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De prácticas en Sevilla y Algeciras con la Asociación Claver

La Cátedra de Refugiados y Migrantes Forzosos del Instituto Universitario de Estudios sobre Migraciones (IUEM) de la Universidad Comillas con el apoyo de INDITEX  presenta cada año su programa de prácticas profesionales remuneradas. El programa está dirigido a alumnos del Máster Universitario en Cooperación Internacional al Desarrollo y del Master Universitario en Migraciones Internacionales del IUEM. El programa de prácticas que se realiza en Instituciones como en el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), en Entreculturas-Servicio Jesuita a Refugiados (SJR) y en el Servicio Jesuita a Refugiados-Europa. A continuación, conoce la experiencia de Ana Bosch. ¡No te la pierdas!

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Mi nombre es Ana Bosch y soy antigua alumna de la Universidad Pontificia  Comillas, donde cursé el máster en Cooperación Internacional al Desarrollo. Esto me dio la oportunidad de optar a la realización de las prácticas profesionales remuneradas, ofrecidas por la Cátedra de Refugiados y Migrantes Forzosos- INDITEX en una de las asociaciones que pertenece a la red del Servicio Jesuita al Migrante: la Asociación Claver.AnaBosch

Esta asociación se encuentra situada en Sevilla y trabaja para la defensa y acompañamiento de personas migrantes y refugiadas. En ella se atiende, desde la perspectiva de la hospitalidad, a las diferentes necesidades socio-laborales y legales que les puedan surgir a las personas de origen migrado, entre otras.

Gracias a esta oportunidad, he podido acercarme a la realidad migratoria de este momento en España, así como conocer más profundamente la situación en la que se encuentra la frontera sur de la península. La actividad que vengo realizando en la asociación podría dividirse en dos líneas fundamentales de trabajo.

Por un lado, se oferta un servicio de asesoría jurídica gratuita en materia de extranjería y derecho laboral. En relación a éste último, trabajamos esencialmente en el ámbito del empleo del hogar, ya que es un sector en el que se vulneran a menudo los derechos de los trabajadores. Muchas de las personas que acuden a la asesoría para este tipo de asuntos, son mujeres migrantes que se encuentran en situación de vulnerabilidad, tanto por los abusos cometidos en la relación laboral, como por las complicaciones que pueden surgir con su situación administrativa. En este sentido, y al tratarse de unos perfiles que se repiten a menudo, he tenido la oportunidad de hacerme una idea de la situación en la que se encuentra un grupo relevante de la población migrante.

Por otro lado, llevamos a cabo visitas semanales al Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Algeciras, para entrar en su extensión de Tarifa. El objeto de estas visitas es realizar una labor de ayuda a los internos.

Algeciras

Antes de comenzar en la asociación no imaginaba que, tanto el funcionamiento de este tipo de centros como la dificultad de trabajar en los mismos, fuera tan difícil como estoy comprobando. A pesar de que leas noticias o información sobre ciertas cosas, hasta que no la vives en primera persona, es difícil poder tener un juicio claro de aquella realidad a la que te enfrentas.

Refugiados latinoamericanos, en el olvido

Valeria Méndez de Vigo, colaboradora del Instituto de Migraciones, ha publicado un artículo en ibe.tv sobre la situación de los refugiados latinoamericanos, reproducimos a continuación el inicio, y te animamos a leer la entrada completa:

Los conflictos armados abiertos en Siria o Irak han centrado la atención de la comunidad internacional debido, sobre todo, al elevado número de personas refugiadas que han llegado a Europa. Mientras las miradas están centradas en la guerra de Siria y en los refugiados procedentes de este país, en América Central hay también situaciones merecedoras de protección internacional que pasan más desapercibidas.

La situación de violencia que viven algunos países de América Latina ha provocado que miles de personas se vean forzadas a abandonar sus hogares y, en muchos casos, sus países de origen. La región de Honduras, Guatemala y El Salvador, también conocida como el Triángulo Norte de Centroamérica, es una de las zonas más conflictivas del mundo.

Según datos de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), la violencia y la inseguridad son factores clave para explicar el desplazamiento forzado en El Salvador, Honduras y Guatemala.

Las familias desplazadas tienen más dificultades para cubrir necesidades básicas como vivienda, educación, salud y acceso a empleos formales[1]. En 2015, 110.000 personas huyeron de la región centroamericana y buscaron asilo en el extranjero, siendo esta cifra cinco veces superior a la de 2011. En El Salvador, la tasa de homicidios de mujeres aumentó un 60% entre 2008 y 2015 y, en Honduras, durante el mismo periodo, aumentó un 37%. En el caso de Guatemala, el desplazamiento de sus habitantes está más relacionado con los altos niveles de desigualdad que sufre el país[2].

