{"id":1113,"date":"2017-03-08T07:00:04","date_gmt":"2017-03-08T06:00:04","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=1113"},"modified":"2017-03-07T19:39:16","modified_gmt":"2017-03-07T18:39:16","slug":"teilhard-de-chardin-henri-de-lubac","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=1113","title":{"rendered":"Teilhard de Chardin defendido por Henri de Lubac"},"content":{"rendered":"<p><strong>( Por <u>Leandro Sequeiros<\/u>) El te\u00f3logo jesuita Henri de Lubac dedic\u00f3 varios libros a estudiar y comentar el pensamiento de Pierre Teilhard de Chardin. Es m\u00e1s: defendi\u00f3 p\u00fablicamente a su colega jesuita y amigo, pese a las diferencias en sus concepciones teol\u00f3gicas. En el verano de 2016, en un encuentro celebrado en Lalouvesc (Ard\u00e8che) sobre el pensamiento de Teilhard, el jesuita\u00a0Michel F\u00e9dou tuvo una conferencia in\u00e9dita de la que tenemos un ejemplar. Henri de Lubac recibi\u00f3 el encargo de defender la figura de Teilhard en las sesiones iniciales del Concilio Vaticano II. Resumimos las ideas m\u00e1s importantes.<\/strong><\/p>\n<p>Con ocasi\u00f3n del <a href=\"http:\/\/www.tendencias21.net\/Se-cumplen-100-anos-del-despertar-del-genio-de-Teilhard-de-Chardin_a41617.html\" target=\"_blank\">centenario de los primeros ensayos de Pierre Teilhard de Chardin<\/a>, escritos en el frente de batalla en 1916, tuvo lugar en su tierra, en la Auvernia, un encuentro familiar de los seguidores del jesuita cient\u00edfico y m\u00edstico. En este encuentro (que tuvo lugar en la localidad de Lalouvesc) pronunci\u00f3 una conferencia el jesuita Michel F\u00e9dou sobre las relaciones entre el padre Henri de Lubac y Teilhard de Chardin.<\/p>\n<p>En esta conferencia describe la influencia que ejerci\u00f3 Henri de Lubac para que la verdadera dimensi\u00f3n de \u00abapologeta\u00bb y \u00abmisionero\u00bb de los tiempos modernos de Teilhard de Chardin fuera reconocida tanto por la Iglesia como por las personas que est\u00e1n en b\u00fasqueda. Es una bell\u00edsima presentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El texto nos ha llegado a trav\u00e9s de la red europea de Amigos de Teilhard de Chardin y concede el permiso para su difusi\u00f3n.<\/p>\n<h3><strong>Teilhard de Chardin visto por Henri de Lubac<\/strong><\/h3>\n<p>En la conferencia, el profesor de Teolog\u00eda y jesuita <a href=\"http:\/\/www.jesuites.com\/2014\/01\/les-theologiens-jesuites-michel-fedou\/\" target=\"_blank\">Michel F\u00e8dou<\/a> precisa que \u201cles voy a hablar de Teilhard, no directamente, sino indirectamente, a trav\u00e9s de la obra de un gran te\u00f3logo jesuita del Siglo XX: <a href=\"https:\/\/web.unican.es\/campuscultural\/Documents\/Aula%20de%20estudios%20sobre%20religi%C3%B3n\/2009-2010\/CursoTeologiaHenriDeLubac2009-2010.pdf\" target=\"_blank\">Henri de Lubac<\/a>. En efecto, este hombre ha dedicado mucho tiempo y energ\u00eda para dar a comprender el pensamiento de Teilhard, y ha contribuido enormemente a defenderle contra los que le impugnaron\u201d.<\/p>\n<p>Teilhard hab\u00eda nacido en 1881, y de Lubac en 1896. Entre ellos exist\u00eda por tanto una ligera diferencia de edad: quince a\u00f1os. Sabemos que, desde 1922, Henri de Lubac hab\u00eda conocido algunos escritos de Teilhard; hab\u00eda sido testigo de sus intercambios con otro jesuita, compa\u00f1ero de estudios de Teilhard, el padre Augusto Valensin. De Lubac hab\u00eda mantenido contactos con el mismo Teilhard entre 1922 y 1926, y tambi\u00e9n hab\u00eda mantenido correspondencia con \u00e9l; adem\u00e1s entre 1946 y 1949, con la ayuda de Monse\u00f1or <a href=\"https:\/\/fr.wikipedia.org\/wiki\/Bruno_de_Solages\" target=\"_blank\">Bruno de Solages<\/a>, rector del Instituto Cat\u00f3lico de Toulouse, revis\u00f3 el texto de \u201c<em>El fen\u00f3meno<\/em> <em>humano<\/em>\u201d. Por \u00faltimo, de Lubac y Teilhard se hab\u00edan visto detenidamente durante la \u00faltima visita de \u00e9ste a Francia, en el mes de agosto de 1954, menos de un a\u00f1o antes de su muerte. El Padre Henri de Lubac recuerda m\u00e1s tarde, de este modo, este \u00faltimo encuentro.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abTengo a\u00fan muy presente en la memoria esta larga entrevista de agosto de 1954, en el \u00faltimo viaje del Padre Teilhard en Par\u00eds, durante el cual, solos nosotros dos durante toda una jornada, hab\u00edamos discutido libremente. Hab\u00edan pasado casi cinco a\u00f1os sin que hubi\u00e9ramos tenido intercambios directos, por razones que me hab\u00edan hecho interrumpir tambi\u00e9n varias otras correspondencias. Volv\u00edamos a ser como antes, y pese a la diferencia de edad, de conocimientos, de \u00e1mbito de estudio; \u00fanicamente por su generosidad en el grupo, le hac\u00eda ser un amigo muy pr\u00f3ximo de todos. Entre dos momentos a veces dolorosos, incluso angustiosos, hab\u00eda recuperado completamente (bajo el cielo parisino) su juventud y una moderada alegr\u00eda; hablaba de sus grandes deseos, se interesaba a los trabajos de los dem\u00e1s; su conversaci\u00f3n era viva, con una especie de sabidur\u00eda grave y modesta. Me hab\u00eda emocionado y desde entonces sent\u00ed de una forma contundente, el contraste que hab\u00eda entre el verdadero Teilhard y el retrato resultante de una notoriedad p\u00f3stuma no siempre en la direcci\u00f3n correcta. Todo esto me obligaba a ponerme a trabajar\u00bb<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[i]<\/a><\/p>\n<h3><strong>\u00abTodo esto me obligaba a trabajar\u00bb <\/strong><\/h3>\n<p>De hecho, tras la muerte de Teilhard en 1955, y sobre todo durante el Concilio Vaticano II, el Padre Henri de Lubac trabaj\u00f3 intensamente sobre la obra de Teilhard. En primer lugar \u201cquisiera contar -prosigue F\u00e8dou- c\u00f3mo el Padre de Lubac ha realizado este trabajo en circunstancias muy dif\u00edciles. A continuaci\u00f3n, en una segunda parte, tratar\u00e9 de decir lo que, en profundidad, pone de relieve la comuni\u00f3n de pensamiento entre estas dos grandes figuras que fueron el Padre y de Lubac y el Padre Teilhard de Chardin\u201d.<\/p>\n<h1><b>Las obras de Henri de Lubac sobre Pierre Teilhard de Chardin<\/b><\/h1>\n<p>Huelga decir que, en apariencia al menos, de Lubac no deb\u00eda estar particularmente inclinado a interesarse por la obra de Teilhard. En efecto, a diferencia de su colega jesuita, Henri de Lubac no era de formaci\u00f3n cient\u00edfica. Hab\u00eda frecuentado muy a menudo el estudio de los textos de los Padres de la Iglesia y de los te\u00f3logos medievales, mientras que Teilhard (salvo la formaci\u00f3n que hab\u00eda recibido durante sus estudios de Teolog\u00eda) conoc\u00eda muy poco a estos autores y se ocup\u00f3 m\u00e1s bien de las nuevas cuestiones que plantea el desarrollo de las ciencias de la naturaleza en la \u00e9poca moderna.