Archivo de la etiqueta: iglesia

La Iglesia no tiene soluciones para los refugiados, solo puede despertar conciencias

El máximo representante del Vaticano en materia de migraciones y refugiados, el cardenal Antonio María Vegliò, presidente del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes, visitó la Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE para participar en las jornadas de la Facultad de Teología, dedicadas, este año, a los refugiados, y aprovechó su estancia para mantener un encuentro con investigadores del Instituto Universitario de Estudios sobre las Migraciones (IUEM) y de la Cátedra de Refugiados y Migrantes Forzosos.

VeglioComillas2

En la reunión, en la que también participaron el rector, Julio L. Martínez, SJ; el decano de Teología, Enrique Sanz Giménez-Rico; la directora del IUEM, Mercedes Fernández, y el director de la cátedra, Juan Iglesias, Vegliò compartió la visión de la Santa Sede sobre la situación de los cientos de miles de desplazados en las fronteras de Europa. “La Iglesia no tiene la solución, dice que hay que acogerlos, pero ella no puede acogerlos a todos”, afirmó. Lo que sí puede hacer es despertar conciencias, llamar la atención sobre su situación, poner la cuestión en la agenda. Seguir leyendo La Iglesia no tiene soluciones para los refugiados, solo puede despertar conciencias

Ampliado el plazo del I Concurso de Ensayo y Fotografía Pedro Arrupe

Niña refugiada
Niña refugiada de la República Centroafricana en Camerún. Jacquelyn Pavion

Se ha prorrogado el plazo de entrega de trabajos para el I Concurso de Ensayo Pedro Arrupe y el I Concurso de Fotografía Pedro Arrupe, convocado por la Facultad de Teología. El tema son los refugiados.

Pueden presentar sus trabajos los participantes en las jornadas, así como los miembros de la comunidad universitaria de Comillas: alumnos, profesores, personal de administración y servicios y antiguos alumnos, y otras personas, siempre que no sean profesionales de la fotografía o la escritura.

El jurado concederá un primer premio, de 300 euros, y un segundo de 150. En fotografía hay dos categorías, blanco y negro y color. Los originales deberán entregarse antes del 3 de octubre a las 12:00 en Actividades Culturales.

Consulta las bases.

Firma contra el acuerdo UE-Turquía

Las entidades de acción social de la Iglesia que trabajan con refugiados y migrantes -Cáritas, Confer, el Sector Social de la Compañía de Jesús y Justicia y Paz- han lanzado una campaña de recogida de firmas para reclamar al Gobierno de España su oposición a ratificar, en la reunión del Consejo Europeo que se celebra los próximos 17 y 18 de marzo el principio de acuerdo alcanzado la semana pasada entre la Unión Europea y Turquía para devolver a suelo turco a los refugiados y migrantes que llegan a territorio europeo a través de la Frontera Este.

Aquí puedes dejar tu firma: www.hospitalidad.es/firma-no-acuerdo-ue-turquia

Comillas se suma al rechazo al pacto entre Europa y Turquía

Las entidades de acción social de la Iglesia han firmado una declaración conjunta de rechazo

Refugiados

La Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE se adhiere a las entidades de acción social de la Iglesia que trabajan con refugiados y migrantes —Cáritas, CONFER, el Sector Social de la Compañía de Jesús y Justicia y Paz—para expresar su consternación y su más absoluto rechazo ante el acuerdo alcanzado en Bruselas entre la Unión Europea y Turquía que permitirá devolver a territorio turco a todos los refugiados que en los últimos meses han llegado a Europa desde las costas del Egeo.

La universidad, junto al resto de entidades, quiere denunciar un acuerdo inédito, que supone un giro radical en la política migratoria y un serio retroceso en materia de derechos humanos. De hecho, la Unión Europea ha decidido comprar, con el desembolso de una partida extraordinaria de 3.000 millones de euros adicionales al Gobierno de Ankara y otras contrapartidas, la contención de los refugiados fuera de las fronteras comunitarias y permitir la devolución —incluso colectiva— a Turquía de todas las personas refugiadas que llegan a la Unión. Con ello, la imagen de una Europa de los mercaderes vuelve a emerger como escandaloso colofón a la larga serie de acciones caóticas, confusas y represivas que en los últimos meses vienen adoptándose contra los refugiados en la Frontera Este.

El acuerdo adoptado con Turquía viola los convenios internacionales y europeos ratificados por los Estados miembros que prohíben expresamente la devolución de personas que son objeto de persecución o víctimas de guerra. Es, por tanto, inaplicable. Además, supondrá un incremento mayor si cabe del inmenso saldo de sufrimiento, dolor y muerte por parte de quienes siguen arriesgando cada día sus vidas mientras buscan bienestar, seguridad y protección a las puertas de Europa.