La mayoría de las personas procedentes de los países centroamericanos buscan seguridad en México y Estados Unidos, en menor medida, en Belice y Costa Rica. Sin embargo, gran parte de estas personas no obtienen protección internacional. En realidad, según la Convención de Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, las causas por las que una persona puede ser considerada refugiada están muy tasadas, limitándose a motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opiniones políticas. El hecho de huir de la violencia generalizada puede no considerarse una situación merecedora de protección internacional.

 

Los refugiados en tiempos de la postverdad

Una colaboradora de la Cátedra de Refugiados y Migrantes Forzososo, Valeria Méndez de Vigo, escribe en Cristianisme i Justícia sobre los refugiados en tiempos de la postverdad.

“El término posverdad ha sido la palabra del año 2016 según el diario norteamericano The Time y se refiere a la situación en la cual, a la hora de crear y moldear a la opinión pública, los hechos objetivos tienen menos influencia que las apelaciones a las emociones y a las creencias personales. Como ya se ha señalado por diversos autores[1], la posverdad está a la orden del día en relación con las personas refugiadas”.

Te animamos a leer la entrada completa.

Convertirse a los pobres

Hoy queremos compartir las palabras valientes y contundentes de Santiago Agrelo, Arzobispo de Tánger, que nos llegan a través de Comillas Solidaria.

Convertirse a los pobres:

En los alrededores de Ceuta hay emigrantes. No sé cuántos son. Sé que son seres humanos. Sé que no tienen papeles, pero tienen hambre. Sé que no están autorizados a estar donde están, pero tienen derecho a buscarse un futuro para sí mismos y para sus familias. Sé que las autoridades de las naciones los consideran una amenaza, aunque la realidad es que las autoridades son una amenaza para ellos.

El lunes les llevamos alimentos. El martes nos llaman para informar que las fuerzas del orden (ellos dicen “la policía”) se los han quitado.

¿Qué dirían ustedes de una sociedad que persiguiese a hombres, mujeres y niños vulnerables e indefensos –a los que leyes inicuas han hecho ilegales, irregulares, clandestinos-, los acosase como si fuesen alimañas, los persiguiera como si fuesen criminales, los golpease como no se permitiría hacer con los animales, y los cercase para rendirlos por hambre? Se diría que esa sociedad se había deshumanizado, corrompido, embrutecido, envilecido, degenerado.

Pues lo que no hace la sociedad marroquí, acogedora y humana, se nos dice que lo hacen agentes uniformados, miembros de fuerzas del orden del Estado, que entran en el bosque de Beliones, no para apartar de la frontera –de una maldita frontera que Dios no hizo ni quiso ni quiere-, a unos emigrantes, sino para apropiarse de los pocos alimentos que los emigrantes han recibido para subsistir.

¿Qué nombre te das a ti mismo, tú, agente de la autoridad, si te has llevado a tu cuartel o a tu casa lo que un hermano tuyo necesita para vivir? ¿Te has divertido? ¿Te has escondido para que nadie te viese?  ¿Es lo que te han mandado hacer? ¿Lo has hecho por propia iniciativa? ¿Crees que no habrás de dar cuenta al único Dios?

Por si lo hubieses olvidado, te recuerdo lo que dice el Señor de todos, el Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, el Dios de Jesús de Nazaret, el Dios de Mohamed: “He visto la opresión de mi pueblo, he oído sus quejas contra los opresores, me he fijado en sus sufrimientos. Voy a bajar a librarlos”. Te lo recuerdo por si quieres tener piedad de ti mismo, pues si comes el pan que has quitado a los pobres, estás comiendo tu propia condenación, estás comiendo el bocado que mete en tu cuerpo a Satanás.

Se lo recuerdo al soldado y al oficial que lo manda, al político que fija las normas y a los gobiernos que las ejecutan: Dios ve al opresor y al oprimido, y toma partido por el oprimido.

Tal vez pienses que puedes honrar a Dios y despreciar a los pobres. Un día comparecerás ante él y descubrirás aterrorizado que los pobres eran tan dignos de respeto como Dios.  Aquel día, el Rey, el único Rey, el hermano de los pequeños a quienes hoy robamos el pan, lo creáis o no, nos juzgará y nos condenará, y de nada servirá que le llamemos “Señor”, pues sólo se recordará el pan que le hemos dado o le hemos negado.

“Si no os convertís, todos pereceréis lo mismo”.  A nadie le pediré que se convierta a Dios. Podéis tranquilamente no creer en él. No se os pedirá cuenta de semejante ignorancia. Pero estamos perdidos si no nos convertimos a los pobres. Entonces nuestra suerte estará entre los malditos.