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.sigueme.es\/libros\/budismo-y-cristianismo.html\" target=\"_blank\">De Lubac hab\u00eda analizado detenidamente el budismo<\/a> y le hab\u00eda dedicado tres libros, reconociendo ciertamente sus divergencias sustanciales con el cristianismo. Pero consideraba, no obstante, que era un \u00abhecho espiritual\u00bb de gran alcance en la historia humana; Teilhard, por su parte, privilegiaba la aventura del Occidente moderno y las conquistas de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Pero, sin duda, difer\u00edan mucho m\u00e1s por su temperamento. Ciertamente que Teilhard era fundamentalmente optimista, era sensible al sufrimiento de los hombres, pero ten\u00eda una confianza espont\u00e1nea en el futuro. No era lo mismo con de Lubac: este estaba preocupado por el futuro, a pesar de tener una esperanza de fondo, y era m\u00e1s proclive a reconocer (por influencia de la teolog\u00eda de San Agust\u00edn) la profundidad del mal en la historia de la humanidad.<a href=\"https:\/\/www.amazon.com\/religion-Teilhard-Chardin-Henri-Lubac\/dp\/B0006BTLXK\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1137 alignright\" title=\"theilhard de chardin\" src=\"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/03\/Captura-de-pantalla-2017-03-07-a-las-15.39.13.png\" width=\"209\" height=\"318\" srcset=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/03\/Captura-de-pantalla-2017-03-07-a-las-15.39.13.png 389w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/03\/Captura-de-pantalla-2017-03-07-a-las-15.39.13-197x300.png 197w\" sizes=\"auto, (max-width: 209px) 100vw, 209px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Sin embargo, es un hecho el que <a href=\"https:\/\/teilhard.com\/2013\/05\/29\/orthdoxy-of-teilhard-de-chardin-part-vi-henri-de-lubac\/\" target=\"_blank\">Henri de Lubac ha dedicado varios escritos principales sobre el pensamiento teilhardiano<\/a>. Hay que se\u00f1alar la importancia que le reconoce en 1936 Monse\u00f1or Bruno de Solages escribiendo: \u201cEs necesario que nos pongamos de acuerdo para dar a conocer, mediante las modificaciones necesarias, el pensamiento desarrollado por Teilhard en sus escritos\u201d<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[ii]<\/a>.<\/p>\n<p>Sin embargo, los tiempos no eran propicios, y no lo ser\u00edan m\u00e1s propicios entre los a\u00f1os 1940 y 1950. Y esto no solo debido a las cr\u00edticas formuladas contra Teilhard, sino tambi\u00e9n porque el propio Henri de Lubac era objeto de sospecha a ra\u00edz de su obra <a href=\"https:\/\/www.cairn.info\/revue-des-sciences-philosophiques-et-theologiques-2001-2-page-299.htm\" target=\"_blank\">\u201c<em>Surnaturel<\/em>\u201c<\/a> (se le prohibi\u00f3 incluso de ejercer la ense\u00f1anza en 1950).<\/p>\n<p>Ciertamente, tras la muerte de Teilhard, sus dos obras importantes \u201d<em>El Fen\u00f3meno<\/em> <em>humano\u201d y el<\/em> <em>\u201cMedio divino\u201d<\/em> <a href=\"http:\/\/www.bubok.es\/libros\/239044\/AMIGOS-DE-TEILHARD-EN-ESPANA-Aproximacion-historica\" target=\"_blank\">no tardaron a publicarse en Francia (una en 1955 y otra en 1957) y despu\u00e9s en castellano<\/a>; pero estas publicaciones eran posibles por el mero hecho de que <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Pierre_Teilhard_de_Chardin\" target=\"_blank\">Jeanne Mortier<\/a>, colaboradora y Secretaria de Teilhard, fue elegida por \u00e9ste la heredera de aquella parte de su obra in\u00e9dita que fue llamada \u00abno cient\u00edfica\u00bb.<\/p>\n<p>Por su parte, escribe el Padre de Lubac en 1955, \u00abla Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas no quer\u00eda ni pod\u00eda asumir la responsabilidad de publicar otros textos de Teilhard que \u201cde textes choisis\u00bb, es decir, \u201ctextos escogidos\u201d, \u00ablo que era por lo menos imposible\u00bb<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[iii]<\/a>. Es m\u00e1s, los jesuitas no ten\u00edan autorizaci\u00f3n para escribir sobre Teilhard. Pero hacia 1957 o 1958 Henri de Lubac fue invitado a las jornadas teilhardianas en la Mancha a <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Centre_culturel_international_de_Cerisy-la-Salle\" target=\"_blank\">C\u00e9sisy-la-Salle<\/a>. Y tuvo que hacer entonces una \u00abconferencia improvisada\u00bb.<\/p>\n<p>En los d\u00edas siguientes, redact\u00f3 un peque\u00f1o texto que titul\u00f3 \u00abDel buen uso de \u00ab<em>El Medio divino\u00bb<\/em>\u00bb. Su texto fue multicopiado sin su consentimiento. A continuaci\u00f3n, un poco m\u00e1s tarde, un art\u00edculo an\u00e1logo (redactado por el Padre de Lubac, pero firmado por el padre d\u2019Oncieu) se public\u00f3 en el <a href=\"https:\/\/books.google.es\/books?id=GSV0OrLyEX0C&amp;pg=PA280&amp;lpg=PA280&amp;dq=Oncieu+JEC&amp;source=bl&amp;ots=elbZMGEHjb&amp;sig=rfvyYM3Kt2t2MBDqEdcSsJA-J10&amp;hl=es&amp;sa=X&amp;ved=0ahUKEwjW_ZeK0JTRAhXGExoKHeUmC-AQ6AEIHjAA#v=onepage&amp;q=Oncieu%20JEC&amp;f=false\" target=\"_blank\">Bolet\u00edn de la Juventud Estudiante Cat\u00f3lica (JEC) parisina<\/a>.<\/p>\n<p>Esta, escribir\u00e1 posteriormente el P. de Lubac, \u00abfue la \u00fanica infracci\u00f3n de la ley del silencio bajo la cual yo viv\u00eda\u00bb<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[iv]<\/a>. Pero hay una cosa que es segura: Henri de Lubac deseaba cada vez m\u00e1s (como lo pensaba Monse\u00f1or de Solages) que la obra de Teilhard pudiera estar accesible al p\u00fablico de manera equitativa.<\/p>\n<p>Es preciso destacar adem\u00e1s que esta necesidad, en su opini\u00f3n, no era necesaria simplemente para poder defender a Teilhard contra los cargos injustos, sino tambi\u00e9n por hecho de que, parad\u00f3jicamente, el \u00e9xito de Teilhard crec\u00eda mucho y que era \u00abpeligroso\u00bb correr el riesgo de que se estableciera una \u00abinterpretaci\u00f3n profundamente err\u00f3nea de Teilhard\u00bb<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\">[v]<\/a>.<\/p>\n<h2><strong>\u00abPero de golpe, al comienzo del verano 1961, todo cambi\u00f3\u00bb<\/strong><\/h2>\n<p>Seg\u00fan el padre F\u00e8dou, el Padre provincial jesuita de Henri de Lubac, el Padre Arminjon (que el 23 de abril le hab\u00eda recordado la prohibici\u00f3n de escribir sobre Teilhard) le llama y le dice en substancia:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abSe escribe en todas partes, en todos los sentidos, por y contra Teilhard; se dice todo tipo de mentiras sobre \u00e9l. La Compa\u00f1\u00eda no puede desentenderse de uno de sus hijos. Los cuatro Provinciales de Francia, con la aprobaci\u00f3n del Padre General de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, desean que uno de los jesuitas que lo han conocido y que siguieron el hilo de su pensamiento aporte su testimonio. De hecho, ya no hay ninguno que siga vivo, por lo que le hemos designado a usted. Por consiguiente, p\u00f3nganse de inmediato al trabajo. En la medida de lo posible lib\u00e9rese de cualquier otra ocupaci\u00f3n y h\u00e1galo r\u00e1pidamente\u00bb<a href=\"#_edn6\" name=\"_ednref6\">vi]<\/a>.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 este cambio en la actitud de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas hacia Teilhard a principios del verano de 1961? Seg\u00fan F\u00e8dou, esto se debe probablemente a la nueva atm\u00f3sfera que se instala en una serie de esp\u00edritus en v\u00edsperas del Concilio Vaticano II. El P. de Lubac hab\u00eda sido nombrado consultor teol\u00f3gico de la comisi\u00f3n preparatoria. En el marco de esta Comisi\u00f3n, desarroll\u00f3 una \u00abextensa defensa\u00bb por escrito y de palabra, \u00abal grupo de te\u00f3logos que exig\u00eda la condena expl\u00edcita del Padre Teilhard por el Concilio y de Lubac resaltaba los contrasentidos enormes en la interpretaci\u00f3n de su pensamiento\u00bb<a href=\"#_edn7\" name=\"_ednref7\">vii]<\/a>.