gica, no explican por s\u00ed solas el amplio conjunto de capacidades intelectuales y volitivas, ni, por supuesto, la experiencia de la autoconciencia humana. Dado este cerebro humano la conciencia se enriqueci\u00f3 con las capacidades autorreflexivas, simb\u00f3licas y ling\u00fc\u00edsticas. Las personas no registramos simplemente informaciones sobre el terreno como hacen los animales, sino que, en su retorno subjetivo, en nuestro interior, podemos saber qu\u00e9 estamos haciendo. Sea lo que sea no nos limitamos a hacernos im\u00e1genes del mundo f\u00edsico que nos rodea, sino que mediante nuestra imaginaci\u00f3n somos capaces de diseccionarlo y volver a mantenerlo en una inmersi\u00f3n l\u00e9xica de s\u00edmbolos intangibles que usamos para explicarnos el mundo, para expresar sentido y para asentar nuestra vida. Adem\u00e1s, podemos transmitirlo de una mente a otra por el lenguaje y este es el misterio que permite conformar las culturas. Las ideas van m\u00e1s all\u00e1 de los genes y esto nos hace especiales. <em>No es necesario tener genes de Plat\u00f3n para ser plat\u00f3nicos, ni de Darwin para ser darwinistas, ni de Jes\u00fas para ser cristianos<\/em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>No deja de sorprender la insistencia de muchos bi\u00f3logos y no bi\u00f3logos que aferr\u00e1ndose al falso aforismo de que la naturaleza no da saltos sostienen que no hay distancia cualitativa entre el animal no humano y el animal humano. Pues s\u00ed hay saltos, y bien grandes. Veamos algunas de las caracter\u00edsticas que avalan la irreductibilidad de lo humano a lo animal y que nos hace portadores de un estatus \u00fanico:<\/p>\n<ul>\n<li>Somos seres autoconscientes de una manera radicalmente nueva, hemos escapado al presente inmediato abri\u00e9ndonos a la futuridad, y llev\u00e1ndonos a las espaldas la propia muerte.<\/li>\n<li>Somos seres en los que el lenguaje se vincula a la reflexi\u00f3n consciente.<\/li>\n<li>Tenemos una serie de habilidades racionales extraordinarias, no s\u00f3lo el universo nos hizo autoconscientes, sino que en nosotros empez\u00f3 a revelar sus secretos.<\/li>\n<li>Poder creativo, moralidad, t\u00e9cnica y religi\u00f3n son, entre otros muchos, elementos propios del ser humano e irreductibles a lo puramente animal.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El que reconozcamos la irreductible novedad no significa que dejemos de ser fieles a la l\u00f3gica de la evoluci\u00f3n. Tomar en serio nuestro origen evolutivo nos lleva a comprendernos como una unidad psicosom\u00e1tica, a vernos como una realidad donde lo material-mental-espiritual est\u00e1n integrados bajo la forma de complementariedad e inseparabilidad, sin caer en el error de la cosmovisi\u00f3n naturalista materialista que reducir\u00eda lo mental a un puro epifen\u00f3meno marginal de la materia. La falacia reduccionista materialista confunde lo cuantitativo con lo cualitativo, llegando a afirmar que, si compartimos el 98% de los genes con un chimpanc\u00e9 ser\u00edamos pr\u00e1cticamente chimpanc\u00e9s, con la misma l\u00f3gica, si yo comparto el 99,9% de los genes con Bach, deber\u00eda tener un o\u00eddo musical extraordinario, y les aseguro que no es as\u00ed.<\/p>\n<p>Podemos establecer una lectura naturalista materialista de toda la realidad y por lo tanto del propio hombre, por supuesto, pero si somos coherentes, dif\u00edcilmente podemos evitar las conclusiones que las que llega el f\u00edsico y fil\u00f3sofo Mart\u00edn L\u00f3pez Corredoira:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Somos fragmentos de naturaleza sometidos a sus leyes y a ciertos movimientos mec\u00e1nicos de la materia en nuestros cerebros e interacciones con su entorno producen (= \u201cson causa de\u201d) nuestros pensamientos y decisiones\u2026 \u201cel ego o el yo\u201d es nada ontol\u00f3gicamente hablando, una pura ilusi\u00f3n o espejismo<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>Perspectiva que se sit\u00faa respecto a la existencia en el sinsentido, respecto al valor en el nihilismo y respecto a la voluntad en la negaci\u00f3n de la libertad<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. La conciencia y la libertad ser\u00edan un \u201c<em>como si\u201d<\/em> fu\u00e9ramos conscientes o libres, pero en ning\u00fan caso lo ser\u00eda en un sentido relevante, hablar\u00edamos de una especie de conciencia y libertad virtual, pues si mir\u00e1semos en detalle estar\u00edamos determinados f\u00edsicamente<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. Esta lectura es plausible, claro, pero muy cuestionable, de hecho los intentos del materialismo fisicalista de identificar cada fen\u00f3meno mental con un proceso material resultan poco prometedores y tampoco parece que de mucho de s\u00ed el intento de mostrar c\u00f3mo los conceptos que asociamos a la actividad consciente emerjan de la constelaci\u00f3n material descrita por la f\u00edsica<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>No estamos ante nada nuevo La imposibilidad de reducir lo mental a lo f\u00edsico ya la hab\u00eda detectado Franz Brentano<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> quien mostraba c\u00f3mo el fen\u00f3meno mental no pod\u00eda ser reducido a f\u00edsica porque \u00e9ste era intencional y el fen\u00f3meno f\u00edsico no. Sin embargo. hoy d\u00eda la tesis de que los fen\u00f3menos mentales, incluso la conciencia, son propiedades emergentes de la estructura biol\u00f3gica del cerebro se ha convertido en el paradigma de la neurolog\u00eda. Pero en realidad el encontrar un v\u00ednculo entre el sustrato f\u00edsico y el \u00e1mbito mental del pensamiento (ideas, emociones\u2026) es un problema abierto. El tema de la conciencia sigue siendo el gran problema<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>, y todos los estudios encuentran un l\u00edmite que parece insalvable <em>la perspectiva en primera persona, <\/em>o sea, la perspectiva interna, la perspectiva subjetiva que se manifiesta los fen\u00f3menos que son propiamente mentales como los qualia<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> y la libertad.