 

Recibiendo refugiados en Sudamérica: los visados para sirios en Argentina y Brasil

Por: Leiza Brumat, becaria de Doctorado de la Universidad Argentina de la Empresa – Consejo Nacional de la Investigaciones Científicas y Técnicas

De los más de cuatro millones de refugiados sirios, sólo unos pocos miles se encuentran en Sudamérica. Sin embargo, en comparación con países mucho más cercanos geográficamente al conflicto, los dos países sudamericanos están recibiendo aún más refugiados.

Argentina es uno de los tres países que cuenta con el mayor “coeficiente de elegibilidad” (junto con Suecia y Canadá), por su alta tasa de aceptación de solicitudes. Desde 2010, ha recibido alrededor de 230 refugiados sirios. En Brasil hay 2097 (otorgó más de 8000 visados, pero muchas personas aún no se trasladaron al país), lo que lo convierte en el principal receptor de estos refugiados en América Latina.

Dicha receptividad es resultado de los programas especiales de visado implementados por estos países ante la crisis humanitaria en Siria, y son producto del desarrollo de políticas de inmigración y asilo en las últimas décadas.

Las migraciones tienen una gran importancia para la identidad e historia de Argentina y Brasil. Sus Constituciones Nacionales consagran la igualdad entre nacionales y extranjeros (con excepción de los derechos políticos). Los dos han ratificado y dado rango constitucional a casi todos los tratados de DDHH de Naciones Unidas.

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Khalil, la historia de un Refugiado.

París y Kobane

Por Cristina Manzanedo,  Servicio Jesuita a Migrantes.

Enero de 2015: Tropas kurdas liberan la ciudad siria de Kobane, en manos del ISIS.

Khalil tiene 34 años, está casado y tiene dos hijas de 4 y 2 años. Es refugiado kurdo y vivía en la ciudad de Kobane, al norte de Siria. Ayer nos encontramos en mi casa y tomamos un café juntos. Estaba muy abatido y conmocionado por los atentados de París y quería contarme que él conocía de primera mano la violencia de Daesh (nombre árabe de ISIS). “París y Kobane, somos uno”, “Estamos juntos en esta lucha, París y Kobane”, repetía.

Yo no le entendí muy bien pero era patente su deseo de explicarme que él también había experimentado la violencia de Daesh. En un momento dado, sacó su teléfono móvil y me pidió que mirase unas fotos, de una violencia difícil de describir. Eran fotos de Kobane, de sus vecinos, de su familia, muertos. En silencio, vimos juntos muchas fotos de civiles asesinados por las calles, en las casas, amontonados en cualquier sitio, la ciudad ardiendo. “Daesh …” decía mientras pasaba las imágenes …. Khalil es musulmán pero llama hipócritas a los musulmanes que matan mujeres, niños y civiles indiscriminadamente.

Khalil comenzó a llorar, un llanto callado, contenido. Lloramos juntos, abrazados, por las víctimas de París, por las víctimas de Kobane, por sus familias, por la brutalidad de la violencia.

Khalil está ahora solo en Madrid, la guerra ha separado a su familia, sus hermanos están en Alemania y Suecia, sus padres, su mujer y sus hijas en Turquía. Khalil y su familia aspiran a encontrar un sitio seguro donde poder rehacer su vida. No lo van a tener fácil. Él ha entrado a Europa por España y las normas de reparto europeas (el sistema Dublín) le obligan a permanecer a España. Pero él no quiere ni oír hablar de esta posibilidad. Entró por Melilla y ha sufrido mucho durante su estancia allí. Además, el deseo de reunirse con su familia se impone a las normas legales europeas.

Oyendo a Khalil me doy cuenta de nuestra ignorancia, de que apenas sabemos nada de esas otras víctimas que tratan de llegar a Europa buscando protección. Yo no sabía nada de Kobane, miro en internet y veo que hay bastante información. Khalil, sin embargo, me ha abierto los ojos y me ayuda a ampliar mi mirada y comprender mejor este problema internacional.

Cuando terminamos el café, me enseña otras fotos, las de sus hijas antes de abandonar Kobane, antes de la guerra. Muestran unas criaturas alegres, sanas, bien vestidas, riéndose, podían ser nuestras hijas. La separación de ellas le vuelve a emocionar profundamente, aspira a reunirse de nuevo con su familia, tener salud, éxito en la vida y, cuando parece que ya ha terminado, baja los ojos y añade que necesitamos y desea para todos un futuro de paz y reconciliación. Su deseo me conmueve profundamente y me uno a él en esa esperanza de que la brutalidad no sea el fin de esta historia sino un futuro de compasión y cuidado mutuo entre los seres humanos.