<\/p>\n<p>Ciertamente, la Comisi\u00f3n teol\u00f3gica preparatoria del Concilio Vaticano II estaba constituida mayoritariamente por expertos que ten\u00edan una mentalidad cerrada a la evoluci\u00f3n de la Iglesia y de la teolog\u00eda. No obstante, un viento nuevo comenz\u00f3 de levantarse en los meses anteriores a la apertura del Concilio. En este contexto de inicio de cambio cuando los jesuitas invitaron al Padre de Lubac que escribiera sobre su colega jesuita.<\/p>\n<p>El Padre Henri de Lubac empez\u00f3 de inmediato a trabajar y escribir por lo que en algunos meses pudo publicar su libro m\u00e1s documentado y profundo sobre Teilhard. La obra llevaba el t\u00edtulo \u201c<a href=\"https:\/\/www.researchgate.net\/publication\/31736396_El_pensamiento_religioso_del_padre_Pierre_Teilhard_de_Chardin_H_de_Lubac_advertencia_de_J_Aguirre_tr_por_Cesar_Alonso_de_los_Rios\" target=\"_blank\"><em>El pensamiento religioso del Padre Teilhard de<\/em> <em>Chardin\u201d<\/em><\/a> y apareci\u00f3 en franc\u00e9s en la primavera de 1962<a href=\"#_edn8\" name=\"_ednref8\">[viii]<\/a>. Esta obra se difundi\u00f3 muy r\u00e1pidamente; pero enseguida provoc\u00f3 el clamor del Santo-Oficio\u00a0en contra.<\/p>\n<p>Henri de Lubac escribir\u00e1 m\u00e1s tarde a este respecto:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abSeg\u00fan\u00a0una indicaci\u00f3n que me ha facilitado una persona enviada por el Padre Lamalle, archivero de nuestra Curia Generalicia, <a href=\"http:\/\/padrepioandchiesaviva.com\/uploads\/Vat._II_dietro_front_sp.pdf\" target=\"_blank\">Monse\u00f1or Parente<\/a> solicit\u00f3 la puesta en el \u00cdndice de libros prohibidos de los escritos de Teilhard. Algunos consultores del Santo Oficio sosten\u00edan la tesis contraria, y el asunto hab\u00eda sido sometido a Juan XXIII, que dijo que no. De ah\u00ed las medidas que fueron adoptadas. En p\u00fablico, hubo un \u201cmonitum\u201d, con unas f\u00f3rmulas no muy claras\u00bb<a href=\"#_edn9\" name=\"_ednref9\">[ix]<\/a>.<\/p>\n<p>De hecho, un <a href=\"http:\/\/infocatolica.com\/blog\/razones.php\/1007281142-advertencia-acerca-de-los-esc\" target=\"_blank\">\u00abmonitum\u00bb sobre las obras de Teilhard<\/a> fue promulgado a finales del mes de junio de 1962; que dec\u00eda as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab<strong><em>Sagrada Congregaci\u00f3n del Santo Oficio. <\/em><\/strong>Varias obras del P. Pierre Teilhard de Chardin, algunas de las cuales fueron publicadas en forma p\u00f3stuma, est\u00e1n siendo editadas y est\u00e1n obteniendo mucha difusi\u00f3n. Prescindiendo de un juicio sobre aquellos puntos que conciernen a las ciencias positivas, es suficientemente claro que las obras arriba mencionadas abundan en tales ambig\u00fcedades e incluso errores serios, que ofenden a la doctrina cat\u00f3lica. Por esta raz\u00f3n, los eminent\u00edsimos y reverend\u00edsimos Padres del Santo Oficio exhortan a todos los Ordinarios, as\u00ed como a los superiores de institutos religiosos, rectores de seminarios y presidentes de universidades, a proteger efectivamente las mentes, particularmente de los j\u00f3venes, contra los peligros presentados por las obras del P. Teilhard de Chardin y de sus seguidores. <em>Dado en Roma, en el palacio del Santo Oficio, el d\u00eda 30 de junio de 1962<\/em>\u00bb<a href=\"#_edn10\" name=\"_ednref10\">[x]<\/a>.<\/p>\n<p>El 28 de junio, el Padre Juan Bautista Janssens \u2014superior general de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas\u2014 hizo saber al propio Padre de Lubac que la reedici\u00f3n y la traducci\u00f3n de su libro estaban prohibidos. Pero precisaba que \u00e9l no era m\u00e1s que un intermediario; y poco despu\u00e9s, en una carta de 27 de agosto de 1962, escribi\u00f3 al Padre de Lubac que, en el fondo, se solidarizaba plenamente con \u00e9l. Y a continuaci\u00f3n escribi\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abEstoy totalmente de acuerdo con usted. Su libro constituye un primer an\u00e1lisis muy importante de la labor del Padre Teilhard. Incluso en el esp\u00edritu del \u201cmonitum\u201d existe una \u00abadvertencia\u00bb contra las extrapolaciones posibles del pensamiento del Padre, que no fueran conformes a la doctrina de la Iglesia. Considero que su libro es \u00fatil para la Iglesia y para la verdad. Por esta raz\u00f3n he querido que sea publicado. No he de lamentar esta decisi\u00f3n\u00bb<a href=\"#_edn11\" name=\"_ednref11\">[xi]<\/a>.<\/p>\n<p>El P. de Lubac comenta:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab\u00a1Nunca me hab\u00eda llegado tal cosa de Roma! Por su gran honradez, el Padre Janssens cuando hubo descubierto que hab\u00eda discrepancias entre el Santo-Oficio y el Papa, hab\u00eda tomado abiertamente partido por \u00e9ste. Desde 1961 su actitud hab\u00eda cambiado\u00bb<a href=\"#_edn12\" name=\"_ednref12\">[xii]<\/a>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1143 alignleft\" title=\"El drama del humanismo ateo\" src=\"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/03\/Captura-de-pantalla-2017-03-07-a-las-15.42.34.png\" width=\"244\" height=\"370\" srcset=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/03\/Captura-de-pantalla-2017-03-07-a-las-15.42.34.png 573w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/03\/Captura-de-pantalla-2017-03-07-a-las-15.42.34-198x300.png 198w\" sizes=\"auto, (max-width: 244px) 100vw, 244px\" \/>Pero es preciso tener en cuenta que no todo estaba a\u00fan ganado. Debido a la prohibici\u00f3n de traducir su libro, el Padre de Lubac tuvo que romper varios contratos que hab\u00eda suscrito con el extranjero. Por el contrario, ten\u00eda a\u00fan derecho a escribir sobre Teilhard. Ya en 1961 se hab\u00eda publicado en la revista <em>\u201cArchivos de Filosof\u00eda<\/em>\u201d los <a href=\"http:\/\/www.editions-beauchesne.com\/product_info.php?cPath=68_117&amp;products_id=608\" target=\"_blank\">escritos intercambiados anta\u00f1o entre Maurice Blondel y el Padre Teilhard<\/a>.<\/p>\n<p>Posteriormente, a medida que se abr\u00eda la posibilidad de la libertad de publicaci\u00f3n, los trabajos del P. de Lubac se ampliaron. Fueron, por una parte, los trabajos de edici\u00f3n de las obras de Teilhard. En efecto, se publicaron muchas cartasde Teilhard, como las contenidas en<em> Cartas de Egipto<\/em> (en 1963), y <em>Cartas de Hastings y Par\u00eds<\/em> (en 1965). Y en colaboraci\u00f3n con Monse\u00f1or de Solages, los <em>Escritos del tiempo de guerra<\/em> (tambi\u00e9n en 1965). Y por \u00faltimo, algunos a\u00f1os despu\u00e9s<a href=\"https:\/\/www.researchgate.net\/publication\/31806619_CARTAS_INTIMAS_A_AUGUSTO_VALENSIN_BRUNO_DE_SOLAGES_HENRI_DE_LUBAC_1919-1955_PIERRE_TEILHARD_DE_CHARDIN_TR_X_MENDIGUREN\" target=\"_blank\">, <em>Las cartas \u00edntimas<\/em> de Teilhard<\/a> al Padre Auguste Valensin, a Monse\u00f1or Bruno de Solages y a \u00e9l mismo (en 1973).