<\/p>\n<h2><strong>Somos algo m\u00e1s que un conjunto de neuronas<\/strong><\/h2>\n<p>Hoy asistimos a una especie de neurocultura, todo es <em>neuro<\/em>, neuropsicolog\u00eda, neurofilosof\u00eda, neuroeconom\u00eda, neuropol\u00edtica<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>. El problema es que algunos neurocient\u00edficos no respetan el salto entre lo que son leyes y hechos de su disciplina y lo que es una consideraci\u00f3n filos\u00f3fica<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>. As\u00ed se expresaba el psiquiatra, fil\u00f3sofo y te\u00f3logo Manfred L\u00fctz:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>El cerebro es, por supuesto, un \u00f3rgano en el que se desarrollan procesos materiales. Pero entender la correlaci\u00f3n entre procesos materiales y procesos intelectuales como una simple correspondencia un\u00edvoca est\u00e1 como m\u00e1ximo a la altura de 1720. El d\u00eda en que la investigaci\u00f3n neurol\u00f3gica se puso en marcha en busca de la libertad es comparable al d\u00eda en que el proletario mentecato Gagarin dijo que hab\u00eda estado en el espacio y no hab\u00eda encontrado a Dios<\/em><a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/p>\n<p>El neurologismo anterior corre el riesgo de desembocar en un determinismo donde la libertad y la misma conciencia terminan por ser negadas. Si nuestros recuerdos, ambiciones, sentido de identidad personal y libre voluntad, no son m\u00e1s que el comportamiento de un vasto conjunto de c\u00e9lulas nerviosas y moleculares asociadas, como dice Francis Crick<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>, qu\u00e9 queda de la conciencia y la libertad. Una conciencia y libertad que cada d\u00eda vivimos y que nos dicen que esto no es as\u00ed. Algo que se evidencia en que la biolog\u00eda no ha resuelto ni resolver\u00e1 el problema del ser humano como lo ha hecho del resto de los animales; \u00e9stos suelen vivir en un mundo de respuestas definidas biol\u00f3gicamente, el hombre, sin embargo, necesita recrear constantemente las respuestas, por su conciencia y libertad se replantea la realidad ante cada nueva situaci\u00f3n. Cuando se intenta conjugar la emergencia de la conciencia por medio de elementos no conscientes, se va entrelazando una serie de ideas ca\u00f3ticas en las que ontol\u00f3gicamente todo se reduce a fisiolog\u00eda y neurolog\u00eda, y epistemol\u00f3gicamente se utilizan t\u00e9rminos equ\u00edvocos como conciencia, subjetividad y libertad. Ciertamente son extra\u00f1os bucles como se\u00f1ala Douglas Hofstalder. El problema, nos dir\u00e1 el autor, es considerar que la ciencia tiene capacidad para ocuparse del hombre en su totalidad, y esto, por supuesto, es muy cuestionable<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>. El que lo mental no parece reductible al an\u00e1lisis cient\u00edfico t\u00e9cnico, no debe hacernos olvidar que el yo consciente y libre es una parte de la realidad a la que nos asomamos genuinamente cada d\u00eda por medio de la introspecci\u00f3n autoconsciente y la experiencia moral<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>.<\/p>\n<p>El reduccionismo al no poder subsumir la subjetividad en sus propios esquemas elimina conciencia y libertad en su sentido fuerte, hace como Procousto, dado que no encaja en el esquema previo, simplemente los amputa (como si no existiesen realmente) as\u00ed, la conciencia y la libertad ser\u00edan una ilusi\u00f3n o algo virtual, en definitiva, algo ontol\u00f3gicamente inexistente. Pero por mucho que el materialismo neurol\u00f3gico pueda defenderse te\u00f3ricamente no puede vivirse, en el fondo no podemos negar nuestras sensaciones, emociones o nuestro mismo yo. Algo tan simple como que, aunque el dolor que siento no pueda explicarse en la perspectiva de tercera persona, no significa que no me duela.<\/p>\n<p>El hombre es un sistema hipercomplejo<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>. Una especie viva, por lo tanto, en continuidad con el resto de los seres vivos, pero resultante de una esencia doble bio-cultural, esto es claro indicio de su discontinuidad. Su adaptaci\u00f3n al mundo ha reducido los m\u00e1rgenes que establece el determinismo gen\u00e9tico. El sistema \u00e1ntropo es bio-psico-eco-sociol\u00f3gico. Por lo tanto, reconocemos que la conciencia parece surgir de nuestra actividad cerebral, pero de ah\u00ed a mantener el monismo fisicalista neurol\u00f3gico hay un gran salto: la \u00fanica opci\u00f3n viable es suponer que se trata de estados de materia distintos a cualesquiera de los conocidos hoy que emergen de la actividad neuronal. Este planteamiento no resuelve nada, simplemente asume lo que desconocemos: la condici\u00f3n de la experiencia consciente. Dig\u00e1moslo en alto: nadie puede explicar hoy c\u00f3mo de la actividad neuronal surge nuestra experiencia consciente<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>, lo mental se resiste a ser explicado desde el naturalismo materialista.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1215 aligncenter\" src=\"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/03\/explosion-1285364_1920.jpg\" alt=\"\" width=\"470\" height=\"313\" srcset=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/03\/explosion-1285364_1920.jpg 1920w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/03\/explosion-1285364_1920-300x200.jpg 300w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/03\/explosion-1285364_1920-768x511.jpg 768w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/03\/explosion-1285364_1920-1024x682.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 470px) 100vw, 470px\" \/><\/p>\n<h2><strong>Dos lecturas filos\u00f3ficas posibles<\/strong><\/h2>\n<p>El marco que presenta el evolucionismo naturalista ha llevado a obtener logros asombrosos, pero sus l\u00edmites cada vez aparecen m\u00e1s claros. Propongamos un par de ejemplos a modo de ilustraci\u00f3n que haga visible la dificultad que tiene el intentar de reducir lo mental a lo f\u00edsico y de los l\u00edmites explicativos de la perspectiva puramente naturalista. Nuestro inter\u00e9s no es otro que poner en evidencia ciertos intentos de presentar la cosmovisi\u00f3n naturalista materialista como la \u00fanica posible desde el punto de vista cient\u00edfico.<\/p>\n<p>Comencemos por el tema de la causalidad. Ante los fen\u00f3menos mentales nos encontramos con un tipo de causalidad distinta a la f\u00edsica. La causalidad f\u00edsica que conocemos no tiene nada que ver con la causalidad que opera en la conciencia. Una es necesaria y depende de las propiedades de las cosas; otra no es necesaria y depende de la informaci\u00f3n, del uso o del mal uso de la interpretaci\u00f3n, y no sabemos c\u00f3mo esta causalidad mental puede operar sobre el sustrato psicof\u00edsico.<\/p>\n<p>En este segundo ejemplo pensemos en la dificultad de la perspectiva naturalista evolucionista para justificar el valor del conocimiento. Lo \u00fanico que necesitar\u00edamos seg\u00fan la cosmovisi\u00f3n naturalista es que los seres humanos reproduzcan genes que eviten los errores fatales con demasiada frecuencia. Es el famoso argumento de Alvin Plantinga <a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>, que se\u00f1ala que la selecci\u00f3n natural tal como est\u00e1 planteada no actuar\u00eda sobre la veracidad o incorrecci\u00f3n de nuestras ideas, lo cual pondr\u00eda en entredicho el propio valor del conocimiento cient\u00edfico.