Pedimos a los Estados miembros que defiendan la Convención de Ginebra y se atengan a los valores proclamados en sus constituciones. Instamos una vez más a la UE a que ofrezca canales legales y seguros para acceder a nuestro territorio, garantizando la protección de los derechos humanos y la dignidad de estas personas que huyen del terror y la desesperación. Invitamos a la comunidad cristiana y a toda la sociedad a expresar su rechazo inequívoco a este acuerdo, que condena a todos esos seres humanos —mujeres y niños en su mayoría— a ver cercenados sus anhelos de libertad.

Como el Papa Francisco señaló en su discurso ante el Parlamento Europeo, “Europa será capaz de hacer frente a las problemáticas asociadas a la inmigración (…) si es capaz de adoptar políticas correctas, valientes y concretas que ayuden a los países de origen en su desarrollo sociopolítico y a la superación de sus conflictos internos —causa principal de este fenómeno–, en lugar de políticas de interés, que aumentan y alimentan estos conflictos. Es necesario actuar sobre las causas y no solamente sobre los efectos”.

Convertirse a los pobres

Hoy queremos compartir las palabras valientes y contundentes de Santiago Agrelo, Arzobispo de Tánger, que nos llegan a través de Comillas Solidaria.

Convertirse a los pobres:

En los alrededores de Ceuta hay emigrantes. No sé cuántos son. Sé que son seres humanos. Sé que no tienen papeles, pero tienen hambre. Sé que no están autorizados a estar donde están, pero tienen derecho a buscarse un futuro para sí mismos y para sus familias. Sé que las autoridades de las naciones los consideran una amenaza, aunque la realidad es que las autoridades son una amenaza para ellos.

El lunes les llevamos alimentos. El martes nos llaman para informar que las fuerzas del orden (ellos dicen “la policía”) se los han quitado.

¿Qué dirían ustedes de una sociedad que persiguiese a hombres, mujeres y niños vulnerables e indefensos –a los que leyes inicuas han hecho ilegales, irregulares, clandestinos-, los acosase como si fuesen alimañas, los persiguiera como si fuesen criminales, los golpease como no se permitiría hacer con los animales, y los cercase para rendirlos por hambre? Se diría que esa sociedad se había deshumanizado, corrompido, embrutecido, envilecido, degenerado.

Pues lo que no hace la sociedad marroquí, acogedora y humana, se nos dice que lo hacen agentes uniformados, miembros de fuerzas del orden del Estado, que entran en el bosque de Beliones, no para apartar de la frontera –de una maldita frontera que Dios no hizo ni quiso ni quiere-, a unos emigrantes, sino para apropiarse de los pocos alimentos que los emigrantes han recibido para subsistir.

¿Qué nombre te das a ti mismo, tú, agente de la autoridad, si te has llevado a tu cuartel o a tu casa lo que un hermano tuyo necesita para vivir? ¿Te has divertido? ¿Te has escondido para que nadie te viese?  ¿Es lo que te han mandado hacer? ¿Lo has hecho por propia iniciativa? ¿Crees que no habrás de dar cuenta al único Dios?

Por si lo hubieses olvidado, te recuerdo lo que dice el Señor de todos, el Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, el Dios de Jesús de Nazaret, el Dios de Mohamed: “He visto la opresión de mi pueblo, he oído sus quejas contra los opresores, me he fijado en sus sufrimientos. Voy a bajar a librarlos”. Te lo recuerdo por si quieres tener piedad de ti mismo, pues si comes el pan que has quitado a los pobres, estás comiendo tu propia condenación, estás comiendo el bocado que mete en tu cuerpo a Satanás.

Se lo recuerdo al soldado y al oficial que lo manda, al político que fija las normas y a los gobiernos que las ejecutan: Dios ve al opresor y al oprimido, y toma partido por el oprimido.

Tal vez pienses que puedes honrar a Dios y despreciar a los pobres. Un día comparecerás ante él y descubrirás aterrorizado que los pobres eran tan dignos de respeto como Dios.  Aquel día, el Rey, el único Rey, el hermano de los pequeños a quienes hoy robamos el pan, lo creáis o no, nos juzgará y nos condenará, y de nada servirá que le llamemos “Señor”, pues sólo se recordará el pan que le hemos dado o le hemos negado.

“Si no os convertís, todos pereceréis lo mismo”.  A nadie le pediré que se convierta a Dios. Podéis tranquilamente no creer en él. No se os pedirá cuenta de semejante ignorancia. Pero estamos perdidos si no nos convertimos a los pobres. Entonces nuestra suerte estará entre los malditos.