<\/p>\n<p>Especialmente (adem\u00e1s de numerosas conferencias que dio en diferentes sitios), De Lubac fue redactor durante el Concilio de un nuevo libro, m\u00e1s breve que su primer libro: <a href=\"https:\/\/books.google.es\/books?id=GSV0OrLyEX0C&amp;pg=PA460&amp;lpg=PA460&amp;dq=La+oraci%C3%B3n+del+Padre+Teilhard+de+Chardin+Lubac&amp;source=bl&amp;ots=elbZMFEFda&amp;sig=r4xisRfa26kgpeWHdMr-sdACzlo&amp;hl=es&amp;sa=X&amp;ved=0ahUKEwj-jZntqZTRAhUDtxoKHfCdBrQQ6AEIRzAM#v=onepage&amp;q=La%20oraci%C3%B3n%20del%20Padre%20Teilhard%20de%20Chardin%20Lubac&amp;f=false\" target=\"_blank\">\u201c<em>La oraci\u00f3n del Padre Teilhard de Chardin\u201d<\/em><\/a> (que apareci\u00f3 en 1964).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del Concilio tambi\u00e9n public\u00f3 de Lubac algunos art\u00edculos sobre Teilhard adem\u00e1s de tres libros: un p<br \/>\neque\u00f1o libro titulado <em>Teilhard<\/em> <em>Misionero y apologeta<\/em> (publicado en 1966); un comentario del poema de Teilhard <em>El eter<br \/>\n<\/em><em>no<\/em> <em>femenino<\/em>, seguido de <em>Teilhard y nuestro tiempo<\/em> (en 1968). Por \u00faltimo, un \u00faltimo libro titulado <em>Teilhard p\u00f3stumo<\/em>.<em> Reflexiones y recuerdos (en 1977), <\/em>en el que el Padre de Lubac se esfuerza en corregir algunos errores de interpretaci\u00f3n respecto a la obra de Teilhard.<em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>No podemos m\u00e1s que estar impresionados por la <a href=\"https:\/\/teilhard.com\/2013\/05\/29\/orthdoxy-of-teilhard-de-chardin-part-vi-henri-de-lubac\/\" target=\"_blank\">cantidad y la calidad de todos estos trabajos sobre Teilhard que ha hecho el Padre de Lubac<\/a>. El Padre de Lubac m\u00e1s tarde dir\u00e1 \u00abque le tomaron mucho tiempo\u00a0(una docena de a\u00f1os)\u00bb\u00a0y que, adem\u00e1s \u00able acarrearon muchos problemas\u00bb<a href=\"#_edn13\" name=\"_ednref13\">[xiii]<\/a>. Curiosamente, a\u00f1ade que a pesar de ello, estos trabajos no le apasionaban&#8230;<\/p>\n<h2><strong>La empat\u00eda de Henri de Lubac con Teilhard <\/strong><\/h2>\n<p>El Padre de Lubac concluye que hubiera querido favorecer otros estudios m\u00e1s en relaci\u00f3n con sus centros de inter\u00e9s. Sin embargo, \u00bfhubiese dedicado tantas fuerzas y energ\u00eda para escribir sobre Teilhard y publicar sus cartas si no hubiera sido por unas motivaciones profundas? Varios factores pueden contribuir a explicar la atenci\u00f3n que el Padre de Lubac ha puesto para ayudar a su colega. Recordemos en primer lugar un hecho: de Lubac y Teilhard fueron uno y otro movilizados en la primera guerra mundial, y cabe pensar que la experiencia vivida entonces en esta acci\u00f3n (en sus cartas de la \u00e9poca de la guerra hablan de ello) los ha llevado a mantener relaciones de estima y amistad.<\/p>\n<p>Hay que destacar otro hecho: uno y otro entraron en la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas y cualesquiera que sean sus diferencias de temperamento y de centros de inter\u00e9s, fueron llevados a compartir una misma experiencia espiritual de fondo, esta misma que hab\u00eda adoptado Ignacio de Loyola y que se destac\u00f3, entre otras cosas, por el deseo de servir a Dios, pr la promesa de seguir el Cristo en el centro del mundo, as\u00ed como por la fidelidad con la Iglesia. Sin duda el Padre de Lubac ten\u00eda una raz\u00f3n m\u00e1s espec\u00edfica para interesarse por la obra de su amigo: porque su pensamiento hab\u00eda experimentado un infortunio comparable al suyo: el hecho de que Teilhard hubiera sido condenado por heterodoxo y que el Padre de Lubac tambi\u00e9n tuviera la misma imputaci\u00f3n en 1950 aproximadamente.<\/p>\n<p>Por estas razones puede comprenderse que el Padre de Lubac (que ya conoc\u00eda una determinada forma de rehabilitaci\u00f3n como consecuencia de su nombramiento en la Comisi\u00f3n Teol\u00f3gica preparatoria del Concilio) haya tomado en serio la tarea de defender la obra teilhardiana en la medida en que le parec\u00eda injustamente impugnada. No hay que olvidar, por \u00faltimo, el testimonio del Padre de Lubac sobre las cualidades personales que reconoc\u00eda a Teilhard y sobre la relaci\u00f3n de amistad que le vinculaba a \u00e9l<a href=\"#_edn14\" name=\"_ednref14\">[xiv]<\/a>. Todas estas consideraciones han tenido sin duda mucha importancia, pero no bastan para ilustrar la importancia del trabajo realizado por el Padre de Lubac sobre los escritos de su amigo mayor que \u00e9l. Quiero demostrar que esta importancia se comprende mejor, por una profunda comuni\u00f3n en el pensamiento y en la fe, tal como se desprende de una comparaci\u00f3n entre sus obras respectivas.<\/p>\n<h1><b>Comuni\u00f3n en el pensamiento y en la fe entre De Lubac y Teilhard<\/b><\/h1>\n<p>Prosigue el Padre F\u00e8dou: \u00abMe\u00a0quedar\u00e9 con tres cuestiones principales que permiten verificar la comuni\u00f3n de pensamiento y de fe: la catolicidad, la relaci\u00f3n entre lo natural y lo sobrenatural, y la m\u00edstica\u00bb<a href=\"#_edn15\" name=\"_ednref15\">[xv]<\/a>.<\/p>\n<h2><strong>En primer lugar, la catolicidad<\/strong><\/h2>\n<p>El primer libro del Padre de Lubac, publicado en 1938, se titulaba <a href=\"http:\/\/www.ediciones-encuentro.es\/libro\/catolicismo.html\" target=\"_blank\"><em>Catolicismo<\/em><\/a><em>. <\/em>Este libro pone de manifiesto que el cristianismo no deber\u00eda entenderse como una religi\u00f3n puramente individual, desinteres\u00e1ndose de la historia humana. Se subraya el car\u00e1cter profundamente \u00absocial\u00bb o mejor dicho, \u00abCat\u00f3lico\u00bb, junto con la dimensi\u00f3n hist\u00f3rica. Esto da lugar a unas implicaciones para la existencia de los cristianos, sujetos a la condici\u00f3n parad\u00f3jica de disc\u00edpulos que est\u00e1n en el mundo sin ser del mundo<a href=\"#_edn16\" name=\"_ednref16\">[xvi]<\/a>. Vemos que el Padre de Lubac encontr\u00f3 en la obra de Teilhard una expresi\u00f3n de este mismo pensamiento. De Lubac escribi\u00f3, en este sentido, estas l\u00edneas:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abEl Padre Teilhard de Chardin, habi\u00e9ndose dado cuenta de las r\u00e1pidas transformaciones de nuestro tiempo antes que la mayor\u00eda de sus contempor\u00e1neos y en mayor medida que ninguno de ellos, [&#8230;], identific\u00f3 como el peligro supremo para el Catolicismo de nuestros d\u00edas un repliegue endurecido, esterilizante, bajo el cual, el Catolicismo dejar\u00eda de aparecer como lo que es en realidad en cualquier momento y por cualquier persona: la verdad de la vida, \u00abla respuesta inesperada a la cuesti\u00f3n que plantea la vida humana\u00bb [&#8230;]. Ciertamente, en su pensamiento, dir\u00e9, al menos te\u00f3ricamente, no pod\u00eda tratarse de enajenaci\u00f3n en nada de la esencia cristiana, sino de perpetuarla, de clarificarla para todos\u00bb<a href=\"#_edn17\" name=\"_ednref17\">[xvii]<\/a>.