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, cuando encontremos frases como <em>somos monos desnudos <\/em>(Desmond Morris), o <em>somos sacos de genes <\/em>(Richard Dawkins), o <em>somos un mont\u00f3n de neuronas <\/em>(Francis Crick), tengamos la misma reserva que tendr\u00edamos con la famosa definici\u00f3n plat\u00f3nica del hombre como <em>b\u00edpedo implume<\/em>. Ciertamente dec\u00eda una verdad, pero desde luego no es la sustancial. Son frases, t\u00edpicas del reduccionismo, sirven como buen titular de prensa, pero no hacen honor a la verdad. La mente no puede reducirse a pura biolog\u00eda, ni la biolog\u00eda a pura qu\u00edmica, y la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n explica lo que explica, pero no podemos elevarla a visi\u00f3n omnicomprensiva de la realidad. <em>Somos como existimos,<\/em> la antropolog\u00eda nos muestra nuestra dimensi\u00f3n cultural, y no nos reduce a lerdos robots cuya raz\u00f3n es preservar los genes. Este tipo de expresiones, que pretenden pasarse por ciencia, esconden en el fondo una ideolog\u00eda cuyo inter\u00e9s suele ser la manipulaci\u00f3n. Para demostrar esto con un ejemplo claro vamos a comparar dos textos, el primero del famoso bi\u00f3logo ateo Dawkins, y el segundo del gran bi\u00f3logo de Oxford Denis Noble, autor de la biolog\u00eda de sistemas. Noble reescribe un famoso texto de Dawkins dando la vuelta por completo a la metaf\u00edsica subyacente y conservando, al mismo tiempo, la afirmaci\u00f3n emp\u00edrica verificada. Veamos los dos textos:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>(Los genes) abundan en grandes colonias, a salvo dentro de gigantescos y lerdos robots, encerrados y protegidos del mundo exterior, comunic\u00e1ndose con \u00e9l por medio de rutas indirectas y tortuosas, manipul\u00e1ndolo por control remoto. Se encuentran en ti y en m\u00ed; ellos nos crearon, cuerpo y mente; y su preservaci\u00f3n es la raz\u00f3n \u00faltima de nuestra existencia<\/em><a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>.<\/p>\n<p>Denis Noble reescribe el pasaje anterior del siguiente modo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>(Los genes) est\u00e1n atrapados en grandes colonias, encerrados dentro de seres sumamente inteligentes, moldeados por el mundo exterior, con el que se comunican mediante procesos complejos, a trav\u00e9s de los cuales, a ciegas, como por obra de magia, emerge una funci\u00f3n. Se encuentran en ti y en m\u00ed; nosotros somos el sistema que permite que se lea su c\u00f3digo; y su preservaci\u00f3n depende por completo del goce que sentimos reproduci\u00e9ndonos. Somos la raz\u00f3n \u00faltima de su existencia<\/em><a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a><em>.<\/em><\/p>\n<p>Lo \u00fanico verificable emp\u00edricamente es que los genes est\u00e1n en ti y en m\u00ed, y no se puede idear un experimento que emp\u00edricamente decida sobre una interpretaci\u00f3n u otra. Desde la epistemolog\u00eda del riesgo, uno puede buscar la mejor interpretaci\u00f3n posible, pero no presentar como ciencia lo que no lo es.<\/p>\n<h2><strong>Un apunte desde las ciencias: dise\u00f1ados para creer<\/strong><\/h2>\n<p>Para finalizar este apartado hag\u00e1monos la siguiente pregunta: \u00bfqu\u00e9 dice la ciencia sobre la religi\u00f3n?<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21<\/a>. En primer lugar advirtamos que no hablamos de Dios, pues la ciencia sobre Dios no tiene nada que decir, sino que nos centramos en la religi\u00f3n como rasgo universal buscando su origen evolutivo. Precisemos m\u00e1s: no hablamos de los or\u00edgenes de las religiones que ser\u00edan objeto de la antropolog\u00eda cultural, sino de la naturaleza religiosa del hombre como producto de la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica. La religi\u00f3n se cuenta entre los cinco fen\u00f3menos centrales que han evolucionado con los humanos modernos: lengua, fabricaci\u00f3n de \u00fatiles, m\u00fasica, arte y religi\u00f3n<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>. Respecto al origen evolutivo del ser religioso del hombre hay opiniones para todos los gustos. Unos consideran que se tratar\u00eda de un producto colateral de otras funciones adquiridas a lo largo de la evoluci\u00f3n, lo que se conoce como exaptaci\u00f3n; otros, sin embargo, consideran que es una adaptaci\u00f3n por s\u00ed misma. Respecto al concepto Dios, los hay que lo consideran como primitivo e infantil, mientras que otros lo ven como un arquetipo que representa un amplio rango de valores personales y sociales de alcance universal. Lo \u00fanico claro es que el ate\u00edsmo y la increencia no ser\u00edan fen\u00f3menos de la naturaleza humana<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>. O sea, estamos naturalmente dise\u00f1ados para creer y este hecho es com\u00fan a todos los hombres de todas las sociedades. Cualquier intento de suprimir la religi\u00f3n est\u00e1 condenado al fracaso porque el pensamiento humano est\u00e1 enraizado en conceptos religiosos, tales como la existencia de Dios y la posibilidad de vida ultraterrena. La religi\u00f3n es una forma natural, cognitivamente innata, que surge no a pesar de las formas naturales sino a trav\u00e9s de ellas<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>. Si esto es as\u00ed no sorprender\u00eda el hecho de que, despu\u00e9s de tantos anuncios de la muerte de Dios y de la diluci\u00f3n de las religiones, la obcecada realidad se imponga y algunos levanten el acta de defunci\u00f3n de la la secularizaci\u00f3n<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>.<\/p>\n<h1><b>Dos narraciones que se complementan: apuntes para un di\u00e1logo<\/b><\/h1>\n<h2><strong>Requisitos para el di\u00e1logo ciencia-fe<\/strong><\/h2>\n<p>Necesitamos un di\u00e1logo entre las m\u00e1s grandes y significativas voces de la humanidad, la ciencia y la religi\u00f3n. El di\u00e1logo tendr\u00e1 necesariamente una mediaci\u00f3n filos\u00f3fica. La filosof\u00eda es el campo com\u00fan de encuentro, di\u00e1logo e interacci\u00f3n entre ambas visiones. Por lo tanto, nos movemos en el \u00e1mbito filos\u00f3fico. La ciencia representa al mundo tal y como funciona, a la filosof\u00eda con profundidad metaf\u00edsica le interesa el sentido y esto supone, de alguna manera, abrirse a la dimensi\u00f3n teol\u00f3gica. Sin filosof\u00eda la ciencia es incapaz de construir un discurso sobre una realidad que ella misma despieza, se pierde (como en un viaje sin mapas) y sin ciencia, la filosof\u00eda pierde la referencia concreta degenerando en una espiral infinita de especulaciones<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>. Hablamos de una filosof\u00eda que se deja inspirar y nutrir por la religi\u00f3n, una filosof\u00eda que toma en serio a Dios, pues reconoce que hablar de ser no es lo mismo que hablar de Dios. La palabra Dios a\u00f1ade algo que no se le presupone al ser, incluso que se le niega: el sentido. Atendamos a lo que nos dice Paul Ricoeur:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>La palabra Dios dice m\u00e1s que la palabra ser puesto que presupone todo el contexto de los relatos\u2026 seguir a la palabra Dios es seguir la flecha de sentido. Por flecha de sentido entiendo su poder de revivir significaciones parciales inscriptas en diversos discursos parciales, abrir el horizonte del discurso que no se delimita por la clausura de ning\u00fan discurso<\/em><a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>.