La crisis de los Refugiados y Migrantes desde la experiencia del JRS Roma

“Refugiados en Europa: la respuesta del Servicio Jesuita a
Refugiados”
Por: Amaya Válcarcel – Servicio Jesuita a Refugiados Roma

El recorrido de los 700.000 refugiados sirios, afganos, iraquíes, paquistaníes y eritreos en lo que va de 2015 hasta llegar a Alemania, Suecia o allí donde haya un gobierno dispuesto a acogerlos, nos ha de remitir a las causas de su persecución y a las obligaciones
internacionales de los estados a los que llegan de protegerles.

Junto a ellos están los emigrantes del Sahel y África Occidental que desde hace décadas desembarcan en las costas de Italia y España. En lo que va de año, 3.000 han muerto en el Mediterráneo, 30.000 desde 2000. Escapan de la persecución de la pobreza y, para la
Iglesia católica, la definición de refugiado también incluye esta causa.

El debate migratorio está monopolizado por los mitos -el temor a una invasión, encima islámica, a que se diluyan identidades nacionales y a los problemas de seguridad- y el miedo -a la precariedad laboral, a la competencia por servicios de educación y salud. Tras incontables reuniones del Consejo Europeo, de los ministros de Interior y de Asuntos Exteriores, la Unión Europea ha sido incapaz de alcanzar un acuerdo para responder en
común al mayor reto de su historia.

Refugiados sirios
Refugiados sirios en la frontera entre Macedonia y Grecia (Foto: JRS South East Europe)

Como Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) hace tiempo que veíamos venir esta crisis en Europa. Lo primero que debemos hacer es ponerla en perspectiva global: son números altos pero si miramos el número de refugiados y desplazados que hay en el mundo
proporcionalmente no lo son. Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en el mundo hay 59,5 millones entre refugiados y desplazados forzosos. El número total de inmigrantes en todo el planeta supera los 230 millones.
Esta crisis no es una crisis de refugiados, sino una crisis de conflictos, de destrucción, de bombardeos y, sobre todo, una crisis de voluntad política. Seguir leyendo La crisis de los Refugiados y Migrantes desde la experiencia del JRS Roma

Desde Grecia

 

Me llamo Andrea Borja y soy exalumna de la Universidad Pontificia Comillas. Cursé el Máster Universitario en Cooperación Internacional al Desarrollo y tuve la oportunidad de participar en el voluntariado de corta duración que ofrece la universidad en Ayacucho, Perú, en el verano de 2014.

A pesar de tener bastante claro que quería estudiar el Máster en Cooperación Internacional al Desarrollo, la experiencia de cursarlo cambió mi visión sobre la cooperación. La universidad me aportó una opinión crítica al respecto y la revelación de cómo a veces la justicia y la solidaridad en la que creemos gente como mis compañeros de máster y voluntariado se ve obstruida por cosas que escapan a nuestro alcance y entendimiento.

 

Grecia
Campamento de Greek Forum

Comillas Solidaria me ofreció la oportunidad de vivir mi primera experiencia en Ayacucho, donde entendí la diferencia entre la teoría, que nos parecía tan pragmática en el aula, y la realidad en campo. Gracias a las infinitas anécdotas vividas en Ayacucho y en el máster he podido comenzar mi camino en este mundo, el mundo de la cooperación.

Ahora me encuentro en Atenas colaborando con el Greek Forum of Refugees, una organización fundada por varias comunidades de refugiados residentes en Grecia. Las circunstancias son complicadas y el Foro no cuenta con los medios suficientes para hacer frente a la catástasis que se vive en Grecia desde principios de verano.
La misión original del Foro buscaba sensibilizar y aunar esfuerzos para presionar a las autoridades en lo concerniente al deficiente sistema de asilo, las violaciones de Derechos Humanos a través de ataques xenófobos y los escasos, por no decir inexistentes, derechos con los que cuentan los refugiados y solicitantes de asilo en territorio heleno. Así pues, la Comunidad de Sudaneses, el Foro para los Migrantes, la Comunidad de Afganos, la Comunidad de Sirios y la Comunidad de Somalíes en Grecia, comenzaron su proyecto en 2010. Durante estos cinco años han conseguido visibilizar los problemas a los que se enfrenta la población refugiada y migrante en Grecia y tenerlos en cuenta a la hora de hacerlos partícipes en diferentes espacios, hacer escuchar sus voces y establecer una amplia red de solidaridad entre comunidades y organizaciones.
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