<\/p>\n<p>Teilhard, dice el Padre de Lubac, llama a \u00abun rejuvenecimiento del cristianismo inmortal\u00bb. En su opini\u00f3n, es el problema \u00abhumanista\u00bb que se encuentra ahora \u00abcompletamente renovado\u00bb. As\u00ed pues es necesario un nuevo esfuerzo para encontrarle una \u00absoluci\u00f3n cristiana\u00bb<a href=\"#_edn18\" name=\"_ednref18\">[xviii]<\/a>, y es por medio de la doctrina del \u00abCristo-universal\u00bb como se llevar\u00e1 a cabo la \u00abs\u00edntesis de lo nuevo y de lo antiguo\u00bb<a href=\"#_edn19\" name=\"_ednref19\">[xix]<\/a>. La menci\u00f3n del problema \u00abhumanista\u00bb hace pensar en otro libro importante del Padre de Lubac, <a href=\"http:\/\/rabida.uhu.es\/dspace\/bitstream\/handle\/10272\/11704\/Humanismo_y_cristianismo.pdf?sequence=2\"><em>La tragedia del<\/em> <em>humanismo ateo<\/em><\/a><a href=\"#_edn20\" name=\"_ednref20\">[xx]<\/a>. Seg\u00fan los representantes de este \u00abhumanismo\u00bb (como Feuerbach), para ser realmente humano, el hombre deb\u00eda emanciparse de Dios<a href=\"#_edn21\" name=\"_ednref21\">[xxi]<\/a>. Ahora bien, si Teilhard busca una soluci\u00f3n a este problema, es en un sentido radicalmente cristiano y no desde el punto de vista del humanismo sin Dios, como dicen los intelectuales ateos. El Padre de Lubac se\u00f1ala que la obra teilhardiana ha podido ser mal comprendida cuando trata de este punto. En realidad, explica que:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab[&#8230;] muy lejos de ser una tentaci\u00f3n humana para usurpar la plaza del Creador, la explicaci\u00f3n del universo por el hombre [&#8230;], restableciendo el \u201cvalor \u00fanico humano\u201d en contra de una ciencia materialista o simplemente contra una clasificaci\u00f3n superficial y timorata, constituye, en el pensamiento del Padre Teilhard, as\u00ed como en la realidad de las cosas, una etapa esencial en el camino que lleva o que vuelve a llevar a Dios\u00bb<a href=\"#_edn22\" name=\"_ednref22\">[xxii]<\/a>.<\/p>\n<h2><strong>En segundo lugar, la reflexi\u00f3n profunda del Padre de Lubac sobre las relaciones entre \u201c<em>naturaleza y lo\u00a0<\/em><em>sobrenatural<\/em><\/strong>\u201d<\/h2>\n<p>Esta reflexi\u00f3n aclara en profundidad el inter\u00e9s del Padre de Lubac por la obra de Teilhard. En su opini\u00f3n, ambos parecen coincidir en la justa relaci\u00f3n entre ambos conceptos. Por una parte, Teilhard no hace depender todo del esfuerzo humano, y \u00abno cree [&#8230;] que el ser humano participe naturalmente en la vida Divina\u00bb<a href=\"#_edn23\" name=\"_ednref23\">[xxiii]<\/a>, ya que reconoce plenamente la iniciativa de Dios y no olvida nunca la distinci\u00f3n fundamental entre naturaleza y gracia. Pero por otro lado no ser\u00eda adm<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1149 alignright\" title=\"El misterio de lo sobrenatural\" src=\"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/03\/Captura-de-pantalla-2017-03-07-a-las-15.48.32.png\" width=\"192\" height=\"292\" srcset=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/03\/Captura-de-pantalla-2017-03-07-a-las-15.48.32.png 553w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/03\/Captura-de-pantalla-2017-03-07-a-las-15.48.32-197x300.png 197w\" sizes=\"auto, (max-width: 192px) 100vw, 192px\" \/>isible establecer una separaci\u00f3n entre los dos \u00f3rdenes (como da a entender la hip\u00f3tesis de la \u00abnaturaleza pura\u00bb en la teolog\u00eda neoescol\u00e1stica), y seg\u00fan la percepci\u00f3n del Padre de Lubac la visi\u00f3n teilhardiana rechaza precisamente tal dualidad:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00ab[&#8230;] la gran noog\u00e9nesis a que conduce la historia de la creaci\u00f3n, con sus prolongaciones en la historia de la humanidad, no es, -ni puede ser-, m\u00e1s que una preparaci\u00f3n para el final por el que Dios nos ha hecho y que quiso revelarnos en su Hijo [&#8230;]. Los elementos naturales de este mundo, \u00abque lo sobrenatural reordena hasta hacerlos m\u00e1s y otros\u00bb, \u00abson necesarios para alimentar la operaci\u00f3n de salvaci\u00f3n y facilitarle una materia apropiada; la plenitud sobrenatural de Cristo se basa en una plenitud natural del mundo\u00bb. De una a otra \u00abno existe independencia ni discordancia, sino una subordinaci\u00f3n coherente\u00bb; Por lo tanto, la salvaci\u00f3n est\u00e1 \u00abvinculada a la finalizaci\u00f3n de la Tierra\u00bb y \u00abcualquier unidad natural humana\u00bb tiene el encargo de preparar \u00abla unidad superior<em> in Christo Jesu<\/em>\u00bb<a href=\"#_edn24\" name=\"_ednref24\">[xxiv]<\/a>.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed se tiene que reconocer\u00a0\u00a0 la tesis exacta del Padre de Lubac en \u201c<em>Surnaturel<\/em>\u201d, aunque sea reformulado en un lenguaje teilhardiano. Adem\u00e1s, como el Padre de Lubac hab\u00eda debido tambi\u00e9n justificarse frente a sus detractores que, en nombre del informe as\u00ed establecido entre la naturaleza y lo sobrenatural, le reprochaban de dudar de la gratuidad de este \u00faltimo. En este texto de Lubac se emplea a precisar adem\u00e1s, que esa gratuidad es realmente teilhardiana salvaguardada por la visi\u00f3n de la relaci\u00f3n entre la unidad natural del mundo y la plenitud sobrenatural de Cristo.<a href=\"#_edn25\" name=\"_ednref25\">[xxv]<\/a><\/p>\n<h2><b>En tercer lugar, la comuni\u00f3n en la m\u00edstica cristiana<\/b><\/h2>\n<p>Lo que caracteriza finalmente al m\u00e1ximo, a trav\u00e9s de todos los temas que hemos citado, la comuni\u00f3n de fondo entre ambos pensadores, es su concepci\u00f3n de la m\u00edstica cristiana. Es significativo que, en su libro de 1962, el Padre de Lubac llama especialmente la atenci\u00f3n sobre la importancia de <em>El Medio<\/em> <em>divino<\/em>. Ciertamente habla del <em>Fen\u00f3meno humano<\/em>, pero subraya que es en <em>El Medio Divino<\/em> donde se encuentra \u00abla parte teilhardiana\u201d m\u00e1s \u00edntima de la obra\u201d. En <em>El fen\u00f3meno humano<\/em>, Teilhard pretende construir sus puntos de vista \u00abbas\u00e1ndose en el terreno, celosamente conservado, de la observaci\u00f3n cient\u00edfica objetiva\u00bb. Si bien es cierto que la s\u00edntesis propone un llamamiento a \u00abuna reflexi\u00f3n m\u00e1s amplia\u00bb, sin embargo, Teilhard \u00abse mueve en su totalidad sobre hechos de car\u00e1cter cient\u00edfico\u00bb<a href=\"#_edn26\" name=\"_ednref26\">[xxvi]<\/a>. Como se\u00f1ala el Padre de Lubac, esto es lo que es a la vez su \u00abfuerza\u00bb y su \u00abl\u00edmite\u00bb (un \u00abl\u00edmite\u00bb de entrada deseado y asumido). Sin embargo, ya <em>El fen\u00f3meno humano<\/em> termina con un \u00abep\u00edlogo\u00bb sobre \u201cEl fen\u00f3meno cristiano\u201d. Teilhard invita aqu\u00ed a su lector a considerar un nuevo dato que ciertamente no es deducible de los an\u00e1lisis anteriores y que procede de una fuente alternativa de conocimiento, pero no por ello menos observable como \u00abfen\u00f3meno\u00bb<a href=\"#_edn27\" name=\"_ednref27\">[xxvii]<\/a>. Esta forma de expresi\u00f3n llama la atenci\u00f3n sobre lo que, sin poder invocar la observaci\u00f3n cient\u00edfica, se presenta sin embargo a la observaci\u00f3n en forma de \u00abfen\u00f3meno cristiano\u00bb, clarificando de retorno el \u201cfen\u00f3meno humano\u201d y dejando sugerir la conclusi\u00f3n final.<\/p>\n<p>Ahora bien, <em>El medio divino<\/em>, por su parte, se basa expl\u00edcitamente en la revelaci\u00f3n cristiana. Ciertamente, como lo recuerda el Padre de Lubac, su objetivo est\u00e1 claramente delimitado: no se trata de un \u00abTratado Completo de moral\u00bb ni de un \u00abManual met\u00f3dico de ascesis\u00bb. Tampoco es un Tratado \u00abFilosof\u00eda y Teolog\u00eda de la historia\u00bb, limit\u00e1ndose Teilhard a recordar \u201clas grandes l\u00edneas de la conciencia cristiana a este respecto\u201d.