<\/p>\n<p>El di\u00e1logo debe ser honesto, prudente y respetuoso con respecto a los diferentes niveles de la realidad. De parte del creyente no se trata de buscar en las teor\u00edas cient\u00edficas avales para la fe; de parte de la ciencia, \u00e9sta no debe presentarse como totalizante excluyendo cualquier \u00e1mbito cognoscitivo distinto. El enigma metaf\u00edsico del universo nos permite lecturas filos\u00f3ficas diversas e incluso contrapuestas. En segundo lugar, el di\u00e1logo exige prudencia, no olvidemos que los resultados de la ciencia no tienen la inmortalidad de los textos de Plat\u00f3n o de la Biblia, la ciencia se mueve por conjeturas y refutaciones y la historia es maestra en este campo, muchos edificios que se consideraban inamovibles, de improviso se vinieron abajo. Ilustremos esto con un ejemplo muy significativo: el 27 de abril de 1900 el gran f\u00edsico Lord Kelvin pronunciaba una conferencia en la <em>Royal Institution<\/em>, el t\u00edtulo era <em>Las nubes del siglo XIX, sobre la teor\u00eda din\u00e1mica del calor y la luz. <\/em>En ella afirmaba que la f\u00edsica era un discurso esencialmente acabado, s\u00f3lo ten\u00eda dos peque\u00f1as nubes oscuras: el resultado negativo del experimento Michelson- Morley, y la radiaci\u00f3n del cuerpo negro<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>. Estas peque\u00f1as nubecillas resultaron ser como aquellas que vio El\u00edas en el monte Carmelo. Las nubecillas derivaron en tormentas y a partir de ellas se construyeron los dos principales paradigmas de la f\u00edsica actual, la teor\u00eda relatividad y la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica. Finalmente, el di\u00e1logo debe respetar cada nivel, hay un nivel cient\u00edfico, un nivel filos\u00f3fico y un nivel teol\u00f3gico. Desde cada nivel se dan respuestas que pueden ser admitidas al un\u00edsono a preguntas que parecen similares. Por ejemplo, podemos decir: la evoluci\u00f3n explica la existencia del hombre, y tambi\u00e9n podemos decir, Dios explica la existencia del hombre. Una responde en un nivel cient\u00edfico y otra responde en un nivel teol\u00f3gico, y ambas respuestas no son excluyentes. Decir que la Biblia o la fe son p\u00e9simas fuentes de explicaci\u00f3n cient\u00edfica o que la ciencia es p\u00e9sima en orden a dirimir el bien y el mal es como decir que la m\u00fasica de Falla es in\u00fatil para resolver el problema del Brexit.<\/p>\n<h2><strong>La ciencia y las diversas alternativas metaf\u00edsicas<\/strong><\/h2>\n<p>Dec\u00eda Ortega que el ser fundamental, por su esencia misma no era un dato, no estaba nunca presente para el conocimiento, sino que era lo que faltaba a todo lo presente. El ser fundamental era el eterno y esencial ausente, el que faltaba siempre del mundo y que por su car\u00e1cter fundamental no pod\u00eda parecerse al ser dado, que era precisamente un ser secundario y fundamentado<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a><em>. <\/em>Ante esta exigencia de ultimidad no ser\u00e1 posible dejar de optar por una alternativa, bien sea te\u00edsta, atea o pansiquista, cada una podr\u00e1 argumentarse, pero nunca ser verificada positivamente. No hay argumentos cient\u00edficos que lleven directamente al ate\u00edsmo o al te\u00edsmo, y si esto ha sido presentado as\u00ed es porque en la divulgaci\u00f3n sobre temas cient\u00edficos se introduce de soslayo el barniz pseudocient\u00edfico de la propia ideolog\u00eda del divulgador. Quedando claro este tema argumentemos sobre las distintas opciones metaf\u00edsicas.<\/p>\n<p>Podemos considerar que la realidad del universo es un puro hecho bruto o pensar en una base metaf\u00edsica que nos permita comprender esta realidad, aqu\u00ed consideramos que esta \u00faltima opci\u00f3n es mucho m\u00e1s factible. La existencia real del universo no es l\u00f3gicamente necesaria, por ello, la cuesti\u00f3n metaf\u00edsica que plantea \u00bfpor qu\u00e9 hay algo y no m\u00e1s bien nada? tiene sentido. Para el ateo genuino esto no supondr\u00e1 ninguna pregunta, pero para muchas personas como les ocurriera a Leibniz, Wittgenstein, Heidegger o a Unamuno, la existencia ser\u00e1 objeto de asombro, y cualquiera que intente dar una respuesta v\u00e1lida a este enigma, sea la que sea, de alguna manera siempre tratar\u00e1 directa o indirectamente con la cuesti\u00f3n de Dios<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>.<\/p>\n<p>El desarrollo actual de la ciencia deja una serie de cuestiones abiertas que dan que pensar y son importantes para el di\u00e1logo fe-ciencia. Destaquemos algunas de ellas<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>:<\/p>\n<ol>\n<li>La ciencia nos presenta un universo bi\u00f3filo, la cuesti\u00f3n filos\u00f3fica es inevitable: \u00bfpor qu\u00e9 un universo tan hospitalario con la vida?<\/li>\n<li>Parece que estamos en un universo plano, y aqu\u00ed la cosmolog\u00eda actual<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a> plantea tres posibilidades futuras: Big rip, Big Freeze o Big crunch. En todas las alternativas nuestro universo bi\u00f3filo ir\u00eda finalmente hacia su destrucci\u00f3n. La cuesti\u00f3n filos\u00f3fica es \u00bfpor qu\u00e9 algo tan decepcionante?<\/li>\n<li>\u00bfEs el fine-tuning indicio de alg\u00fan dise\u00f1o?; particularmente c\u00f3mo es que la constante cosmol\u00f3gica tiene un valor tan peque\u00f1o respecto a lo te\u00f3ricamente presupuesto.<\/li>\n<li>C\u00f3mo puede un proceso sin ideas directivas conducir a la formaci\u00f3n de un todo bien organizado, cada vez m\u00e1s rico en complejidad.<\/li>\n<li>Cu\u00e1l es el lugar de la humanidad, de d\u00f3nde lo mental, que surge en un proceso cosmol\u00f3gico \u2013 biol\u00f3gico \u2013 nool\u00f3gico.<\/li>\n<\/ol>\n<h1><b>La inteligibilidad de la naturaleza y nuestra capacidad para entenderla<\/b><\/h1>\n<p>Son preguntas filos\u00f3ficas y hay que reconocer que la base ontol\u00f3gica del materialismo naturalista parece insuficiente para poder responderlas. Necesitamos un ensanchamiento de esa base ontol\u00f3gica y un ensanchamiento de la racionalidad, o sea, necesitamos situarnos m\u00e1s all\u00e1 del naturalismo cientifista. Para intentar resolver estos temas algunos proponen acudir a una especie de pampsiquismo, monismo neutral u otro tipo de explicaci\u00f3n, nosotros, sin embargo, creemos que una ontolog\u00eda te\u00edsta nos ofrece una mejor base omnicomprensiva de la realidad.<\/p>\n<h2><strong>Una propuesta de encuentro con la ciencia desde la cosmovisi\u00f3n cristiana<\/strong><\/h2>\n<p>No proponemos ning\u00fan tipo de concordismo, sino partir de los resultados de la ciencia y establecer unas bases del di\u00e1logo con la fe sabiendo que cada una se sit\u00faa a un nivel distinto pero que ambas pueden ser complementarias. Juan Pablo II ya expuso de modo magistral c\u00f3mo podr\u00edan interaccionar ambas visiones:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>La ciencia, <\/em>dec\u00eda, <em>puede liberar a la religi\u00f3n del error y la superstici\u00f3n; la religi\u00f3n puede purificar a la ciencia de la idolatr\u00eda y los falsos absolutos. Cada una puede atraer a la otra hacia un mundo m\u00e1s amplio en que ambas puedan prosperar<\/em><a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a><em>.<\/em><\/p>\n<p>Es un modo de interacci\u00f3n que podr\u00eda llevar a la cooperaci\u00f3n pr\u00e1ctica<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a>. El fil\u00f3sofo y el te\u00f3logo no le van a decir a la ciencia c\u00f3mo debe pensar, pero s\u00ed reflexionar\u00e1n sobre lo que aporta la actividad cient\u00edfica y sobre el efecto de la actividad cient\u00edfica. Adem\u00e1s le mostrar\u00e1 que no toda verdad se agota en la ciencia sino que hay otros \u00e1mbitos de acceso a la verdad<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a>.<a href=\"https:\/\/gcloyola.com\/es\/524-ciencia-y-religion\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-1221 \" title=\"Explorar el Universo\" src=\"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/03\/Captura-de-pantalla-2017-03-13-a-las-17.47.29.png\" alt=\"\" width=\"266\" height=\"409\" srcset=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/03\/Captura-de-pantalla-2017-03-13-a-las-17.47.29.png 353w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/03\/Captura-de-pantalla-2017-03-13-a-las-17.47.29-195x300.png 195w\" sizes=\"auto, (max-width: 266px) 100vw, 266px\" \/><\/a><\/p>\n<h2><strong>Desde el relato cient\u00edfico al relato te\u00edsta<\/strong><\/h2>\n<p>Desde el punto de vista creyente el di\u00e1logo con la ciencia le interesar\u00e1 extraordinariamente, pues vivimos en un mundo en gran parte construido por la ciencia y la t\u00e9cnica, un mundo que la ciencia interpreta y la t\u00e9cnica construye. Cuatro aspectos ser\u00e1n fundamentales respecto a la ciencia que, en el anuncio del evangelio, debemos tener en cuenta:<\/p>\n<ul>\n<li>El saber cient\u00edfico es el marco mental y cultural de la mayor\u00eda de nuestros interlocutores.<\/li>\n<li>Muchos resultados cient\u00edficos reclamar\u00e1n una elaboraci\u00f3n filos\u00f3fico-teol\u00f3gica.<\/li>\n<li>La tecnolog\u00eda cambia la vida de las personas, tener en cuenta esto es muy importante para la evangelizaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Acudiendo a la sutileza de Santo Tom\u00e1s, debemos comprender que <em>la ense\u00f1anza de la fe cristiana trata de las criaturas en la medida que \u00e9stas reflejan cierta semejanza con Dios, y en la medida que cometamos un error sobre ellas, esto nos llevar\u00e1 a un error sobre nuestra visi\u00f3n del mismo Dios<\/em><a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a>.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Todas las preguntas que plantean la cosmolog\u00eda (origen, inteligibilidad del cosmos, orden, ajuste fino, etc.), la biolog\u00eda (origen de la vida, flecha de complejidad, convergencias, etc.) y la antropolog\u00eda (fen\u00f3menos mentales, conciencia, libertad, \u00e9tica, etc.) son preguntas filos\u00f3ficas que permiten abrirnos a la teolog\u00eda. El mundo, que podr\u00eda ser ca\u00f3tico, me impone un orden y una inteligibilidad, ese orden y esa inteligibilidad se corresponden con una inteligibilidad mental del ser humano, que es capaz de desvelarlas.<\/p>\n<h2><strong>Desde el relato te\u00edsta al relato cient\u00edfico<\/strong><\/h2>\n<p>Despu\u00e9s de lo visto una gran cuesti\u00f3n surge desde la propia religi\u00f3n: \u00bfRefleja el mundo que describe la ciencia toda la realidad, o extramuros del mismo se sospechan valores, misterios y horizontes de sentido que la visi\u00f3n naturalista no puede ver?<\/p>\n<p>El amor, el dolor, la muerte y la esperanza que trasluce la religi\u00f3n y la \u00e9tica pueden abrir al mundo tecnocient\u00edfico a un horizonte de sentido. Entiendo aqu\u00ed sentido en la l\u00ednea que definiera Heidegger en su <em>Ser y Tiempo: Un encuadre fundamental sobre un tener, un ver y un pensar previos, desde donde algo se hace inteligible como lo que es<\/em><a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a><em>. <\/em>El relato cient\u00edfico puede verse enriquecido por la religi\u00f3n al recibir ese encuadre desde donde el universo descrito por ella se hace inteligible. No olvidemos tambi\u00e9n que el valor de un modo de vida religioso y espiritual en general se aprecia por la cantidad de luz que arroja sobre las cosas del mundo<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a>. Indiquemos a continuaci\u00f3n algunos de los puntos en los que la religi\u00f3n puede enriquecer a la narrativa que nos presentan las ciencias<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a>:<\/p>\n<ul>\n<li>La religi\u00f3n permite presentar una imagen coherente de la realidad, los diversos niveles convergen en uno solo, ofreci\u00e9ndose una trama de sentido m\u00e1s all\u00e1 de las puras apariencias. La religi\u00f3n te dice que no aplicamos una lectura racional a un universo irracional, sino que respondemos a una racionalidad de la que el mundo siempre ha estado saturado.<\/li>\n<li>La religi\u00f3n ofrece una respuesta a las cuestiones fundamentales del sentido y de nuestro lugar en el cosmos, cuestiones que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de la propia ciencia. Esto permite conciliar lo impersonal de la exigencia intelectual de la ciencia con la relaci\u00f3n personal.<\/li>\n<li>La religi\u00f3n impide que el relato cient\u00edfico degenere en una tecnociencia que se convierta en un cat\u00e1logo de cosas comunes y que al final no diga nada sobre las cosas que realmente importan.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Interpretar nuestro lugar en el mundo desde el punto de vista religioso supone considerar que no s\u00f3lo somos objetos, sino sujetos que necesitan un relato m\u00e1s amplio que pueda entretejer hechos y sentidos. As\u00ed, los distintos niveles de realidad recibir\u00e1n una luz especial. Obviamente, uno podr\u00e1 mirar al universo como una especie de m\u00e1quina, propulsada sin motivo y sin sentido, es una visi\u00f3n filos\u00f3fica asumible. Sin embargo, parece que es m\u00e1s fruct\u00edfero contemplar el universo desde el asombro, y mirar desde otra perspectiva. El materialista situar\u00e1 el punto del movimiento c\u00f3smico en el lado de la infraestructura, en el lado del desmoronamiento, el te\u00edsta lo ve desde el lado de la novedad y de la creatividad.<\/p>\n<p>No se trata de inventarnos un universo de fantas\u00eda, sino de percibir los niveles de sentido y de belleza impresos en \u00e9l, para mirar la realidad <em>de profundis<\/em>. Para ello necesitamos contar con la mejor imagen posible que podamos dibujar. Es un modo de ver las cosas que nos permite vivir humanamente, es decir vivir con sentido. Comprendemos para creer y creemos para comprender, este no es un c\u00edrculo vicioso, sino un c\u00edrculo virtuoso muy estimulante, esa es nuestra propuesta.