<\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 en el centro del libro es \u00abla existencia personal, en lo m\u00e1s \u00edntimo\u00bb; \u00abse trata del cristiano que cuestiona su actitud interior, ante el mundo y ante Dios\u00bb; \u00abse trata, para cada uno, de su alma\u00bb<a href=\"#_edn28\" name=\"_ednref28\">[xxviii]<\/a>. Pero a trav\u00e9s de su propio objetivo, as\u00ed delimitado, este libro de espiritualidad abre perspectivas enormes \u2014 \u00abno solo c\u00f3smicas, sino divinas y por lo tanto, infinitas\u00bb<a href=\"#_edn29\" name=\"_ednref29\">[xxix]<\/a>. Consciente de la crisis espiritual que atraviesan las conciencias (dadas las variaciones ocurridas en las representaciones corrientes del universo, los descubrimientos sobre la evoluci\u00f3n, el considerable desarrollo de las ciencias y las t\u00e9cnicas, y aun otros fen\u00f3menos), Teilhard quiere socorrer a los cristianos que corren el riesgo de estar obsesionados por la situaci\u00f3n actual hasta punto de desviarse del verdadero Dios, amenazados por la ansiedad, hasta el punto de encerrarse y aislarse de la humanidad viva. Para mostrarles el camino de la verdadera fidelidad, de una manera que tenga en cuenta la nueva situaci\u00f3n y que no sea menos fiel al esp\u00edritu del cristianismo, les comunica que Dios \u00abnecesita superar la crisis en nuestros corazones\u00bb, y les invita a poner toda su esperanza en Cristo<a href=\"#_edn30\" name=\"_ednref30\">[xxx]<\/a>. El Padre de Lubac comenta:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abuna vez m\u00e1s, un cristiano se levanta para anunciar a sus contempor\u00e1neos, partiendo de su propia experiencia, y les dice lo que Jesucristo es para ellos, y lo que es para todos, y que \u00c9l es el \u00fanico, en esta \u00e9poca como siempre, que sea \u00abla Verdad de la Vida\u00bb. Con el lenguaje vehemente de un hombre que vive con intensidad la aventura de su siglo, repite a su manera y no quiere hacer nada m\u00e1s que repetir la eterna lecci\u00f3n de la Iglesia\u00bb. Transmite con un acento apropiado para ser escuchado, la ense\u00f1anza del \u00abcristianismo m\u00e1s tradicional, el del Bautismo, de la Cruz y la Eucarist\u00eda\u00bb. Y demuestra la fuerza intacta, siempre nueva, y siempre creciente como todo lo que crece en el mundo natural, de asimilaci\u00f3n universal\u00bb<a href=\"#_edn31\" name=\"_ednref31\">[xxxi]<\/a>.<\/p>\n<p>El esfuerzo principal del Padre de Lubac en su libro de 1962 es el de llamar la atenci\u00f3n sobre \u00abla parte m\u00e1s \u00edntima\u00bb de la obra teilhardiana que tiene por \u00abcentro de gravedad\u00bb <em>El Medio divino<\/em>. Pues bien, Teilhard escribi\u00f3 en 1917 un peque\u00f1o escrito que era un esbozo de E<em>l Medio divino<\/em> y que se denominaba precisamente <em>El Medio m\u00edstico<\/em><a href=\"#_edn32\" name=\"_ednref32\">[xxxii]<\/a><em>.<\/em> En otro sitio, hab\u00eda hablado de la Fe que transporta los seres humanos \u00abm\u00e1s all\u00e1 de todo lo que ha llegado a ver el ojo humano, o el o\u00eddo ha entendido\u00bb. Y hacia el final de su vida hablaba de \u00abcierto amor de lo invisible\u00bb que nunca hab\u00eda dejado de actuar en \u00e9l<a href=\"#_edn33\" name=\"_ednref33\">[xxxiii]<\/a>. Dice el Padre De Lubac:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abEsta fe y ese amor no se mantuvieron mudos. Se desarrollaron en doctrina espiritual y se convirtieron en el alma, en el principio organizador, en el centro de su pensamiento. \u00abLa M\u00edstica\u00bb, a\u00f1adi\u00f3, es \u00abla Ciencia de las Ciencias\u00bb, ella es el Arte mayor, la \u00fanica potencia capaz de sintetizar las riquezas acumuladas por las otras formas de la actividad humana\u00bb. Es el \u00fanico medio para explorar Lo Real \u00aben su prodigiosa magnitud\u00bb. Tambi\u00e9n \u00abla vibraci\u00f3n m\u00edstica\u00bb es en su opini\u00f3n \u00abinseparable de la vibraci\u00f3n cient\u00edfica\u00bb [&#8230;] No podemos olvidar que, seg\u00fan \u00e9l, \u00abla verdadera ciencia m\u00edstica, la \u00fanica relevante\u00bb, porque es la \u00fanica cuyo inter\u00e9s sea \u00abdefinitivo\u00bb, es \u00abla ciencia de Cristo en todo\u00bb, y esta convicci\u00f3n apremiante finalizaba en esta otra, que Cristo se encuentra en la Iglesia donde vive [&#8230;]\u00bb<a href=\"#_edn34\" name=\"_ednref34\">[xxxiv]<\/a>.<\/p>\n<p>Habida cuenta de la importancia que De Lubac daba en sus propios trabajos a la reflexi\u00f3n sobre la m\u00edstica, podemos comprender su atenci\u00f3n a lo que en Teilhard era similar y reflejaba la misma atenci\u00f3n por la profundidad espiritual de la experiencia humana y cristiana<a href=\"#_edn35\" name=\"_ednref35\">[xxxv]<\/a>. Sin duda es en este mismo tema donde sus escritos (tan diferentes) confluyen \u00edntimamente.<\/p>\n<h1><b>Por \u00faltimo, tres reflexiones&#8230;<\/b><\/h1>\n<p>Para finalizar esta conferencia, el Padre F\u00e8dou presenta unas reflexiones finales a modo de conclusi\u00f3n. \u201cHe intentado argumentar por qu\u00e9 y c\u00f3mo el Padre De Lubac se ha dedicado a dar a conocer la obra de Teilhard de Chardin. Quiero concluir con tres reflexiones que pueden dar a entender los actuales retos del trayecto as\u00ed propuesto\u201d.<\/p>\n<p>Primera consideraci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cEn lo que he expuesto, tenemos un hermoso testimonio de amistad entre dos grandes figuras intelectuales jesuitas del Siglo XX. Una amistad exigente, ciertamente, ya que el Padre de Lubac no ha mostrado una admiraci\u00f3n ingenua o superficial por su amigo mayor que \u00e9l. Seguramente que le ha ayudado a aclarar su pensamiento o su lenguaje y aunque sus escritos hayan contribuido significativamente a defender Teilhard contra sus detractores, no duda a se\u00f1alar en un sitio u otro algunas reservas (por ejemplo, sobre determinados neologismos de Teilhard, incluso algunas lagunas o l\u00edmites de su pensamiento)\u201d.<\/p>\n<p>No obstante, estas reservas son totalmente segundarias, y precisamente no han da\u00f1ado en absoluto la amistad entre ambos jesuitas. Fue una amistad muy eficaz en t\u00e9rminos de pensamiento. Podr\u00eda decirse, por otra parte, lo mismo sobre la amistad que tuvo el Padre de Lubac con otros jesuitas, como el Padre Montcheuil, el Padre Fessard, o el Padre Dani\u00e9lou, adem\u00e1s de otros religiosos, sacerdotes y laicos de su tiempo. La renovaci\u00f3n de la teolog\u00eda cristiana en el siglo XX\u00a0ha sido favorecida ciertamente mediante, entre otras cosas, la calidad de relaciones entre algunos intelectuales de la \u00e9poca, y la relaci\u00f3n entre Teilhard y de Lubac es desde este punto de vista algo de ejemplar.