<\/p>\n<h1><b>Conclusi\u00f3n: los cielos y las criaturas proclaman la grandeza de Dios<\/b><\/h1>\n<p>El que cree, en qu\u00e9 cree, en la b\u00e1sica racionalidad de lo real; que el bien es m\u00e1s fundamental que el mal; que lo inferior debe ser entendido a la luz de lo superior y no al rev\u00e9s; que el sentido presupone el sentido y que \u00e9ste no es una variante de la falta de sentido; que hay verdad m\u00e1s all\u00e1 de la perspectiva subjetiva; que hay algo as\u00ed como la cosa en s\u00ed. Sin Dios no hay verdad m\u00e1s all\u00e1 de la perspectiva subjetiva ni bien m\u00e1s all\u00e1 de mi perspectiva. Si esto es as\u00ed, la ciencia no reemplaza a Dios, m\u00e1s bien, revela que Dios es m\u00e1s asombroso de lo que nunca podr\u00eda haberse imaginado<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a>. El historiador de la ciencia Ernst Peter Fischer escrib\u00eda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>La grandeza de Dios se muestra precisamente en la evoluci\u00f3n y a trav\u00e9s de ella. Con estas caracter\u00edsticas aseguramos la continuidad de la vida que \u00c9l mismo hab\u00eda creado. La idea de evoluci\u00f3n, lejos de desembarazarse de Dios, se lo toma en serio<\/em><a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a>.<\/p>\n<p>Lo que observamos en la creaci\u00f3n evolutiva divina es la verdadera genialidad de un Dios que preserva este mundo de hundirse en el caos y en la nada. Todos hoy d\u00eda somos cient\u00edficos, todos buscamos pruebas de todo. En esta b\u00fasqueda ni la ciencia ni la fe pueden reemplazarse, pero tampoco son \u00e1mbitos totalmente separados. La ciencia describe la realidad, la religi\u00f3n establece el marco de sentido.<\/p>\n<p>En la alta Edad Media el problema del sufrimiento, del azar, de la providencia y de la finalidad \u00faltima se basaban en la doctrina cristiana vehiculada por el pensamiento de Arist\u00f3teles. Hoy el universo ya no se nos presenta como fijo, sino en continuo devenir, no se presenta como acabado sino haci\u00e9ndose, no se presenta como un mecanismo sino como una realidad abierta a la novedad, donde lo aleatorio tiene cabida y donde todo se va desplegando desde un origen com\u00fan. Todo el universo participa de una misma narraci\u00f3n que se extiende durante miles de millones de a\u00f1os, d\u00e1ndose una \u00edntima afinidad de todos los seres. Un mundo abierto resultado de una evoluci\u00f3n c\u00f3smico-biol\u00f3gica a partir del Big-Bang con tendencias hacia la organizaci\u00f3n cada vez m\u00e1s compleja en la que se observa una interacci\u00f3n de todas sus partes. Se trata de una nueva manera de ver la realidad y de vernos a nosotros mismos. Un proceso que lleva desde la formaci\u00f3n de los primeros n\u00facleos at\u00f3micos a la emergencia de la mente, pasando por la formaci\u00f3n de las estrellas y de los planetas y por el surgimiento de la vida. Nuestra esencia est\u00e1 enraizada en la \u00edntima estructura del universo. La materia ha ido dando de s\u00ed lo que no parece tener por s\u00ed. La realidad material tiene una estructura din\u00e1mica, en palabras de Xavier Zubiri, en la que surge lo nuevo desde una potencialidad que parece no provenir de ella misma, un <em>dar de s\u00ed<\/em> de lo que no tiene <em>por s\u00ed<\/em><a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a>.<\/p>\n<p>El hecho de insertar la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica dentro del marco de la evoluci\u00f3n c\u00f3smica nos lleva a un universo bi\u00f3filo, pero el hecho de insertar lo mental en el mismo marco, nos lleva a un universo no\u00f3filo. Esto nos llena de total asombro. La vida aparece como un estado din\u00e1mico de la materia y participa del impulso hacia adelante del cosmos. El desarrollo del cosmos tiene un car\u00e1cter de verdadera historia, en la que los sucesos inesperados abren nuevas oportunidades al avance creador, si tuvi\u00e9ramos que buscar una palabra clave dir\u00edamos que la realidad c\u00f3smico-evolutiva es una realidad relacional, la clave est\u00e1 en la relaci\u00f3n. Ya no hablamos de la gran cadena del ser, con una gradaci\u00f3n jer\u00e1rquica, sino del \u00e1rbol del ser y de la vida, desde las ramificaciones e interconexiones. Con parentescos que acontecen a cada paso. No s\u00f3lo es la imagen de un universo est\u00e1tico y mecanicista la que ha sido superada, sino tambi\u00e9n la estrecha visi\u00f3n de un mundo que se genera como una especie de brutal competencia.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos decir que la visi\u00f3n relacional nos habla de un universo cosmo-bio-antropom\u00f3rfico. Lejos de la visi\u00f3n mon\u00e1rquica tradicional <em>Dios ha dotado al universo de una insita capacidad de evoluci\u00f3n por la acci\u00f3n de las fuerzas naturales, haci\u00e9ndolo socio libre de su propia acci\u00f3n. Le ha dado poder de desarrollarse hacia formas nuevas y complejas\u2026 otorgando a la naturaleza el poder de organizarse a s\u00ed misma llam\u00e1ndola a un futuro nuevo e inesperado<\/em><a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a><em>.<\/em> La proximidad a Dios y la autonom\u00eda crecen en proporci\u00f3n directa, o sea, que dependencia y autonom\u00eda no aparecen como contradictorios, sino que aumentan en el mismo grado. Dios no es el tapa-agujeros intervencionista, sino el Creador que act\u00faa como fundamento, sustento y meta de todo el mundo evolutivo, actuando desde el interior, permitiendo que el universo explore todas sus posibilidades.<\/p>\n<p>Ante esta naturaleza que describe la ciencia, y desde la perspectiva del Dios cristiano, uno se siente admirado de la racionalidad, la belleza y la veracidad impresas en el universo. Fij\u00e9monos en un sencillo ejemplo, miremos el c\u00f3digo gen\u00e9tico de un ser vivo y observemos que las propiedades de los nucle\u00f3tidos que forman el ADN y el ARN dependen de ciertas propiedades que son, a su vez, consecuencia de la operaci\u00f3n de las leyes electromagn\u00e9ticas y aspectos de la naturaleza que nos describe la teor\u00eda cu\u00e1ntica. <em>El descubrimiento de esta realidad, <\/em>como dice Polkinghorne, <em>s\u00f3lo es posible mediante la insinuaci\u00f3n de la propia naturaleza, y el creyente puede encontrar aqu\u00ed razones para entender el universo como creaci\u00f3n, cuyo orden e inherente fecundidad son expresi\u00f3n de la mente y de la voluntad del Creador<\/em><a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a>.<\/p>\n<p>En especial, el tercer Big Bang del que habl\u00e1bamos, el surgimiento de lo mental o universo no\u00f3filo, parece inexplicable desde cualquier perspectiva naturalista. Si a esto le unimos las reflexiones que hemos hecho sobre la cosmolog\u00eda y sobre la biolog\u00eda tenemos una invitaci\u00f3n clara a pensar que la mente y la raz\u00f3n no est\u00e1n s\u00f3lo al final del proceso, sino que est\u00e1n en el mismo origen del proceso. Nagel propon\u00eda una lectura pampsiquista de la realidad, sin embargo, su versi\u00f3n de teleolog\u00eda d\u00e9bil nos parece insuficiente desde el punto de vista metaf\u00edsico. La postura te\u00edsta nos ayuda a ver la realidad de un mundo nuevo y nos aporta la base metaf\u00edsica que nos hace comprensible esta misma realidad. Existe la opci\u00f3n de pensar como Dawkins, Weinberg o Hawking, o cualquier otro cientifista ateo, pero sus visiones no nos parecen las m\u00e1s apropiadas ni desde el punto de vista ontol\u00f3gico, ni desde el epistemol\u00f3gico y, por supuesto, mucho menos desde la perspectiva existencial o humana. La realidad no explica a Dios, aunque podamos encontrar indicios de su presencia, pero Dios s\u00ed explica la realidad. Creer para comprender y comprender para creer.