<\/p>\n<p>Es una lecci\u00f3n para nosotros en el d\u00eda de hoy: el trabajo intelectual en la Iglesia no puede ser solitario, tiene que pasar por estos estos lazos profundos que pueden unir a hombres, que pese todas sus diferencias, comparten el deseo de contribuir a la inteligencia de la fe en el mundo de su tiempo y se estimulen mutuamente en el cumplimiento de esta misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Segunda reflexi\u00f3n: a pesar que Teilhard hab\u00eda sido acusado a menudo de heterodoxia antes del Concilio Vaticano II, parece que fue el Padre De Lubac (junto con otros, como Monse\u00f1or Bruno de Solages) quien consigui\u00f3 convencer a otros de la importancia que ten\u00eda su pensamiento y supo demostrar la veracidad de sus orientaciones fundamentales. El trabajo de de Lubac ha sido un \u00e9xito puesto que ha permitido que la obra de Teilhard fuera recibida en el m\u00e1s alto nivel de la Iglesia. Para ello el Padre de Lubac fue de una gran lealtad con sus superiores: \u00abSi se excluye, confiesa \u00e9l, una ligera astucia\u00bb como sucedi\u00f3 con el art\u00edculo publicado en la JEC justo antes del Concilio. Sin eludir las demandas que le llegaban desde arriba, asumi\u00f3 todas sus responsabilidades y aprovech\u00f3 todas las oportunidades que se le daban de expresar y defender las ideas de Teilhard. Por \u00faltimo, sacrific\u00f3 mucho de su tiempo para escribir sobre estos temas (aplazando para ello otros trabajos que, sin duda, ten\u00edan m\u00e1s inter\u00e9s para \u00e9l).<\/p>\n<p>Este gesto es tambi\u00e9n un buen ejemplo para la Iglesia, porque demuestra, entre otras cosas, que debe existir en la Iglesia un espacio para la expresi\u00f3n de una palabra libre y responsable, mientras que \u00e9sta se exprese con respeto y sin otra motivaci\u00f3n que contribuir por su parte a la b\u00fasqueda de la verdad.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo: El Padre De Lubac no solo ha contribuido a dar a comprender mejor el pensamiento de Teilhard, sino que ha contribuido a que se le haga justicia contra quienes le acusaban de herej\u00eda. Es m\u00e1s: De Lubac se\u00f1ala ciertas desviaciones en la interpretaci\u00f3n de los textos de Teilhard que pod\u00edan amenazar (con posterioridad al Concilio), el sentido ortodoxo de su pensamiento. Por ejemplo, cuando algunos hablan del punto Omega, que se pod\u00eda considerar independientemente de Cristo, por quien todo existe y que recapitula todas las cosas en \u00e9l. O bien cuando algunos autores hablan acerca del progreso, comentan que Teilhard hab\u00eda tenido una visi\u00f3n optimista del progreso t\u00e9cnico, sin tener en cuenta los dramas de la historia. O tambi\u00e9n prop\u00f3sito del denominado \u00abpante\u00edsmo\u00bb de Teilhard, (mientras que, en realidad, para Teilhard, no hab\u00eda ninguna fusi\u00f3n o confusi\u00f3n entre Dios y la materia: El Dios de Teilhard era ciertamente un Dios que deb\u00eda ser al t\u00e9rmino de la historia \u00abtodo en todos\u00bb, pero continuaba siendo un Dios personal, y no un elemento indiferenciado del Todo).<\/p>\n<p>Cabe pensar que las advertencias del Padre De Lubac siguen siendo de gran actualidad. Con o sin referencia a Teilhard existe la tentaci\u00f3n de esbozar la unidad del mundo globalizado, como una unidad \u00abhol\u00edstica\u00bb, sin diferenciaci\u00f3n verdadera. Tambi\u00e9n existe la tentaci\u00f3n de sacrificar la persona al Todo, de sacrificar la singularidad de los individuos y el respeto que les corresponde para preferirles l\u00f3gicas puramente colectivas. Todav\u00eda existe la tentaci\u00f3n de alejarse de la esperanza en un Dios personal, como se ve especialmente en espiritualidades de tipo \u00abNew Age\u00bb. A veces estas ideas pueden invocar a Teilhard en su apoyo, pero es un error, y este no es el menor servicio del Padre De Lubac que de haber advertido el peligro de estos desv\u00edos o posibles interpretaciones err\u00f3neas de un determinado teilhardismo.<\/p>\n<p>En definitiva, cualesquiera que sean estas desviaciones, el Padre De Lubac ha reconocido que, en cualquier caso, Teilhard, como \u00abapologeta\u00bb y \u00abmisionero\u00bb moderno, permiti\u00f3 a muchos volver a tomar la senda de la Fe y el acceso a la Iglesia. Es lo que De Lubac ha escrito en estas l\u00edneas de su libro <a href=\"http:\/\/www.treccani.it\/enciclopedia\/henri-de-lubac\/\" target=\"_blank\"><em>Teilhard p\u00f3stumo<\/em><\/a> (1977) que servir\u00e1n como \u00faltima conclusi\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">[Teilhard] \u00abha querido hacer de toda su obra, como hubiera dicho <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Charles_P%C3%A9guy\">P\u00e9guy<\/a>, un \u00abp\u00f3rtico\u00bb, una \u00abentrada\u00bb, creo que es para dar la posibilidad, a muchos de nuestros contempor\u00e1neos, de acceso a la Iglesia (\u2026). M\u00e1s que sus teor\u00edas, las m\u00e1s s\u00f3lidas o las m\u00e1s aventuradas, esto es lo que tendremos que recordar siempre de \u00e9l<a href=\"#_edn36\" name=\"_ednref36\">[xxxvi]<\/a>\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<h5><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[i]<\/a>H. de Lubac <em>Teilhard p\u00f3stumo<\/em>, Cardenal Henri de Lubac, en obras completas, XXVI, Cerf, Par\u00eds, 2008, pp.\u00a0257-258.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[ii]<\/a>-Seg\u00fan H. de Lubac, <em>Memoria sobre la oportunidad de mis escritos<\/em>, obras completas XXXIII, Cerf, Par\u00eds, 2006, p.\u00a0103.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\"><em><strong>[iii]<\/strong><\/em><\/a><em>-Ibid., p.\u00a0104.<\/em><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\"><em><strong>[iv]<\/strong><\/em><\/a><em>-Ib\u00eddem.<\/em><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\">[v]<\/a>-Las palabras de P. de Lubac en una carta remitida en 1960 a Monse\u00f1or Bruno de Solages; V\u00e9ase G. Chantraine y m.-g. Lemaire, op.\u00a0cit., p.\u00a0341.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref6\" name=\"_edn6\"><em><strong>[vi]<\/strong><\/em><\/a><em>-Ib\u00eddem.<\/em><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref7\" name=\"_edn7\"><em><strong>[vii]<\/strong><\/em><\/a><em>-Ibid., p.\u00a0118.<\/em><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref8\" name=\"_edn8\">[viii]<\/a>-Poco despu\u00e9s, en julio de 1962, el P. Pedro Ganne, Dio a Saint-Egr\u00e8ve una sesi\u00f3n sobre el tema \u00abalgunas reflexiones sobre la Fe a partir de las obras del Padre Pierre Teilhard de Chardin\u00a0\u00bb; El texto ha sido publicado (sobre la base de las notas tomadas en esta sesi\u00f3n) en un suplemento a la revista Saint Regis y su misi\u00f3n, La Louvesc, 2016, con un pr\u00f3logo de Monse\u00f1or CL. Dagens y una consideraci\u00f3n adicional de F. Euv\u00e9.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref9\" name=\"_edn9\"><em><strong>[ix]<\/strong><\/em><\/a><em>-Ibid., pp.\u00a0105-106.<\/em><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref10\" name=\"_edn10\">[x]<\/a>-Este monitum fue comentado por el Padre Philippe de la Trinit\u00e9 en el Osservatore Romano; El art\u00edculo, no firmado, criticaba directamente el libro del Padre de Lubac (V\u00e9ase ibid., p.\u00a0106).<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref11\" name=\"_edn11\">[xi]<\/a>-Cita ibid., p.\u00a0106.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref12\" name=\"_edn12\"><em><strong>[xii]<\/strong><\/em><\/a><em>-Ibid., p.\u00a0106.<\/em><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref13\" name=\"_edn13\"><em><strong>[xiii]<\/strong><\/em><\/a><em>-Ibid., p.