<\/p>\n<p>Demos un pasito m\u00e1s en la direcci\u00f3n a la que apunta el cristianismo y el asombro ser\u00e1 a\u00fan mayor: Hemos se\u00f1alado que el concepto clave para comprender el mundo es el concepto de <em>relaci\u00f3n,<\/em> en claves de relaci\u00f3n la misma encarnaci\u00f3n de Cristo es un acontecimiento c\u00f3smico, Cristo lleva en su carne el polvo de las estrellas y los mismos genes procedentes de la evoluci\u00f3n. \u00c9l asume toda la humanidad y todo el mundo visible y material, de ah\u00ed la grandeza de un Dios que se encarna y cuyo significado tiene una dimensi\u00f3n c\u00f3smica<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a>.<\/p>\n<p>Se puede argumentar desde otras propuestas, claro que s\u00ed. La cuesti\u00f3n es presentarlas con esp\u00edritu de di\u00e1logo y atender a los argumentos m\u00e1s que a los presupuestos ideol\u00f3gicos. Desde esa epistemolog\u00eda del riesgo, que reconoce que no existen demostraciones apod\u00edcticas sino interpretaciones m\u00e1s o menos ajustadas a lo que la realidad nos presenta, consideramos que la propuesta te\u00edsta enriquece de modo sustancial la aportaci\u00f3n de la ciencia permitiendo esa comprensi\u00f3n profunda de la realidad. Parafraseando libremente al S\u00f3crates del final de La Apolog\u00eda, diremos que podemos estar equivocados, pero si fuese as\u00ed ser\u00eda es un bello modo de ver y de vivir.<\/p>\n<h5><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Tattersall, I., <em>Los se\u00f1ores de la tierra: la b\u00fasqueda de los or\u00edgenes humanos, <\/em>Pasado y Presente, Barcelona 2012, p. 67.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Rolston III, H., op. cit. p.98.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> L\u00f3pez Corredoira, M., <em>El esp\u00edritu de la materia, <\/em>Naturaleza y Libertad 2013, pp. 133-147, 135.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Ib., pp. 137-138.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Dennett, D., <em>La conciencia, <\/em>S\u00edntesis, Oviedo 2005, en esta obra Dennett habla de la libertad desde la perspectiva del dise\u00f1o, mirados desde el grano grueso ser\u00edamos libres, pero, ahondando en los elementos neurol\u00f3gicos, no lo ser\u00edamos.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Soler Gil, F., <em>La imposible traves\u00eda del naturalismo, entre el dualismo y la irrelevancia de lo mental, <\/em>en Naturaleza y Libertad 2, 2013, pp. 175-190.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Brentano, F., <em>Psicolog\u00eda desde un punto de vista emp\u00edrico, <\/em>Revista Occidente, Madrid 1935.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Chalmers, D., <em>Facing up to the problem of consciousness<\/em>,<\/h5>\n<h5>Journal of Consciousness Studies, 2, 200-219, 1995.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Los qualia son las cualidades subjetivas de las experiencias individuales, por ejemplo, la experiencia que tenemos de un color determinado o del dolor que algunos desde el naturalismo materialista intentan negar pero que nosotros experimentamos cada d\u00eda.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Mora, F., <em>Neurocultura. Una cultura basada en el cerebro, <\/em>Alianza, Madrid 2007.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Arana, J., <em>\u00bfExiste algo as\u00ed como una explicaci\u00f3n neuronal de la conciencia?, <\/em>en Diosdado C., Rodr\u00edguez Valls, F., Arana, J., (ed), <em>Neurofilosof\u00eda, perspectivas contempor\u00e1neas, <\/em>Plaza y Vald\u00e9s, Madrid 2010.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> L\u00fczt, M., <em>Dios.<\/em> <em>Breve historia del eterno, <\/em>Sal Terrae, Santander 2007, p. 147; respecto a la fecha que cita se refiere al famoso argumento de Leibniz en la Monadolog\u00eda en el que demuestra que el pensamiento, la percepci\u00f3n o los sentimientos no pueden explicarse mec\u00e1nicamente como sostienen los materialistas\u2026 \u201c<em>Supongamos\u201d, dec\u00eda Leibniz, que existe una m\u00e1quina cuya estructura\u00a0<\/em><em>produce pensamientos, sentimientos y percepci\u00f3n; imaginemos esa m\u00e1quina ampliada,\u00a0<\/em><em>pero conservando las mismas proporciones, de manera que podamos entrar en ella como\u00a0<\/em><em>si fuera un molino\u2026 \u00bfqu\u00e9 ver\u00edamos all\u00ed? Nada m\u00e1s que unas piezas que se empujan y\u00a0<\/em><em>mueven unas a otras, pero nunca nada que pueda explicar la percepci\u00f3n<\/em>\u201d, Leibniz, W. G.: <em>\u201cMonadolog\u00eda<\/em>\u201d, Pentalfa Oviedo, 1981.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Crick, F., <em>La b\u00fasqueda cient\u00edfica del alma, <\/em>Debate, Madrid 1995, p.3.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Hofstalder, D., <em>Yo soy un extra\u00f1o bucle, <\/em>Tusquets, Barcelona 2008, p. 166.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Arana, J., <em>\u00bfY qu\u00e9 es una m\u00e1quina?, <\/em>Biblioteca nueva, Madrid 2011, p. 25.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> G\u00f3mez, P., <em>Hacia una concepci\u00f3n antropol\u00f3gica desde el enfoque complejo, <\/em>en Pensamiento, vol. 69 (2013), n\u00ba 261, pp. 713-733.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Ib., p. 718; N\u00fa\u00f1ez Partido, J.P., <em>M\u00e1s que monos y m\u00e1quinas, <\/em>en Pensamiento vol. 69 (2013), n\u00ba 261, pp. 839-854.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> El argumento de A. Platinga en Beilby, J. K. (ed.), <em>Naturalism Defeated?: Essays on Plantinga&#8217;s<\/em> <em>Evolutionary Argument<\/em><\/h5>\n<h5><em>Against Naturalism<\/em>, Cornell University Press,Ithaca 2002. sobre la posibilidad o imposibilidad de naturalizar la epistemolog\u00eda es muy interesante el debate entre Soler Gil, F. J., y Di\u00e9guez Lucena, A., en Naturaleza y Libertad 1, 2012.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Dawkins, R., <em>El gen ego\u00edsta: las bases biol\u00f3gicas de nuestra conducta, <\/em>Salvat, Barcelona 2002<sup>8<\/sup>, p. 25.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Noble, D., <em>La m\u00fasica de la vida: la biolog\u00eda m\u00e1s all\u00e1 del genoma humano, <\/em>Akal, Madrid 2008, p. 13; McGrath, a., en <em>La ciencia desde la fe, <\/em>op. cit. p. 165, realiza un comentario interesante sobre ambos textos.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> En lo que sigue utilizo sobre todo los datos de Valderas, J.M., <em>Neurociencia cognitiva de la religi\u00f3n, <\/em>Estudios Filos\u00f3ficos LXI, (2012), pp. 63-97.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Ballalin, J. et al, <em>The evolution of religion, <\/em>The Collins Fundation Press, Santa Margarita 2008.