\u00a0109.<\/em> El Padre de Lubac tuvo una grande oposici\u00f3n, en efecto, con el Arzobispo Andr\u00e9 Combes en un art\u00edculo de 1963; V\u00e9ase G. Chantraine y m.-g. Lemaire, op.\u00a0cit., pp.\u00a0402 y\u00a0ss.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref14\" name=\"_edn14\">[xiv]<\/a>-V\u00e9ase Teilhard p\u00f3stumo, pp.\u00a0257-258 (citado arriba), 336 (donde H. de Lubac menciona \u00abla magnitud de la figura espiritual de Teilhard\u00a0\u00bb) y 342 (\u00ab&#8230; Teilhard, los que lo han conocido lo encuentran extremadamente delicado, con toda disponibilidad para prestar servicio a todos aquellos, conocidos o desconocidos, que se dirig\u00edan a \u00e9l, con una ternura amable y viril hacia sus hermanos, una atenci\u00f3n desinteresada, una \u00abinalterable bondad\u00bb, un hombre que en su oraci\u00f3n, imploraba y obten\u00eda \u00abdulzura\u00bb y \u00abbenignidad\u00bb&#8230;\u00bb).<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref15\" name=\"_edn15\">[xv]<\/a>-Repito aqu\u00ed, al menos en parte, lo que ya he indicado en mi art\u00edculo \u00ab<em>Henri de Lubac lector de Teilhard<\/em>. \u201c<em>Visi\u00f3n<\/em> <em>cient\u00edfica y Experiencia cristiana<\/em>\u201d editado en \u201cGregorianum\u00a0\u201c, 97\/1 (2016), pp.\u00a0101-121.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref16\" name=\"_edn16\">[xvi]<\/a>&#8211; H. de Lubac, <em>Catolicism<\/em>o.<em> Los aspectos sociales del dogma, Par\u00eds 1938 (= or VII, 2003).<\/em><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref17\" name=\"_edn17\"><em><strong>[xvii]<\/strong><\/em><\/a><em>-La oraci\u00f3n&#8230;, p.\u00a0160 (con una cita extra\u00edda de una conferencia pronunciada por Teilhard en 1930 al grupo universitario de Marcel L\u00e9gaut y Jacques Perret).<\/em><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref18\" name=\"_edn18\"><\/a><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref19\" name=\"_edn19\"><\/a><em>18-Ibid., 161;<\/em> H. de Lubac recoge aqu\u00ed los t\u00e9rminos de Teilhard y remite a una carta de este \u00faltimo (29 de octubre de 1949).<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref20\" name=\"_edn20\"><\/a><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref21\" name=\"_edn21\"><\/a>20-H. de Lubac<em>, La tragedia del humanismo ateo<\/em>, Par\u00eds 1944 (= II, 1998).<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref22\" name=\"_edn22\"><em><strong>[xxii]<\/strong><\/em><\/a><em>-La oraci\u00f3n&#8230;, 124-125 (en respuesta a J. Pardo que hab\u00eda asociado a Teilhard Feuerbach);<\/em> H. de Lubac se remite aqu\u00ed a sus observaciones sobre el pensamiento religioso&#8230;, 106-112 y 233-247.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref23\" name=\"_edn23\"><em><strong>[xxiii]<\/strong><\/em><\/a><em>-El pensamiento religioso&#8230;, 169.<\/em><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref24\" name=\"_edn24\"><em><strong>[xxiv]<\/strong><\/em><\/a><em>-Ibid., 175-176 (con varias f\u00f3rmulas extra\u00eddas de Teilhard).<\/em><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref25\" name=\"_edn25\"><em><strong>[xxv]<\/strong><\/em><\/a><em>-Ibid., p.\u00a0177.<\/em> Sobre la visi\u00f3n teilhardiana de las relaciones entre naturaleza y sobrenatural, v\u00e9ase tambi\u00e9n la oraci\u00f3n&#8230;, 166-169.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref26\" name=\"_edn26\"><em><strong>[xxvi]<\/strong><\/em><\/a><em>-El pensamiento religioso&#8230;, 96.<\/em><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref27\" name=\"_edn27\"><em><strong>[xxvii]<\/strong><\/em><\/a><em>-El pensamiento religioso&#8230;, 101.<\/em><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref28\" name=\"_edn28\"><em><strong>[xxviii]<\/strong><\/em><\/a><em>-Ibid., 25-26.<\/em><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref29\" name=\"_edn29\"><em><strong>[xxix]<\/strong><\/em><\/a><em>-Ibid., 26.<\/em><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref30\" name=\"_edn30\"><em><strong>[xxx]<\/strong><\/em><\/a><em>-Ibid., 29-30.<\/em><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref31\" name=\"_edn31\"><em><strong>[xxxi]<\/strong><\/em><\/a><em>-Ibid, 30 (con referencia, en una nota al medio divino, 18 y 25).<\/em><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref32\" name=\"_edn32\">[xxxii]<\/a>-V\u00e9ase ibid., 23.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref33\" name=\"_edn33\">[xxxiii]<\/a>&#8211; Teilhard <em>La fe que opera<\/em> (1918); <em>El coraz\u00f3n de la materia (1950);<\/em> citados por H. de Lubac, 14., ib\u00edd.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref34\" name=\"_edn34\"><em><strong>[xxxiv]<\/strong><\/em><\/a><em>-El pensamiento religioso&#8230;, 14-15 y 16 (con varias f\u00f3rmulas extra\u00eddas de cartas de Teilhard).<\/em><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref35\" name=\"_edn35\">[xxxv]<\/a>-V\u00e9ase, en particular, su estudio \u00ab<em>M\u00edstica y Misterio<\/em>\u00bb, <em>en La m\u00edstica y Las m\u00edsticas<\/em>, Par\u00eds 1965; Revisado y desarrollado en \u201c<em>Teolog\u00edas de Ocasi\u00f3n<\/em>, Par\u00eds 1984, 37-76.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ednref36\" name=\"_edn36\"><em><strong>[xxxvi]<\/strong><\/em><\/a><em>-\u201cTeilhard p\u00f3stumo\u201d, p.\u00a0277 (<\/em>con cita del escrito de Teilhard<em> \u201cA la base de mi actitud\u201d).<\/em><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Leandro Sequeiros, Catedr\u00e1tico de Paleontolog\u00eda, Vicepresidente de la Asociaci\u00f3n de Amigos de Teilhard de Chardin, Asesor de la C\u00e1tedra CTR y editor de FronterasCTR.<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>( Por Leandro Sequeiros) El te\u00f3logo jesuita Henri de Lubac dedic\u00f3 varios libros a estudiar y comentar el pensamiento de Pierre Teilhard de Chardin. Es m\u00e1s: defendi\u00f3 p\u00fablicamente a su colega jesuita y amigo, pese a las diferencias en sus concepciones teol\u00f3gicas. En el verano de 2016, en un encuentro celebrado en Lalouvesc (Ard\u00e8che) sobre &#8230; <a title=\"Teilhard de Chardin defendido por Henri de Lubac\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=1113\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Teilhard de Chardin defendido por Henri de Lubac\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":1131,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[145,139],"tags":[225],"class_list":["post-1113","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura-tecnologica-etica-y-teologia","category-relacion-entre-ciencia-y-religion","tag-teilhard-de-chardin"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1113","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1113"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1113\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1161,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1113\/revisions\/1161"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1131"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1113"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1113"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1113"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}