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Geertz, A. y Markusson, G.I., <em>Religion is natural, atheism is not. On why everibody is both rigth and wrong\u00b4s, <\/em>Religion, 2010, p. 152-165; Bloom, P., <em>Religion is natural, <\/em>Developemental Science, 10, Issue 1, 2007, pp. 147\u2013151.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> En este sentido el estudio determinante fue el proyecto <em>The cognition religi\u00f3n and Theology<\/em> del Institute of Cognitive and Evolutionary for Anthropology de Oxford iniciado por Justin Barret y Roger Trigs en<a href=\"https:\/\/www.icea.ox.ac.uk\/latest\/news\/article\/date\/2009\/11\/the-cognition-religion-and-theology-project\/?cHash=109f0e649c84ca5aa535e5908ccdf83b\"><em>https:\/\/www.icea.ox.ac.uk\/latest\/news\/article\/date\/2009\/11\/the-cognition-religion-and-theology-project\/?cHash=109f0e649c84ca5aa535e5908ccdf83b<\/em><\/a> los resultados pueden consultarse en Trigs, R., <em>Equality Freedom and Religion, <\/em>Oxford University Press, Oxford 2012.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Stark, R., <em>Secularization, RIP<\/em>, Sociology of Religion, 60, 1999, pp. 249-273.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Hern\u00e1ndez-Pacheco Sanz J., <em>Fe y ciencia, propuestas de una definici\u00f3n hermene\u00fatica. El problema de la discontinuidad, <\/em>Naturaleza y Libertad, 5, 2015, pp. 53-66, pp. 65-66.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Ricoeur, P., <em>Fe y filosof\u00eda, <\/em>Prometeo Libros, Buenos Aires 2008, pp. 62-63.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> En <a href=\"http:\/\/ether-wind.narod.ru\/Kelvin_1901\/Kelvin_1901.pdf\">http:\/\/ether-wind.narod.ru\/Kelvin_1901\/Kelvin_1901.pdf<\/a><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Ortega y Gasset, J., <em>\u00bfQu\u00e9 es filosof\u00eda?, <\/em>en Obras Completas, Vol. VII, Alianza, Madrid 1983, p. 323.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> McCabe, H., y Davies B., <em>Good and Creation, <\/em>en New Blackfriars , 94, 2013,pp. 385\u2013395.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Omizzolo, A., en <em>Explorar el universo \u00faltimas periferias. Los desaf\u00edos de la ciencia a la teolog\u00eda, <\/em>op. cit. pp. 69-85.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> El universo plano es aquel que puede describirse seg\u00fan la geometr\u00eda euclidiana, la mayor\u00eda de los astrof\u00edsicos piensa que la expansi\u00f3n ser\u00e1 indefinida bien en un big freeze que llevar\u00e1 a una muerte t\u00e9rmica del universo o a un big rip , una especie de desgarramiento provocado por la expansi\u00f3n acelerada, todo se convertir\u00eda en part\u00edculas subat\u00f3micas flotantes; por \u00faltimo se podr\u00eda dar un big crunch todo volver\u00eda a comprimirse en un solo punto. Ocurra lo que ocurra el futuro no parece demasiado halag\u00fce\u00f1o.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Carta de Juan Pablo II a G. V. Coyne, op. cit.; esta idea de Juan Pablo II es tan interesante que el mismo Carl Sagan qued\u00f3 impresionado y la cit\u00f3 en su obra p\u00f3stuma <em>Miles de millones; pensamientos de vida y muerte en la antesala del milenio, <\/em>Ediciones B, Barcelona 1998, p. 189.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Esta idea me viene sugerida por Johnson, E. A., <em>Pregunta a las bestias. Darwin y el Dios del amor, <\/em>Sal Terrae, Santander 2015, p. 11.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Sobre este punto es fundamental la obra de Gadamer, H.-G., <em>Verdad y m\u00e9todo, <\/em>Vol I, S\u00edgueme, Salamanca 1977.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Santo Tom\u00e1s, <em>Summa contra Gentiles, <\/em>2, 4.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Heidegger, M., <em>Ser y Tiempo,<\/em>Trotta, Madrid 2003, par\u00e1grafo 32, pp 172-177.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> Weil, S., <em>First and Last Notebook, <\/em>Oxford University Press, London 1970, p. 147.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> Sobre este seguimos especialmente el cap\u00edtulo 9 de Alister McGrath, <em>La ciencia desde la fe, <\/em>op. cit., titulado <em>Ciencia y fe, dar sentido al mundo, dar sentido a la vida<\/em>, pp. 243-269.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Consolmagno, G. J., <em>La fe de un cient\u00edfico, <\/em>en <em>Explicar el universo \u00faltimas periferias. Los desaf\u00edos de la ciencia a la teolog\u00eda, <\/em>op. cit. pp. 181-197, p. 184.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> Citado en L\u00fctz, M.,<em>Dios.<\/em> <em>Breve historia del eterno, <\/em>op. cit. p. 133.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> Zubiri, X., <em>Estructura din\u00e1mica de la realidad, <\/em>Alianza, Madrid 1989.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> Johnson, E. A., <em>Pregunta a las bestias. Darwin y el Dios del amor, <\/em>op. cit. pp. 155-156.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> Polkinghorne, J. C., <em>Explorar la realidad, <\/em>op. cit. p. 23.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Teilhard de Chardin, P., <em>Himno del Universo, <\/em>Trotta, Madrid 1996.<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><strong>Art\u00edculo elaborado por\u00a0<\/strong><\/em><strong>Juan Jes\u00fas Ca\u00f1ete Olmedo<\/strong><em><strong>, Director del Centro de Estudios Teol\u00f3gicos de Ja\u00e9n, y colaborador de FronterasCTR.<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Juan Jes\u00fas Ca\u00f1ete Olmedo) En dos art\u00edculos anteriores nos hemos referido, primero, a las cuestiones epistemol\u00f3gicas que plantea el di\u00e1logo ciencia\/fe y, segundo, al big bang cosmol\u00f3gico y al big bang biol\u00f3gico. Conocerlos es esencial en este di\u00e1logo. Pero tiene especial importancia el tercer Big Bang, a saber, el surgimiento de lo mental, o &#8230; <a title=\"Por el Big Bang mental la naturaleza nos abre a Dios\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=1182\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Por el Big Bang mental la naturaleza nos abre a Dios\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":1200,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[139],"tags":[221],"class_list":["post-1182","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relacion-entre-ciencia-y-religion","tag-big-bang"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1182","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1182"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1182\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1264,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1182\/revisions\/1264"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1200"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1182"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1182"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1182"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}